El viejo costal | Borrón y cuenta nueva

Cuando adoptamos la decisión de olvidar deliberadamente, y no tener ya en cuenta, hechos pasados especialmente relacionados con cualquier asunto consabido, y se determina que se van a enfocar de una forma ajena a los mismos, o distinta,  se dice que se hace borrón y cuenta nueva.

Y borrón y cuenta nueva es lo que ha realizado el recientemente electo Hermano Mayor de la Cofradía de la Paz, D. Julio Mifsut, quien ha presentado a su Junta de Gobierno, a través de una misiva dirigida a la totalidad de la nómina de hermanos de la corporación cordobesa, y en la que remarca que será fiel a su programa, fundamentado en cuatro áreas (el subrayado es mío): “la Vida de Hermandad, haciendo participes a todos los hermanos del día a día de la misma, de sus proyectos, logros y vicisitudes; la Formación, tanto religiosa como cofrade, como forma de compartir una fe que nos haga madurar y mejorar como cristianos y cofrades; la Caridad, como finalidad principal de acercarse a los más necesitados y nuestro Patrimonio, teniendo en el punto de mira la mejora del Guion Procesional en todos y cada uno de sus aspectos”.

Aparecen tres pilares que son fundamentales en toda corporación de fieles, y también ese gran olvidado desde hace décadas, la mejora del guion procesional, ya hace años hubo algún intento de actualizar el hábito de sus nazarenos, creo recordar que incluso se presentó algún proyecto del mismo durante un cabildo general de hermanos, hábito que mantenía la misma línea de la corporación, evitando, o mejer dicho actualizando, las clásicas líneas del que en la actualidad presenta en sus salidas.

Mi memoria no es capaz de recordar cuales fueron las causas de que este proyecto quedase “aparcado”, tampoco mi memoria es capaz de recordar si el asunto llegó a ser votado, o si solo se limitó a la mera presentación de ese proyecto, sea como sea, el caso es que se quedó olvidado, y ahí permanece, en el sueño de los justos.

Quizás sea ahora el momento de hacer borrón y cuenta nueva, olvidando deliberadamente hechos pasados, y empezar a enfocar de nuevo, después del borrón, a hacer una cuenta nueva, empezar a mirar lo que de verdad es necesario, lo que de verdad necesitamos, y aunque sea tarde, o mejor dicho a destiempo, consolarnos con el más vale tarde que nunca, y empezar a darle una nueva vista al guion y nueva vida a esta Hermandad, actualizando y sometiendo a una seria remodelación, la totalidad de los elementos del guion, tal y como dice nuestro hermano mayor “…en todos y cada uno de sus aspectos».