El Rosario de San Julián visitó Santa Paula en una mañana radiante

Fin de semana de actos en San Julián. Tras la celebración de la santa misa el pasado viernes y la X Exaltación a Nuestra Señora, a cargo de José María Cuadro, este domingo la corporación ha celebrado rosario público con el traslado de la imagen hasta el Monasterio de Santa Paula. Las andas estuvieron exornadas con flores en tonos morados y blancos, como clavellinas y crisantemos, imagen que pudo contemplarse con la imagen ya sobre su paso.

Este domingo, cuando quedaban apenas cinco minutos para las once comenzó a salir el cortejo, buscando Pasaje Mallol y accediendo al Monasterio veinte minutos después. Tras la celebración de la eucaristía, el canto de la salve y la jura de los nuevos hermanos, se iniciaba el camino de vuelta, transitando por un itinerario más extenso. Antes de abandonar el cenobio, la Virgen del Rosario se acercó a saludar a las jerónimas, camareras honorarias.

Ya en el exterior, visitó a las Siervas de María, lugar en el que se rezó el segundo de los misterios, la Ascensión del Señor. Una joven pasó ante el cortejo acompañada por su can, mientras que hay quien le pidió respeto, exaltándose esta y vociferando: «¿respeto me va a pedir a mí la Iglesia?» y continuó con una serie de insultos mientras se alejaba de la procesión. Los asistentes continuaron rezando el rosario prosiguiendo después los cánticos del Coro de campanilleros de San José Obrero.

Las andas llegaron hasta San Marcos, para después alcanzar el Convento de Santa Isabel, calle Hiniesta, Lira, Duque Cornejo y finalmente San Julián, accediendo al templo alrededor de la una y cuarto. El canto de la salve puso el punto y final a una mañana de júbilo, en la que al mediodía comenzó a nublarse el cielo, agradeciendo los asistentes que el sol desapareciera y que antes provocó que los fieles se apostasen a la sombra para seguir acompañando a la Virgen del Rosario.