Sevilla

El Valle deja en manos de la justicia el caso del presunto desfalco

La Hermandad del Valle ha remitido un comunicado a sus hermanos en el que anuncia que no se presentará como acusación particular en el caso del presunto desfalco en el que la hermandad se halla inmersa. En el texto se subraya este extremos afirmando que “La Hermandad, por medio de su representación procesal, según escrito presentado hoy mismo en el Juzgado, toma como suyos los hechos expuestos, con carácter indiciario y presuntivo, por la Juez de Instrucción en el Auto de procesamiento dictado, que pone fin a las Diligencias Previas”.

“Por otro lado –prosigue el comunicado- se adhiere a la calificación penal de los hechos del Ministerio Fiscal, como garante de la legalidad en defensa de los intereses generales y en este caso también de los particulares de la Corporación. La Hermandad de esta manera cumple el mandato del Cabildo General de hermanos, para impulsar el pleno esclarecimiento de los hechos acontecidos, depositando su confianza en las instituciones judiciales, sin formular una acusación expresa ni petición de condena independiente del Ministerio Público”.

El citado texto aclara que “Tras esta fase intermedia, se abrirá juicio por el Tribunal competente en los próximos meses” y concluye manifestando que “La Junta de Gobierno desea, como siempre ha manifestado, que el esclarecimiento de estos hechos se residencie en el foro adecuado, evitando con ello dañar a la Hermandad, más de lo que los propios hechos acontecidos hayan provocado”.

El turbio asunto del presunto desfalco perpetrado en el seno de la Hermandad del Valle vivía hace unos días un nuevo episodio con la solicitud por parte de la acusación particular de tres años y medio de cárcel para Antonio Manuel C.L., ex mayordomo de la corporación, por la supuesta apropiación indebida de 175.982 euros una cifra sensiblemente inferior a la manifestada por la juez de Instrucción número 10 de Sevilla, Pilar Ordóñez Martínez, que cifra la cuantía en 219.660 euros.

Las presentes diligencias se iniciaron en virtud de denuncia interpuesta por una serie de hermanos de la Hermandad de El Valle, con sede en la Iglesia de la Anunciación de Sevilla. Posteriormente se personó en la causa, en calidad de acusación particular, la propia Hermandad, representada por el entonces hermano mayor Lucas Maireles Vela.

Conviene indicar el investigado fue nombrado mayordomo por primera vez en 2007 y tras cesar de su cargo en junio de 2015 siguió autorizado en la cuenta bancaria de la Hermandad hasta septiembre. Según las reglas de la Hermandad, el mayordomo es el responsable de la administración y gestión de los bienes de la corporación, así como de la vigilancia y control de cuantos gastos hayan de realizarse con cargo a los fondos de la Archicofradía, de la recaudación del cobro de los recibos de cuotas y llevará la firma de la Hermandad en las cuentas corrientes, libretas de ahorro y demás documentos bancarios que deba suscribir para su desarrollo económico.

El investigado cesa como mayordomo en junio de 2015 y al rendir cuentas en el correspondiente Cabildo del mismo mes indica que en la cuenta bancaria de la Hermandad hay un saldo de 26,930 euros. En el Cabildo General Ordinario de Cuentas de febrero del año siguiente por parte de la Junta de Gobierno se informa a los hermanos de que se había sustraído dinero de los fondos de la Hermandad.

Tras el examen de la documentación, el nuevo mayordomo observa que el saldo en la cuenta en esa fecha de cese era de poco más de 100 euros y que no se han abonado a diversos proveedores ni pagado gastos, como así se había hecho saber por el denunciado, siendo el documento presentado por el investigado al rendir cuentas el 15 de junio de 2015 falso, encontrándose alterado.

Tras hablar con el denunciado, éste firma un documento el 4 de diciembre de 2015 junto al hermano mayor en el que se hace responsable de la «distracción de 77.152 euros, reconociendo tener con la Hermandad esa deuda y comprometiéndose a abonar esa cantidad el 27 del mismo mes».

