El viejo costal, Opinión

De puertas para adentro…

Más tarde que temprano se estaba viendo venir, alguien debería de poner cordura en esta locura persistente de constantes salidas extraordinarias, locura con origen en los dos años de abstinencia absoluta.

Y parece que desde palacio se adoptarán medidas, limitando las salidas extraordinarias a las coronaciones, y los múltiplos de veinte y cinco años fundacionales, al menos por ahí parece que van las cosas. Y es que nos lo tenemos merecido, abusar es lo que tiene. Si no miren, analicen los últimos meses, donde fin de semana tras fin de semana hemos disfrutado de pasos en nuestras calles, no siempre de uno en uno, en ocasiones dos o más en la misma ciudad, coincidiendo con la misma situación en las vecinas poblaciones.

Espero que de la forma acostumbrada las cosas de palacio vayan despacio y nos dé tiempo a disfrutar de San Acisclo y Santa Victoria el próximo día 17 de noviembre, que por cierto no tiene fecha fundacional alguna. Y en estas lides, ¿Qué pasará con las magnas?, son flecos que deberán recortar, perdón, quería decir regular desde palacio.

 Así es como se han de hacer las cosas, de puertas para adentro, pero los cofrades tenemos mecanismos suficientes para impedir que estos asuntos lleguen a nuestros reverendísimos y que sean ellos los que tengan que adoptar estas medidas, más o menos populares, y ¿las Agrupaciones y Consejos?, ni están ni se le esperan, ya saben reñirle a nuestros hijos es muy doloroso, es mejor mirar para otro lado, y que riñan otros.

Limitar no es nada que  guste a nadie, poner orden es difícil, especialmente cuando el origen del desorden eres tú mismo, o al menos eres parte y lo permites, cuando las cosas se empiezan a ir de las manos, volver a encauzarlas es tarea difícil y desagradable.

 Así que con el sacrificio de todos, a pesar de nuestro sufrimiento, debemos de volver a la cordura, dejando atrás estos eufóricos momentos de locura, con dolor pero con obediencia, que llegado el momento deberemos de mostrar, a pesar de que nuestros padres estén mirando para otro lado.