El Rocío contará con una Casa de Ejercicios Espirituales tras el acuerdo entre Ayuntamiento y Diócesis de Huelva

Almonte ha dado un paso decisivo en la consolidación de la dimensión espiritual de El Rocío. En la mañana de hoy se ha rubricado un acuerdo entre el Ayuntamiento de Almonte y el Obispado de Huelva, mediante el cual la corporación municipal cede los terrenos necesarios para la futura construcción de una Casa de Ejercicios Espirituales en la aldea almonteña, un proyecto de largo recorrido promovido por la diócesis onubense.

Un proyecto estratégico para la aldea

La iniciativa, que había sido planteada hace más de medio siglo y que en todo este tiempo se ha visto condicionada por innumerables dificultades y retrasos, toma ahora cuerpo en un contexto en el que El Rocío aspira a reforzar su carácter religioso más allá de la celebración anual de la Romería. La Casa de Ejercicios se presenta como un instrumento idóneo para el fomento de la oración, la formación y la vida espiritual, en consonancia con la identidad cristiana de este enclave mariano de referencia internacional.

Firma institucional y apoyo de la Hermandad Matriz

El acuerdo ha sido suscrito personalmente por los máximos representantes del consistorio almonteño y de la Diócesis de Huelva, contando además con la presencia de la Hermandad Matriz de Almonte, que en calidad de testigo ha querido manifestar públicamente su respaldo inequívoco a la puesta en marcha de este ambicioso proyecto. La corporación que custodia a la Virgen del Rocío ha subrayado que la construcción de la Casa de Ejercicios constituye una declaración de intenciones conjunta entre el Ayuntamiento y la diócesis, encaminada a realzar el verdadero corazón espiritual de la aldea.

Medio siglo de espera

La idea de dotar a El Rocío de una infraestructura destinada a retiros espirituales y actividades de formación religiosa fue anunciada hace más de cincuenta años, aunque nunca llegó a materializarse por diversos avatares y vicisitudes. Con la firma de este convenio se abre finalmente la puerta a su ejecución, en lo que se considera un hito histórico tanto para Almonte como para la Diócesis de Huelva.