Jaén, ⭐ Portada

El Sentir Cofrade en la Provincia de Jaén

Jaén configura uno de los bastiones más importantes defensores de la Semana de Pasión. Con una Fe en continuo movimiento y una tradición inquebrantable, sus 97 municipios viven cada primavera el sabor añejo de las tradiciones y la religiosidad popular que se renuevan con los primeros brotes de azahar.

Desde devociones ancestrales como la de Nuestro Padre Jesús Nazareno, «El Abuelo» de Jaén, hasta tradiciones relativamente nuevas como la de las Bandas de Cabecera de Linares y Úbeda, pasando por las más peculiares como los llamados pasos mímicos, pregonados o representados de Alcalá la Real, todos ellos forman parte de un corpúsculo de sensaciones que estallan bajo la luna de Nissan.

Una de las Semanas de Pasión más importantes de la provincia y pionera en la implantación del estilo sevillano en la provincia jiennense es Linares. La ciudad minera revive su más añeja tradición cada año bajo el sol radiante del sur y conmemora la Pasión de Jesucristo con el estilo procesional imperante en la mayoría de provincias de nuestra Comunidad, unido a su más excelsa seña de identidad; las Bandas de Cabecera. Se trata de formaciones musicales de una cifra alta de componentes que se sitúan detrás de la cruz de guía en los cortejos procesionales e interpretan marchas de bandas sonoras y música religiosa adaptadas a su andar característico. La peculiaridad, a parte del estilo, que las diferencia del resto de bandas es que éstas portan el hábito nazareno estatutario de la Hermandad a la que pertenecen.

La ciudad cuenta actualmente con un total de siete bandas de cabecera, lo que unido a las demás formaciones musicales de la ciudad elevan a un alto número las bandas que permanecen activas en la ciudad, llegando incluso a competir con capitales y ciudades con un caudal humano superior. Formaciones musicales como las de la Hermandad de la Expiración o la del Rescate fueron las precursoras de este estilo musical que se desarrolló en conjunción con otras formaciones homónimas como las de Úbeda.

La ciudad Patrimonio de la Humanidad conforma uno de los patrimonios cofrades más ricos de la provincia que junto con su entramado histórico de calles configuran estampas sobrecogedoras cada comienzo de la primavera. Es una de las Semanas Santas más destacadas de Jaén. Con un claro acento castellano y con la progresiva adquisición de un carácter sevillano, la ciudad de Úbeda lleva al extremo el sentir popular y la emoción de sus multitudinarias Hermandades y pasos que en su mayoría circulan sobre ruedas. Sus tallas, de inapelable belleza y valor artístico, lucen sobre sus pasos y tronos en un eterno diálogo y bajo una conexión impertérrita con el público.

Al igual que en Linares, una de sus señas de identidad son sus bandas de cabecera, formaciones musicales que acogen un carácter diferente al de la ciudad minera pero engarzadas en una misma raíz. Éstas formaciones musicales de Úbeda, también, abren el cortejo procesional de su Hermandad y procesionan ataviadas con el hábito penitencial de la misma, la diferencia más destacable en contraposición a las de la ciudad vecina, es el estilo musical, y es que las bandas de cabecera ubetenses han preservado el estilo musical militar iniciador de las famosas bandas de cornetas y tambores.

Formaciones como la del Borriquillo o la Columna son las que mayor número de cofrades ponen en la calles y las que más atraen la atención del público durante el transcurso de las procesiones.

Otra de las Semanas de Pasión más populares y peculiares donde las haya es la de Alcalá la Real. La ciudad más sureña de la provincia de Jaén cuenta con una gran diversidad de pasos de todo tipo, desde los más materiales, en concreto los de andas, hasta los más intangibles como las representaciones teatrales mímicas y pregones que copan la ciudad durante gran parte de la Semana.

Las Cofradías tradicionales que ponen sus andas en las calles cuentan con estilos procesionales muy propios y con estilos escogidos de otros lares con una influencia muy fuerte. Desde Hermandades tan jóvenes, como las de la Borriquilla y la Oración en el Huerto, hasta Corporaciones históricas como la del Señor de la Humildad y la del Dulce Nombre de Jesús Nazareno, se proporciona ese punto religioso tan característico entremezclado con las tradiciones populares más arraigadas de la ciudad reflejadas en las representaciones mímicas.

Las representaciones mímicas alcalainas configuran una fusión de las tradiciones de los autos y misterios que se representaban con motivo del Corpus y los ingenios. Escenificadas por los gremios locales, representan escenas bíblicas de la Pasión de Jesús a lo largo y ancho de la ciudad germinando un interés popular imperecedero en la ciudad.

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