En busca del ‘sucesor’ de Curro

Lo que de momento parece claro es que el trono tiene un monarca definido

Es el capataz que, con amplia diferencia, dirige más pasos en la Semana Santa de Córdoba (todos los días salvo el Domingo de Resurrección, , en incluso, su labor le da para hacer lo propio en vísperas y durante el tiempo de las Glorias.

Su nombre es por todos conocido, Curro, aunque el que sale en el DNI sea el de Luis Miguel Carrión. Doblete el Domingo de Ramos, capataz general de varias cofradías y un largo etcétera en la cantidad, su calidad es indiscutible (el capataz sevillano Fali Palacios lo arropó en la última procesión del Carmen de San Cayetano, todo un golpe sobre la mesa, uno más) y le ha granjeado un reconocimiento, que se remonta a varias décadas.

Tanto es así que, al analizar su trayectoria surgen las preguntas ¿tiene sustituto? ¿Hay relevo? Y ¿Quién será el sucesor? Si las preguntas tienen aristas, las respuestas aun más. Porque lo primero que hay que es que remontarse a la época en que varios capataces se hallaban a un nivel similar.

Algunos antecedentes

Para ello hay que viajar en el tiempo y no poco. De hecho, para encontrar una pareja “reciente” que se disputara el primado de los martilllos hay que remontarse al binomio Lorenzo de Juan – Javier Romero y aquel momento va para el medio siglo de historia. Luego comenzaron a emerger Juan Berrocal y el propio Curro, quienes a comienzos de la década de los 2000 ya eran los grandes referentes.

Pero la “competencia” duró hasta que Berrocal dio un paso al lado y Curro tomó el mando de los llamadores con una suficiencia nunca antes vista, porque aunaba una cantidad de costaleros nunca antes vista en la capital cordobesa, con una técnica en continuo avance.

El candidato autodescartado

A partir de ese momento la Semana Santa fue de Curro y diversos nombres apuntaron a relevo, pero a la postre ninguno ha llegado a acercarse, salvo una excepción, David Arce. Éste acompañó muchos años a Curro como su hombre de confianza hasta que salió del equipo para emprender una andadura en solitario que, en Córdoba, no es lo amplia que pudiera, pero por propia voluntad del interesado, que se siente cómodo solo con dirigir Sentencia y Descendimiento y un breve lapso en la Concepción.

Como se decía, es una decisión voluntaria, pues Arce forma parte de una escala distinta, ya que forma parte del equipo de capataces de la Familia Villanueva, donde participa en algunas de las cofradías más señeras del universo cofrade sevillano.

Los futuribles

Eso sí, de aspirantes a ese ansiado trono de los llamadores han corrido ríos de tinta, gracias al auge de algunos de ellos, en determinados momentos, pero sin llegar a dar ese salto, no definitivo, sino arrollador en lo cuantitativo. Enrique Garrido, Carlos Lara, Rafa Giraldo, Francisco Luis Castaño, Juan Carlos Vidal, Ángel Carrero y Jesús Ortigosa, entre otros, han tenido -y en muchos casos lo siguen teniendo- momentos de brillo en los que todo apuntaba a un crecimiento exponencial.

Lo que de momento parece claro es que el trono tiene un monarca definido y que el futuro de los martillos pasa por un sistema coral, eso sí, cuando decida dar un paso al lado.