El taller de Jesús Rosado restaurará el antiguo manto rojo de las Estrellas de La Salud de San Isidoro

Una pieza de finales del siglo XVIII o comienzos del XIX

La Hermandad de La Salud de San Isidoro de Sevilla ha decidido encomendar al taller de Jesús Rosado Borja la restauración del antiguo manto rojo de las Estrellas, una pieza que, por su antigüedad, relevancia artística y profunda carga devocional, ocupa un lugar singular dentro del patrimonio de la corporación.

La obra se sitúa cronológicamente entre finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, aunque su autoría permanece abierta a distintas hipótesis. En este sentido, la pieza podría encuadrarse en el entorno del taller de Antonia Bazo o del de Francisca Zuloaga, dos posibilidades que forman parte del estudio de una obra cuya ejecución y características la convierten en un testimonio de especial interés dentro de la tradición artística de las cofradías sevillanas.

El manto más antiguo que conserva la corporación

Más allá de su evidente valor histórico y artístico, el manto atesora una extraordinaria dimensión sentimental y devocional, al tratarse de la pieza de estas características más antigua que posee la hermandad. Esa condición le confiere una importancia añadida, al convertirlo en un vínculo material con la memoria de la corporación y con las generaciones que, a lo largo del tiempo, han contemplado y venerado esta obra.

Su relevancia trasciende, además, el ámbito estrictamente interno de la hermandad. Por su clasicismo, antigüedad y calidad de ejecución, el manto constituye una pieza de notable importancia dentro del conjunto patrimonial de las cofradías sevillanas, donde representa una muestra de la riqueza histórica y artística acumulada por las corporaciones a lo largo de los siglos.

La entrega, antes de que concluya el mandato actual

La intervención será llevada a cabo por el taller de Jesús Rosado Borja, especializado en la conservación y restauración de piezas textiles de carácter histórico y devocional. La previsión establecida por la hermandad contempla que el manto sea entregado antes de que finalice el mandato de la actual junta de gobierno, con el objetivo de que la pieza pueda regresar a la corporación una vez concluido el proceso de restauración.