Esta cuantía se determina de común acuerdo con el investigado y se contabiliza el descuadre existente que hay entre la cuenta de la Hermandad y los pagos que el investigado había contabilizado como pagados o realizados y que no habían sido abonados tras revisarse únicamente las cuentas del año 2015.

Días después emite dos pagarés por importes de 67.000 euros cada uno, los cuales no fueron atendidos. Posteriormente, el día 12 de febrero de 2016 firma otro documento similar en el que reconoce que se ha apropiado de forma indebida de la cantidad de 56.847 euros de la Hermandad, mediante disposiciones en efectivo y cobrando cheques de la misma, comprometiéndose a abonar esta cantidad, así como los 77.152 euros ya reconocidos anteriormente que aún no ha satisfecho, incluso envió a través de WhatsApp al teléfono del hermano mayor un documento que ha resultado ser falso en el que se hacia constar que su hermana había realizado una transferencia a favor de la Hermandad por importe de 70.000 euros transferencia que resultó ser inexistente.

Esta cuantía se determina también de mutuo acuerdo con el investigado tras contabilizar las disposiciones en efectivo que realizó en la cuenta de bancaria de la Hermandad desde 2006 hasta junio de 2015, cantidades que había ingresado en su cuenta particular además del cheque de 3.850 euros que había cobrado para pagar una comida.

En los Cabildos Generales Ordinarios de cuentas desde 2008 hasta 2015 ya el investigado rinde cuentas y en concreto en el último que hay un saldo final de 30.686 euros. El resultado de esos Cabildos aprobando las cuentas eran comunicados al Arzobispado, habiéndose comprobado que la cuentas de la Hermandad aprobadas por de los años 2011, 2012, 2013, 2014 y hasta junio de 2015 presentan como saldo final en la cuenta bancaria un importe «distinto al saldo real» que existía en la cuenta bancaria en esas fechas y «sí coincide con la cuantía reflejada en el ‘Banco Manipulado'».

«Constan alteradas y no se corresponde con la realidad contable habiendo cargado cheques en la cuenta manipulada que no aparecen en el movimiento real de la cuenta bancaria y a la inversa, hay cheques cargados en la cuenta real que no están en la cuenta manipulada y esta última no recoge las devoluciones de recibos domiciliados de acreedores, por lo que las cuentas de ingresos y gastos hay irregularidades no recogiendo en ellas facturas impagadas como la de ‘Acciona’, dándose por pagados recibos que habían sido devueltos figurando pagos no realizados», expone el auto de la instructora.

Los saldos finales de banco aprobados por el Cabildo General de Cuentas de la Hermandad en 2011, 2012, 2013, 2014 y junio de 2015 arrojan una diferencia respecto a los saldos reales del banco de la Hermandad en esas mismas fechas, lo que se debe a que el investigado, a través del ordenador, «podía consultar la cuenta bancaria y manipularla».

En este contexto, se realiza un informe pericial a instancias de este Juzgado en el que el perito, tras analizar los movimientos de la cuenta bancaria de la Hermandad desde el año 2011, las cuentas aprobadas en los distintos Cabildos, listado de ingresos y gastos de la Hermandad, balances y libros mayores, llega a la conclusión de que se ha producido un descuadre en las cuentas, que se ha realizado un falseamiento de la cuenta de caja y de la cuenta del banco, se han reflejado pagos de operaciones ficticias, alterando los importes de los efectos que se pagaban por banco así como supuestos pagos de operaciones reales no llegando nunca el dinero al proveedor, no justificándose la salida de dinero de la caja y contabilizando pagos que nunca se llegaron a realizar.

En definitiva, según la juez, el descuadre de las cuentas aprobadas en Cabildo suman el importe de 219.660,26 euros al existir un descuadre de la cuenta de caja en los años 2013, 2014 y 2015 de 119.566,26 euros en la cuenta de bancos, 2011-2015 de 50.198,57 euros y cantidades adeudadas aunque consta como pagadas en la contabilidad que ascienden a 49.895,43 euros.