El San Juan que viajó desde San Bartolomé hasta Heliópolis

La imagen de San Juan Evangelista ocupa un lugar destacado dentro de las cofradías de Semana Santa. Aunque en un principio estaba más presente en los palios, acompañando a las dolorosas, todavía hay hermandades que conservan esta iconografía, siendo algunas de ellas imposibles de imaginar sin la presencia del discípulo amado.

De sobra es conocido que la hermandad de Jesús Despojado abordó la posibilidad de que la Virgen de los Dolores y Misericordia realizara estación de penitencia acompañada por San Juan y la Magdalena, razón por la que hoy en día mantiene a su derecha la imagen del Evangelista pero, ¿fue esta, la actual efigie del discípulo, la que ha mantenido desde que se incorporó al paso?

La imagen que se muestra a continuación recoge a la dolorosa de esta corporación del Domingo de Ramos, en San Bartolomé, acompañada por un San Juan distinto al actual, que seguro les suena. Se trata del Evangelista que sale en el único paso de la hermandad de la Misión, en el populoso barrio de Heliópolis. Imagen de tamaño natural, se encuentra tallada completamente en madera de pino proveniente de Flandes. Su autor, Antonio Eslava, la ejecutaría en 1970. La hermandad del Despojado la incluiría en el palio, incluso en los cultos internos que se realizaron en San Bartolomé, donde residió la cofradía hasta 1982.

Llegó a la archicofradía el 28 de mayo de 1986, procedente de la hermandad de Jesús Despojado. Destacan sus rasgos juveniles, que lo asemejan más a un adolescente, y acompañó a la dolorosa Domingo de Ramos hasta que esta decidió contar con un San Juan realizado por Juan González Ventura, quien lo talló en 1981, con la curiosidad de tener lágrimas, siendo bendecido el Viernes de Dolores de ese año y procesionando solo dos días después junto a la dolorosa que reinaría posteriormente en el Molviedro.