El tesoro que guarda el joyero de Puerta Nueva

La Hermandad de Nuestra Señora del Carmen de Puerta Nueva deshoja lentamente el calendario con la mirada puesta en el día grande de la Corporación carmelita alcanzará su punto culminante con la presencia de la Reina del Carmelo por las calles cordobesas para inundar de ese inconfundible aire marinero, que destila su caminar, los corazones de los miles de cordobeses que se dan cita en su presencia.

Mientras se precipita este magno acontecimiento, que cada año se encuentra marcado en rojo en el corazón de la Córdoba Cofrade, la Virgen espera en su hogar la llegada de sus devotos, bellísima y maravillosa, para protagonizar el besaescapulario que la Junta de Gobierno que preside su hermano mayor, Juan Manuel Vargas Padilla, ha dispuesto para rendirle pleitesía este jueves y viernes de julio.

Con motivo de este singular acontecimiento la Virgen ha sido ataviada por José Ignacio Aguilera, cuyas manos han sido capaces de potenciar, aún más si cabe, la indiscutible belleza del tesoro carmelita que guarda el joyero de Puerta Nueva. Para la ocasión la Madre de Dios luce hábito bordado en los años 40 y el manto de tisu bordado en oro por las Madres Adoratrices, toca en tul ejecutada en oro y plata por Juan Luis Guerra en hojilla y encajes del siglo XVII. Por su parte, el Niño Jesús viste traje de seda salvaje bordado en oro y el antiguo cíngulo del siglo XVII que forma parte de su interesante ajuar, conformando un conjunto que es un auténtico regalo para los paladares más exquisitos.