En conmemoración del LXXV aniversario del Dogma de la Asunción de la Virgen María en cuerpo y alma a los Cielos, la Hermandad de la Esperanza de Triana protagonizará este sábado 1 de noviembre una jornada de especial solemnidad y júbilo con motivo del regreso triunfal de su Sagrada Titular a la Capilla de los Marineros, tras los cultos celebrados en la Santa Iglesia Catedral.
Una procesión gloriosa de regreso al arrabal trianero
A las 16:00 horas está prevista la salida de la Santísima Virgen por la Puerta de San Miguel de la Catedral, entronizada excepcionalmente en el paso de la Purísima Concepción de María Coronada, Alcaldesa Perpetua de La Algaba, en un gesto de profunda hermandad y comunión eclesial. La procesión, de marcado carácter triunfal y devocional, simbolizará el retorno de la Esperanza de Triana al corazón de su barrio tras varios días de intensa veneración en el primer templo metropolitano.
El itinerario completo será el siguiente: Puerta de San Miguel, Avenida de la Constitución, Plaza Nueva, Tetuán, Rioja, Plaza de la Magdalena, San Pablo, Puerta de Triana, Reyes Católicos, Puente de Isabel II, Plaza del Altozano, San Jorge, Callao, Antillano Campos, Pagés del Corro, San Jacinto, Capilla de la Estrella, Rodrigo de Triana, Fabié, Pureza y entrada en la Capilla de los Marineros a la 01:00 horas.
Durante el recorrido, la Banda de Música Nuestra Señora de la Victoria (Las Cigarreras) acompañará el cortejo interpretando un repertorio solemne y clásico, cuidadosamente escogido para realzar el tono glorioso del acontecimiento. Las previsiones apuntan a una afluencia multitudinaria de fieles, especialmente en enclaves simbólicos como el Puente de Isabel II y la calle Pureza, donde se espera que el barrio reciba a su Virgen entre vítores, aplausos y saetas espontáneas.

El paso de la Purísima Concepción: una joya de la orfebrería sevillana
El paso sobre el que procesionará la Virgen es una obra de notable valor artístico e histórico, concebido para celebraciones de índole festiva y gloriosa. Sus respiraderos de metal plateado, ejecutados por los talleres de Jesús Domínguez en la década de 1960, destacan por la riqueza de su hojarasca barroca y por los tondos dorados que presiden cada paño, representando escenas de la vida de la Santísima Virgen, entre ellas la Asunción Gloriosa al Cielo, motivo principal de esta efeméride.
La iluminación del conjunto se articula mediante cuatro candelabros de guardabrisas —uno en cada esquina— que suman treinta y seis puntos de luz, generando un efecto de resplandor propio de las procesiones triunfales. Los cuernos de la abundancia, que emergen de los brazos de los candelabros, fueron labrados por Orfebrería Andaluza (Manuel de los Ríos) a mediados de los años noventa, armonizando con el estilo clásico de la estructura.
La peana, también realizada en el mismo taller sevillano, mantiene el lenguaje ornamental de los respiraderos. Su friso superior simula una nube poblada de querubines, reforzando la dimensión teológica e iconográfica del conjunto, que evoca la glorificación de María como Reina asunta al Cielo.
Un testimonio de fraternidad entre hermandades
Desde la Hermandad de la Esperanza de Triana se ha expresado un profundo agradecimiento a la Hermandad de la Purísima Concepción de María Coronada de La Algaba, cuya generosa cesión del paso ha hecho posible que esta jornada se revista de un singular carácter histórico. El gesto, de clara inspiración en la fraternidad eclesial, subraya la unidad de la devoción mariana en la Archidiócesis de Sevilla, al tiempo que enriquece el vínculo espiritual entre Triana y La Algaba.
Con este solemne traslado, la Esperanza de Triana pondrá colofón a un mes de intenso vida espiritual, en la que la devoción mariana se ha hecho visible en torno a la histórica Misión en el Polígono Sur que ha protagonizado la dolorosa trianera y a la conmemoración del dogma proclamado por Pío XII en 1950, renovando la fe y el amor de Sevilla hacia la Madre de Dios, que volverá a navegar entre sus hijos del arrabal envuelta en un resplandor de gloria.
Foto portada: Benito Álvarez





