Aún recuerdo cuando hace años, quizás demasiados, el Viernes de Dolores me desplazaba a Sevilla junto a algunos amigos, para disfrutar de las tres hermandades que realizaban estación de penitencia en sus barrios, sin entrar en más detalles, era la década de los ochenta y visitábamos los barrios de Pino Montano, allí, a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de Nazaret, María Santísima del Amor, San Marcos Evangelista y San Isidro Labrador. En Heliópolis a la Archicofradía del Inmaculado Corazón de María, Hermandad Sacramental y Cofradía de Nazarenos del Santo Cristo de la Misión, Nuestra Señora del Amparo, San Juan Evangelista y San Antonio María Claret.
En los días previos a nuestra Semana Santa en Córdoba este año hemos podido disfrutar en las inmediaciones de nueve, entre hermandades y pro-hermandades, me refiero a: La Bondad en la Fuensanta. Quinta Angustia en la Merced (Plaza de Colón). Pro-hermandad de la Salud en Puerta Nueva. Presentación en Cañero. Pro-hermandad de la O, Pro-hermandad de la Sangre en el barrio de El Higuerón. Hermandad del Santísimo Cristo de las Lágrimas, Parque Figueroa. Pro-hermandad del Traslado al Sepulcro, en Arroyo del Moro. Fraternidad del Santísimo Cristo de la Providencia, en la Trinidad. todas salen en distintos días de nuestra semana de pasión.
Desde siempre he odiado las comparaciones, todas en general, pero especialmente las de Córdoba con Sevilla, nada más distante de mi intención, pero mi pregunta es la siguiente, de las relacionadas en Córdoba oscilan sus nazarenos desde cien a ciento veinte, y sus costaleros de veinte a cincuenta y cuatro, ¿pero tiene Córdoba capacidad y personal suficiente para abastecer la nomina a estas ocho pro-hermandades y algunas ya instauradas como hermandades?.
Cada vez conozco más costaleros que disfrutan de varias salidas en nuestra Semana Santa, cada día conozco más personas que pertenecen a varias hermandades, y cada día veo más hermandades y pro-hermandades con niveles escasos de calidad, podría pensar que al límite del mínimo, y con poca capacidad de alcanzar o superar algo suficientemente óptimo. Ya se que los cofrades dirán “yo quiero cuantas más cofradías mejor”, y yo también, pero de lo que no puedo prescindir es de: “por tener muchas, poco valgan todas”.
Ya hemos hablado en incontables ocasiones de lo necesario que es tener regladas las cuestiones que se han de cumplir en cuanto a número de hermanos, cuestiones artísticas, pasos, etc. y es algo que no puedo apartar de mi cabeza, creo que están prosperando más hermandades de las que podemos abastecer, creo que no por mucho duplicar nuestras afiliaciones se hagan más grandes nuestras hermandades ni nuestra Semana Santa, creo con sinceridad que somos pocos para tantas, y lo peor de todo, creo que muchos hermanos salen en nuestras pro-hermandades y repiten en algunas de las que están agrupadas, eso aparentemente no es problema, no quiero pensar el día que ambas coincidan en fecha en pasar por la carrera oficial, tanto por sus hermanos, como sus costaleros y en algunos casos incluso por sus capataces.
Pero no podemos cerrar los ojos al problema que está ahí, cercano a llamar a la puerta para solicitar la venia, nuestra Agrupación puede resolver el problema incluso antes de que se produzca, y que no sea una solución improvisada, que ya sabemos de sus resultados.
Disfruten de la Semana Santa, pero no dejen en el olvido que ya mismo muchas de ellas estarán llamando a la puerta.





