Una de las escenas más llamativas del Domingo de Ramos la protagonizó la Virgen de la Amargura, cuyo paso de palio presentó una imagen extremadamente inusual de regreso a su sede canónica de la Iglesia de los Padres de Gracia, en el corazón del Alpargate.
Una escena impactante del palio de la dolorosa trinitaria con un varal menos toda vez que uno de ellos hubo de ser retirado cuando la cofradía cordobesa ya desarrollaba su itinerario de vuelta a casa tras haber culminado sin contratiempos la Carrera Oficial y hecha estación de penitencia ante el Santísimo Sacramento del Altar.
La destreza de la cuadrilla costalera, dirigida por Carlos Quesada, permitió solventar el hándicap sin mayores sobresaltos. Sin embargo, la insólita escena que se aprecia en el vídeo que a continuación se incorpora y que permite ver, a partir del minuto 15 el palio en movimiento sin el varal, ha pasado ya a los anales de la pequeña gran intrahistoria de la memorable cofradía cordobesa.





