Entrevista | Carlos Lara: «Nos quedamos con la batería en el 90%, la vuelta hubiese sido espectacular»

Con el sabor «agridulce«, utilizando el calificativo formulado por el propio protagonista, hemos testado las sensaciones que se apoderan de Carlos Lara, capataz del paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de la Redención, escasas horas después de haber vivido, con plena intensidad, un Lunes Santo marcado por la climatología, en el que sólo dos cofradías pudieron realizar estación de penitencia ante el Santísimo en la Catedral de Córdoba, Estrella y Merced, si bien tuvieron que suspender sus salidas procesionales en este enclave, sin regresar a sus respectivas sedes canónicas.

Lara, consciente de la responsabilidad y el privilegio que ostenta siendo capataz de uno de los pasos de misterio más importantes de la Semana Santa de Córdoba, afirma sin rubor y, acaso con algo de modestia, como si su mano no tuviese nada que ver en ello, que «la cuadrilla de Redención es una cuadrilla ya muy hecha con el paso de los años, es muy fácil ponerse ahí delante para cualquier capataz, una cuadrilla obediente y maciza«., añadiendo que «nos quedamos con la batería en el 90%, la vuelta hubiese sido espectacular«, dejando constancia del elevadísimo nivel de la cuadrilla a la que manda.

«La Agrupación de la Redención es la mejor banda que toca en Córdoba desde hace muchos años«

Lara desvela que «desde que empezamos este año los ensayos sabíamos que sí o sí íbamos a andar para ajustar un reloj exigente con el fin de llegar antes a casa. Íbamos cumpliendo horario y eso me dio chicotás muy bonitas con el misterio andando de largo y con mucha fuerza«.

Cuestionado acerca de si hubiera preferido regresar el mismo Lunes Santo u otro día, el capataz explica que le «preocupaba mucho el parón dentro de la Catedral. Esperar hasta una hora era complicado, pero más tiempo es muy complejo ya que se enfría todo y cuesta remontar. Aunque no sea de mi gusto ni de la cofradía, pienso que lo más acertado fue quedarse«.

Caros Lara es sabedor de que la cuadrilla evidencia una capacidad física y técnica absolutamente envidiable, De ahí que su valoración no deje lugar al azar al explicar las causas: «me gusta tener unos ensayos exigentes con mucho peso y manos largas. Me gusta exprimir para que luego se pueda disfrutar con fuerza el día de salida«. Y es que nada es por casualidad.

«Cuando vimos que Merced salía y había posibilidad de salir, los nervios en la barriga empezaron a apretar. Y esos nervios siempre me gustan«

Otra evidencia asociada a la espectacular puesta en escena de la cofradía de la Estrella en su conjunto, y del misterio del Señor, en particular, es que no todo el mundo tiene la suerte de llevar detrás a la agrupación que lleva el misterio de Redención. En este sentido, Lara no tiene tapujos, subrayando que «la Agrupación de la Redención es la mejor banda que toca en Córdoba desde hace muchos años. Si tienes la suerte que además sea de la casa, que más se puede pedir«, añadiendo que «esta en nivel Top«.

En relación al momento más duro de los vividos este Lunes Santo, el capataz incide en que «empecé la charla con los costaleros con malos pronósticos y así enfoque mis palabras para ir haciéndoles el cuerpo. Cuando vimos que Merced salía y había posibilidad de salir, los nervios en la barriga empezaron a apretar. Y esos nervios siempre me gustan«. No obstante, reconoce que «el más duro fue el asumir que no íbamos a terminar la estación de penitencia y poner el broche«.

Lara concluye destacando lo que tiene la cuadrilla de Redención que no tienen otras. «lo rápido y fácil que se han adaptado a una nueva forma de trabajar. Con obediencia y a veces resignación. Pero me he sentido respaldado por toda la cuadrilla desde el primer momento«. ¿Qué más se puede añadir? Palabra de capataz.