El Santo Entierro denuncia que un agente de la Policía Local protagonizó un “airado agarre físico” a un fiscal de paso en plena Carrera Oficial

La corporación hispalense detalla retrasos, bloqueos y un altercado con un agente durante su Estación de Penitencia

La Hermandad del Santo Entierro de Sevilla ha hecho público un extenso comunicado oficial en el que desglosa con precisión los incidentes vividos durante la jornada del Sábado Santo, marcada por retrasos, restricciones de seguridad y un episodio de tensión con la Policía Local. El documento fija como objetivo trasladar a sus hermanos y a la ciudad una explicación detallada de lo ocurrido, ofreciendo su versión de los hechos con un tono institucional y reivindicativo.

Un cortejo condicionado por la presencia de autoridades

El escrito sitúa en primer plano la singularidad institucional del cortejo, recordando que “como es tradición inmemorial, nuestro cortejo estuvo acompañado por numerosas autoridades civiles, militares y eclesiásticas”. Esta circunstancia motivó la intervención directa de los dispositivos de seguridad, ya que “por motivos de seguridad, los accesos y pasos en determinados puntos de la carrera oficial fueron regulados y, en ocasiones, restringidos por los cuerpos y fuerzas de seguridad competentes”.

La Hermandad subraya con énfasis que dichas medidas “son en todo caso ajenas a esta Hermandad, que no interviene ni dispone los dispositivos de seguridad establecidos, siendo meramente colaboradora con las fuerzas de orden público”, aunque admite que “pueden ocasionar comprensibles molestias al público”, en una clara alusión al malestar generado entre los asistentes.

El efecto dominó de los retrasos en la Carrera Oficial

Uno de los aspectos centrales del comunicado es el grave retraso acumulado que alteró el desarrollo de la estación de penitencia. La corporación señala que “el discurrir de nuestra Estación de Penitencia se vio gravemente condicionado por un retraso acumulado totalmente ajeno a nuestra organización”, situando el origen del problema en la cofradía precedente.

En concreto, precisa que “dichas incidencias, originadas por diversos contratiempos en el cortejo de la Hermandad de la Santísima Trinidad, que nos precedía en la Carrera Oficial, provocaron un bloqueo prolongado de nuestro cuerpo de nazarenos y de los pasos procesionales en la Avenida de la Constitución”, lo que derivó en una paralización continuada del cortejo en uno de los puntos neurálgicos del recorrido.

Un requerimiento “airado e intimidatorio” en medio del bloqueo

La Hermandad describe con detalle el momento de mayor tensión vivido durante la jornada. Ante la imposibilidad de avanzar, explica que “ante la imposibilidad material de avanzar debido al parón mencionado, nuestra cofradía realizó el máximo esfuerzo por comprimir su cortejo”. Sin embargo, en ese contexto se produjo un incidente con un agente de la Policía Local.

Según recoge el comunicado, “resulta lamentable que, en este contexto de tensión, un agente de la Policía Local requiriera al cuerpo de capataces el avance del paso de forma airada e intimidatoria”, sin tener en cuenta que el paso “se encontraba bloqueado por las propias autoridades que lo presidían; Teniente General de las fuerzas terrestres, Alcalde de la ciudad y el Señor Arzobispo, a los que no podía echar el paso encima tal como se le explicó”.

Denuncian un agarre físico a un fiscal de paso

El episodio, lejos de apaciguarse, se agravó posteriormente. La Hermandad denuncia que “especial gravedad reviste la posterior actitud desproporcionada hacia uno de nuestros Fiscales de paso”, detallando que este “fue objeto de un airado agarre físico por su túnica y una injustificada solicitud de identificación para ser sancionado”.

El afectado, según el relato oficial, actuaba en ese momento “de forma educada y colaborativa, velando por el orden y la seguridad del piquete militar y la banda que cerraban el cortejo”, añadiendo que el agente “abrió paso sin contemplar a estos”, lo que incrementó la tensión organizativa en el tramo final del cortejo.

Defensa institucional y llamada a mejorar la coordinación

En su valoración global, la corporación insiste en su trayectoria de colaboración con las instituciones, afirmando que “esta Real Hermandad mantiene desde tiempo inmemorial una vinculación ejemplar con las instituciones del Estado y la ciudad”, por lo que considera inadmisible lo sucedido y recalca que “no puede tolerar la falta de respeto hacia sus oficiales y hermanos”.

Asimismo, aunque reconoce que “lamentamos las molestias que el público pudo sufrir por el bloqueo de los pasos”, puntualiza que estas “se debieron a una conjunción de factores externos y decisiones policiales en los que esta Hermandad no tuvo capacidad de obrar”.

Como propuesta de mejora, la Hermandad solicita que “los órganos de seguridad comuniquen y divulguen esta especial circunstancia en los cruces para que el público las conozca previamente evitando así las molestias que ocasiona”, apostando por una mayor transparencia informativa en situaciones de especial complejidad.

Reafirmación del modelo del Santo Entierro

El comunicado concluye con una apelación a los valores que definen a la corporación, al señalar que “reafirmamos nuestro compromiso con el respeto y el decoro que definen al Santo Entierro de Sevilla, agradeciendo la comprensión de nuestros hermanos ante tan desagradables circunstancias”, en un cierre que combina firmeza institucional y voluntad conciliadora tras una jornada marcada por la controversia.