El Prendimiento estará en la Magna de Córdoba de 2025

Paulatinamente continúan desgranándose los pasos que participarán en el Vía Crucis Magno que acogerá la ciudad de Córdoba el próximo mes de octubre. Uno de estos pasos es el de Nuestro Padre Jesús del Prendimiento de Córdoba titular cristífero de la corporación homónima del Santuario de María Auxiliadora cuyos hermanos, reunidos en Cabildo extraordinario convocado al efecto, han aprobado su participación en el acontecimiento histórico.

Cabe recordar que enmarcado en los actos a celebrar en la Diócesis de Córdoba con motivo de la celebración del sexto centenario del rezo del Vía Crucis en Occidente, la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba va a organizar, como acto central, un Magno Vía Crucis en el entorno de la Santa Iglesia Catedral de Córdoba, a priori presidido por el Obispo Demetrio Fernández, el próximo 11 de octubre.

Este Magno Vía Crucis comenzará con la presencia de las reliquias del Beato Álvaro de Córdoba, continuando con las diferentes imágenes que representarán las diferentes estaciones del Vía Crucis. En conmemoración del año Jubilar «Peregrinos de Esperanza», se realizará un acto con las diferentes advocaciones marianas de la ciudad que ostentan el honor de llevar el nombre de Esperanza o lo simbolizan. La procesión estará dividida en cuatro bloques argumentales, dedicados a las ocho estaciones concebidas por el Beato Álvaro de Córdoba, a corporaciones dominicas, a la que pertenecía el beato, a las quince estaciones del viacrucis de San Juan Pablo II y a las Esperanzas, como un guiño al Año Jubilar en curso.

La Imagen

La imagen de Nuestro Padre Jesús, Divino Salvador, en su Prendimiento, es una obra del artista sevillano Antonio Dubé de Luque. La Sagrada Imagen fue bendecida el 28 de febrero de 1990, año en el que realizó su primera salida procesional. Guarda en su interior restos de la primitiva talla, obra de Antonio Castillo Ariza en 1952, realizada en pino de Flandes que contaba con una estatura de 181 cm, de la cual se conserva la cabeza y las manos, y que procesionó hasta 1989 de manera ininterrumpida desde el martes santo 13 de abril del año 1953. La imagen Titular resulta muy expresiva, ya que en el momento del prendimiento, baja la mirada con un gesto de entrega y humildad.

El paso de misterio representa el momento en que Jesús es prendido en el huerto de los olivos, para ser conducido posteriormente ante los miembros del Sanedrín (Mt 26. 47-56; Mc 14. 43-50; Lc 22. 47-53; Jn 18. 1-9). Todas las figuras del misterio son obra del cordobés Antonio Bernal Redondo, realizadas entre 1998 y 2008. En primer término aparece un esclavo judío que tira de la soga que amarra las manos del Señor, siguiendo las órdenes de un soldado romano que aparece junto a ellos. Detrás, un sayón del sanedrín empuja a Jesús mientras sujeta con la otra mano una antorcha, en compañía de otro soldado romano. Tres apóstoles presencian la escena: Pedro, que intenta atacar al soldado con una espada, Santiago, que intenta frenar a éste y Juan, que observa incrédulo como se llevan al Maestro. Judas Iscariote, el traidor, aparece en la parte trasera encorvado y tapándose el rostro en un gesto de arrepentimiento.

La década de los 90 del pasado siglo trajo consigo la sustitución del primigenio paso de misterio por uno diseñado por Antonio Dubé de Luque, que estrenaría la primera fase de talla en el año 2000 por parte del taller de Santa Águeda, concluyéndose en 2001 a falta de los respiraderos. Este nuevo diseño imprimía al misterio un cierto clasicismo ornamental en cuanto a la talla de la crestería y friso que recorría la canastilla, destacando la alternancia de zonas caladas con motivos de hojarasca, contando con un total de siete cartelas en cada uno de los canastos, así como dos en el frontal y trasera que flanqueaban el escudo de la hermandad y el de Córdoba respectivamente.

En ellas se proyectaron varios bajorrelieves con escenas alusivas al ciclo pasionista de Cristo y apostolado que no llegaron a concluirse, al igual que los respiraderos, realizados en tela y confeccionados en terciopelo rojo. Todo esto conllevó una renovación de las imágenes secundarias del misterio, ejecutándose un nuevo boceto por parte del imaginero Antonio Bernal Redondo, en armonía con la factura del titular, Nuestro Padre Jesús, Divino Salvador, en su Prendimiento, de Antonio Dubé de Luque, que sustituiría al de Antonio Castillo Ariza.

De esta manera, paulatinamente se fueron estrenando las diferentes imágenes, comenzado en 1998 con las imágenes de San Juan, San Pedro y Santiago, mientras que en el año 2000 un tribuno romano, Tiberio. Seguidamente, en el año 2001, una vez terminada la talla del canasto del nuevo paso de misterio, se estrenó la imagen del sayón Malco. En 2004 a Quinio portando la lanza; en 2005 a Judas Iscariote y, finalmente, en el año 2008, el sayón judío David, concluyéndose así el misterio proyectado por el imaginero Antonio Bernal Redondo.