Córdoba

El Pregón de las Siete Palabras, una oportunidad para la oración ante el crucificado más antiguo de Córdoba

La Pro-hermandad de la Quinta Angustia celebra este viernes a las 20 horas, en la Iglesia de la Merced, una nueva edición del Pregón de las Siete Palabras. La cátedra será impartida por el sacerdote Antonio Prieto Lucena. Prieto nació en La Rambla (Córdoba) en enero de 1974. Fue ordenado presbítero el 2 de julio de 2000 y en la actualidad es rector del Seminario Conciliar San Pelagio, profesor del Estudio Teológico de la Diócesis, profesor del Instituto de Ciencias Religiosas Beata Victoria Díez, y miembro del Consejo del Presbiterio y del Colegio de Consultores del Obispo. Además, tiene una amplia formación en el campo de la Pastoral Familiar. En noviembre de 2016 fue nombrado canónigo de la Santa Iglesia Catedral junto con el párroco del Beato Álvaro, Tomás Pajuelo Romero.

La Quinta Angustia recuperó la tradición del Pregón de las Siete Palabras, un evento cargado de solemnidad y de profundo contenido teológico, en 2016, cuando el reconocido biblista y canónigo de la Catedral de Córdoba, Antonio Llamas, despertaba la admiración y el reconocimiento del público que abarrotaba la iglesia de la Merced. El pregón repasa las últimas palabras de Cristo como cauce de salvación y materialización de su doctrina. Palabras que hablan de perdón, de salvación, de la unión de Israel, el pueblo elegido, y la Iglesia –mediante la representación de la Virgen y Juan-, de asunción del deber y el cumplimiento de la misión divina encomendad, y finalmente confianza en Dios.

Una oportunidad única que, gracias a la iniciativa protagonizada por la Pro-hermandad cordobesa, permitirá a quienes se den cita en el templo del Palacio de la Merced, experimentar la oración y la introspección ante el crucificado más antiguo de Córdoba, una talla del siglo XIV de autor desconocido, de estilo gótico, catalogada como monumento histórico-artístico, que ha sobrevivido a tres incendios, el último el de la propia Iglesia de la Merced en 1978. Es titular de la Pro-hermandad y propiedad de la Excelentísima Diputación de Córdoba.