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Entrevista | Darío Fernández Parra: «Cuando creo una imagen, mi principal objetivo es que expresen lo que pretendo en ese momento, que conmuevan y sean sinceras y frescas»

Es uno de los imaginero más reconocidos y solicitados de las últimas décadas, con Cristos y Vírgenes de inmensa valía artística y gran unción.

Darío Fernández se sincera con Gente de Paz sobre sus comienzos en la escultura, sus tallas preferidas, el panorama artístico actual o uno de sus grandes proyectos en ejecución, el boceto de las figuras secundarias del nuevo misterio de la Hermandad del Buen Fin.

Niño Jesús para una devoción particular. Darío Fernández.

¿Cómo y cuándo se inicia tu interés por la escultura? 

Ha sido progresivo y natural. he nacido y he crecido en Sevilla, ciudad que conserva un patrimonio religioso muy extenso, excepcional y variado, donde la imaginería del Siglo de Oro brilla con luz propia.

Y por ser católico y cofrade he convivido y he educado el gusto por todo ese arte desde pequeño, intentando emular a las imágenes que veía con los lápices en los dibujos que hacía, y con el barro en los pasitos que realizaba para jugar después con ellos.

Desde que tenía uso de razón, no sabía ni cómo ni por qué, cuando veía pasar una imagen surgía en mí una fuerza interior de querer hacer lo mismo.

«El amor por la imaginería ha sido progresivo y natural»

¿En qué momento descubres que te quieres dedicar a este arte profesionalmente? 

Como he explicado antes, he crecido con ese interés, pero fue con doce años aproximadamente cuando afiancé mi necesidad por querer dedicarme a hacer imágenes y para ello tenía que intentarlo.

Por ello, con catorce años comencé a estudiar en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Sevilla y con dieciséis años ingresé como aprendiz en el estudio del que fue mi maestro, Don Antonio Dubé de Luque.

«(…) Con dieciséis años ingresé como aprendiz en el estudio del que fue mi maestro, Don Antonio Dubé de Luque»

María Santísima del Rocío, de la Agrupación Parroquial de la Tercera Caída de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). Darío Fernández.

¿Por qué la imaginería? 

Me apasiona la escultura en todas sus facetas, incluso el arte en general, la pintura, la arquitectura, la música, la literatura, la fotografía, el cine o la publicidad; y me hubiese encantado dedicarme a algunas de ellas, pero soy consciente de que cada una requiere muchísima dedicación, valía y vivir varias vidas para poder desarrollarlas en condiciones.

Decidí en su momento especializarme en la imaginería por mi experiencia personal, como he mencionado antes. Creo que ha sido vital crecer en mi ciudad y vivir y sentir su arte, y por supuesto tener la necesidad de expresar mi espiritualidad en mis imágenes. 

«Decidí en su momento especializarme en la imaginería por mi experiencia personal (…). Creo que ha sido vital crecer en mi ciudad y vivir y sentir su arte (…)»

¿Cómo se fraguó el primer encargo para una Hermandad? 

El primer encargo con una Hermandad fue cuando se acometió el proyecto de terminación del paso del Señor de la Humildad y Paciencia de la Hermandad de la Cena de Sevilla, que realizó Don Antonio Dubé de Luque.

Fue él quien me puso en contacto con la Hermandad para realizar los evangelistas San Juan y San Marcos.

Darío Fernández realizó las Imágenes de San Juan Evangelista y Santa María Magdalena para el misterio del Calvario de Castilleja de la Cuesta (Sevilla).

¿Las hermandades suelen darle unas premisas o un esbozo a la hora de crear una nueva Imagen, o por el contrario tiene total libertad? 

Me dan total libertad, por lo general, a la hora de crear y concebir una obra.

Lo que ocurre es que no siempre la obra es todo lo libre que uno quisiera, es un arte que suele ser muy concreto por lo general.

Una de las primeras necesidades y uso es que suele ir destinada para el culto y eso puede cambiar mucho el concepto de la escultura a la hora de crearla.

«(…) No siempre la obra es todo lo libre que uno quisiera, es un arte que suele ser muy concreto por lo general (…)»

Después, la primera exigencia que viene inherente al encargo es la iconografía, siguiendo con detalles tan importantes como el formato, porque te tienes que adaptar en muchos casos al sitio o al espacio donde va destinada la obra, si la imagen va a ser de talla completa o de vestir, los materiales y técnicas, como por ejemplo, si una imagen debería ir estofada o no.

