La ciudad ha rendido los últimos honores a su guardiana mayor
La Catedral ha acogido el segundo besamanos de la Patrona de Sevilla y su Archidiócesis.
La Virgen de los Reyes presidía durante la tarde del miércoles y la mañana de hoy jueves 21 de agosto, el trascoro de la Seo Hispalense con un hermosísimo altar preparado cuidadosamente por los miembros de la asociación de fieles de la Virgen.
Desde mucho antes de la apertura de la Puerta de San Miguel, los fieles aguardaban expectantes los breves minutos en los que poder acercarse a la imagen, besarla y rogarle las oraciones de todo un año.
Allí, ante sus plantas, con la bienhechora de Sevilla vestida de rojo y oro, los sevillanos buscamos unos segundos efímeros de intimidad para hablar con la Señora, cumplir una promesa, pedirle por un familiar enfermo, llorar la pérdida de un ser querido, rogar su intercesión en tantas vicisitudes diarias que superan la fortaleza humana y, en definitiva, dar gracias a la Madre del Señor y de toda la Iglesia.
Porque María, como decía Bernardo de Claraval, el santo que ayer conmemoraba en el santoral, la Virgen es la estrella del mar y debemos invocarla ante las tempestades y los desafíos.
Así lo hizo Sevilla a lo largo del mes de agosto como protestación solemne, pura, triunfal y gozosa de fe a su patrona. Y muestra indeleble de esa devoción centenaria a Nuestra Señora de los Reyes, serán esos besos grabados en las manos de la venerada talla, en los dedos gastados que reflejan la señal del cariño de cada uno de sus hijos, de cada plegaria, de cada sueño.
Esas jornadas inolvidables han pasado, pero quedará el recuerdo en el alma y el legado fotográfico, que regala Benito Álvarez a los lectores de Gente de Paz con esta extraordinaria galería del besamanos de la patrona y el divino niño.










































