El Ayuntamiento de Sevilla ha culminado la rotulación de una plaza dedicada al Santo Crucifijo de San Agustín, una de las devociones históricas más significativas de la ciudad y titular de culto de la Hermandad de San Roque. El nuevo espacio urbano queda delimitado por las calles Amador de los Ríos, Luis Cadarso, Lope de Vega y Juan de Vera, en un enclave anexo a la parroquia de San Roque que desde ahora incorpora oficialmente esta denominación al callejero sevillano.
Reconocimiento institucional a una devoción histórica
El delegado del Distrito Nervión, Juan Bueno, participó en el acto y subrayó el carácter excepcional de la jornada, calificándola como “un día grande para Sevilla, para su historia y para la Hermandad de San Roque”. Durante su intervención, destacó la estrecha vinculación del Santo Crucifijo de San Agustín con la ciudad y con la propia Corporación Municipal, una relación que se remonta a uno de los episodios más críticos del pasado sevillano.
Memoria de la peste de 1649 y la rogativa al Crucificado
El delegado evocó el 2 de julio de 1649, fecha en la que Sevilla atravesaba una devastadora epidemia de peste que se prolongó durante más de cuatro meses y que llegó a diezmar a más de la mitad de la población. Ante la gravedad de la situación, el Ayuntamiento recurrió a una rogativa extraordinaria al Santo Cristo de San Agustín como último auxilio espiritual para la ciudad.
Según recordó Juan Bueno, ese mismo día, tras la procesión, el contagio se redujo de forma muy significativa, hasta el punto de darse por finalizada la epidemia poco tiempo después. Como consecuencia, desde 1650 la Corporación Municipal estableció la asistencia perpetua cada 2 de julio a las plantas del Santo Crucifijo, en acción de gracias por la recuperación de la salud pública.

Una deuda histórica saldada con la ciudad
Para el delegado, la dedicación de esta plaza supone “cerrar un círculo y saldar una deuda” con la que fue la imagen devocional más relevante de la Sevilla del Siglo de Oro. En este contexto, agradeció expresamente a la Hermandad de San Roque el desarrollo de un amplio y cuidado programa de actos y cultos con motivo del 375 aniversario de esta histórica devoción.
Patrimonio, memoria y sentido de ciudad
La nueva denominación del espacio público pone en valor un fragmento esencial de la historia sevillana, permitiendo que los ciudadanos identifiquen y recuerden este lugar con el nombre del que fue considerado “Asilo y protector” de Sevilla. Juan Bueno incidió en que la identidad de la ciudad se construye a partir de su patrimonio, su historia y sus gentes, y que la memoria de estos acontecimientos contribuye a comprender el pasado colectivo.
Compromiso municipal con las hermandades
El responsable municipal reafirmó la voluntad del Ayuntamiento de seguir colaborando y estrechando lazos con la Hermandad de San Roque y con el conjunto de las hermandades, destacando su papel fundamental en la vida social, cultural y religiosa de Sevilla, tanto en años extraordinarios como en el devenir ordinario de la ciudad.
Juan Bueno cerró el acto señalando que esta nueva plaza es un ejemplo tangible de esa colaboración, trasladando una felicitación a la Hermandad de San Roque en nombre del Ayuntamiento y del conjunto de los sevillanos.






