Desde la apertura del Año Santo en enero de 2025, el templo dedicado a Nuestra Señora de Setefilla, ubicado en el municipio de Lora del Río, se ha consolidado como un epicentro de espiritualidad en la provincia. Según los datos registrados, aproximadamente 4.000 fieles han acudido a este enclave sagrado con el propósito de obtener la indulgencia plenaria. Esta cifra refleja el impacto religioso de un ciclo que ha transformado la actividad cotidiana del santuario, convirtiéndolo en un punto de encuentro para la fe y la historia local.
Consolidación de vínculos y puesta en valor de la identidad mariana
Diego Granado, quien ostenta el cargo de hermano mayor de la corporación, ha calificado esta etapa como una vivencia excepcional. En sus valoraciones, destaca que el Jubileo ha funcionado como una plataforma para entablar nuevos contactos y estrechar lazos con diversos colectivos y entidades religiosas. Más allá de la práctica litúrgica, este periodo ha permitido reivindicar la tradición histórica de la hermandad y profundizar en las raíces de la devoción a la Virgen, fortaleciendo el conocimiento que el pueblo posee sobre su propio legado cultural y eclesiástico.
Participación de la comunidad loreña en el calendario litúrgico
Un aspecto fundamental de este año especial ha sido la respuesta constante de los habitantes de Lora del Río. La denominación popular de «Serranita Hermosa» ha servido de convocatoria para una multitudinaria asistencia a las eucaristías dominicales, que se han oficiado de manera regular en el recinto sacro. El respaldo de los devotos locales ha sido una constante, demostrando el arraigo de esta advocación en la comarca y la relevancia de mantener un calendario de cultos activo durante todos los meses de la celebración jubilar.
Diversidad de colectivos e instituciones en la peregrinación
La nómina de visitantes que han transitado por el santuario destaca por su heterogeneidad. Alrededor de cincuenta organizaciones han formalizado su paso por el templo, incluyendo desde centros educativos y parroquias hasta grupos de carácter familiar. Esta movilización institucional ha integrado también a numerosas hermandades y colectivos eclesiales que, mediante su peregrinaje, han contribuido al dinamismo de este año santo. El flujo constante de personas ha reafirmado la posición de Setefilla como un referente de la devoción mariana en toda la geografía provincial.





