El Resucitado muestra su cara más solidaria

Las semanas previas a la Navidad han proliferado múltiples iniciativas solidarias que han sido protagonizadas por buena parte de las hermandades que configuran el universo cofrade, conocedoras y conscientes de que es esta una de las labores esenciales de su actividad cotidiana, la que está íntimamente relacionada con sus obligaciones asistenciales encaminadas a paliar en la medida de sus posibilidades las necesidades de aquellos que comparten espacio vital con todos nosotros.

Unos de estos últimos ejemplos ha sido desarrollado por la hermandad del Resucitado que, según ha confirmado a Gente de Paz, el hermano mayor de la cofradía, Francisco Ruiz Abril, ha recaudado en las últimas horas más de 2000 kilos de alimentos no perecederos, más allá de las donaciones de índole económica que han sido satisfechos por donantes anónimos a la cuenta corriente de la parroquia para pagar los distintos gastos que soporta. Además, gracias a las 12000 octavillas que la corporación de Santa Marina ha repartido por el barrio, y la incansable acción de los más jóvenes de la hermandad que este mismo sábado continuaban recogiendo alimentos, se han repartido alimentos para varias familias necesitadas con el objetivo de hacerles más más llevaderas estas fiestas tan entrañables en las que nos hallamos. 

Una de los últimos gestos de la hermandad se desarrolló este viernes, con la celebración de la Zambombá que tuvo lugar en el interior de la Parroquia de Santa Marina, que contó con la música del coro San Juan de Dios con su directora a la cabeza María García, cuya recaudación solidaria tuvo por destino la Cáritas parroquial. Un evento que congregó a un importante número de hermanos y vecinos que, además de disfrutar del magnífico espectáculo, quisieron colaborar con esta bonita iniciativa y al mismo tiempo, poner su granito de arena para el cumplimiento de este encomiable objetivo.