El reencuentro más íntimo de la Virgen de los Reyes con Sevilla

La Virgen de los Reyes ha vuelto a la capilla Real tras haber permanecido en los últimos días en el altar del Jubileo. Antes del regresar a su camarín está teniendo lugar el segundo «besamanos» en el perímetro de la capilla Real durante los días 20 y 21 de agosto. El beso está siendo sustituido por una reverencia ante la patrona de Sevilla y la Archidiócesis.

Los fieles pasan por un recorrido marcado que comienza en la Puerta de Palos hasta la puerta de Campanillas con la finalidad de evitar cualquier aglomeración, garantizando las máximas medidas de seguridad e higiene, con la obligación de mascarilla y gel desinfectante que se dispensa a la entrada y a la salida.

El horario del primer día es de 9 a 14 y de 18 a 21 horas, mientras que el segundo se mantiene el horario matinal. Asimismo, en el altar del Jubileo continua celebrándose la octava a las 8.30 horas, podiendo acceder desde media hora antes por la Puerta de Palos y de San Miguel.

En lo que respecta al ajuar, la Virgen de los Reyes recupera una estampa de antaño, en concreto del siglo XVIII, de la etapa que es el manto de brocado que luce en este segundo «besamanos». Se trata de una pieza denominada de las «águilas bicéfalas». Una obra de autor anónimo y que cuenta con otro detalle como es el emblema de María.

Por otra parte, la saya está realizada en raso blanco bordado en sede, siendo adaptado del traje de boda que donó la princesa Doña Dolores de Borbón en 1937, año de su casamiento con el príncipe Augusto Czartoryski. El pecherín es uno de los tres de oro que posee la Virgen, realizado por María Dolores Gálvez.

Cuenta con varias joyas, rosarios, las medallas de la Virgen del Pilar y el Socorro y un escudo de la Esperanza de Triana. La corona es la conocida como la de la filigrana de oro, de Manuel González Rojas en 1876, antigua de salida, anterior a la coronación de 1904, que es utilizada tanto en los dos besamanos, como en la novena y octava.