El destino al que va la obra para mí es fundamental si tienes que acompañar a otra imagen de otro autor o época, eso me condiciona mucho. Después de todo lo referido, y eso forma parte de este trabajo, intento dotar a mi obra de autenticidad y espiritualidad.

«El destino al que va la obra para mí es fundamental si tienes que acompañar a otra imagen de otro autor o época, eso me condiciona mucho»

• Grandes escultores como Antonio Illanes o Antonio Perea han realizado Imágenes a partir del modelo de un hombre o una mujer. ¿Ha sido también su caso? 

Hasta el momento nunca he retratado a nadie para plasmarlo en una imagen. Me baso en muchos casos en el natural, pero siempre como punto de partida, para interpretarlos o idealizarlos y para estudiar la morfología y la expresividad, pero generalizando y sin retratar a nadie en concreto.

También como fuentes de inspiración, estudio mucho las obras de artes pictóricas y escultóricas.  

«Me baso en muchos casos en el natural, pero siempre como punto de partida, para interpretarlos o idealizarlos (…)»

Cristo de la Coronación de Espinas para Elche. Darío Fernández Parra.

Muchos conocedores del arte están impresionados por la similitud de sus imágenes con las de los grandes maestros del Barroco. ¿Cómo logra acercarse tanto a la escultura de ese movimiento? 

No es mi intención acercarme conscientemente ni al barroco ni a ninguna otra etapa artística, por mucho que me guste.

Cuando creo una imagen, mi principal objetivo es que expresen lo que pretendo en ese momento, que conmuevan y sean sinceras y frescas, que sean del momento que nos está tocando vivir, no quiero bajo ningún concepto una obra forzada que imita a algo del pasado por muy buenas que sean.

Lo que sí ocurre, es que las influencias en el arte siempre han existido y al final de una manera u otra reflejas, prácticamente sin buscarlo, lo que te gusta y tanto te llena, en mi caso artísticamente y sobre todo espiritualmente. 

«(…) Las influencias en el arte siempre han existido y al final de una manera u otra reflejas, prácticamente sin buscarlo, lo que te gusta y tanto te llena (…)»

Actualmente coge fuerza el hiperrealismo. ¿Qué opinión le merece? 

Pienso que no se hacen obras hiperrealistas en imaginería, gracias a Dios, porque es una corriente artística que se me suele quedar muy fría, no me gusta nada y para la imaginería menos.

Bajo mi criterio, se está utilizando mal este término en muchísimas obras que pueden llegar a ser muy realistas, pero siempre, de una manera u otra, están idealizadas y alteradas, por lo que no debemos llamarlas hiperrealistas, el hiperrealismo es otra cosa. Ha habido algunas incursiones en imaginería, pero se podrían contar prácticamente con los dedos de una mano.

De todas formas, mi opinión a todas estas corrientes o formas de trabajar que hay hoy en día, es de respeto y admiración a la técnica.

«(…) No se hacen obras hiperrealistas en imaginería, gracias a Dios, porque es una corriente artística que se me suele quedar muy fría, no me gusta nada y para la imaginería menos»

Escena de una de las cartelas del paso del Cristo de la Expiración del Museo. Darío Fernández Parra.

¿Qué opina sobre la labor del resto de escultores en esta Sevilla del siglo XXI? 

Que la imaginería actualmente goza de mucha salud, en Sevilla y fuera de ella. Tengo a muy buenos compañeros que, con su labor, ensalzan y dignifican esta profesión llegando a cotas muy altas, tanto veteranos como las nuevas generaciones que vienen empujando.

«(…) La imaginería actualmente goza de mucha salud, en Sevilla y fuera de ella»

¿Hay un colapso de artistas en la ciudad? 

Hay un colapso de gente mediocre e irrespetuosa con la profesión y que le hacen mucho daño, dentro y fuera de la ciudad. Que haya buenos profesionales sí pienso que es buena señal, creo que hay trabajo para todos.

«Hay un colapso de gente mediocre e irrespetuosa con la profesión y que le hacen mucho daño, dentro y fuera de la ciudad»

• Hablemos de su obra. ¿Cuál es la talla salida de sus manos por la que siente un mayor cariño? ¿Por qué? 

Seguramente pueda ser unas de las primeras imágenes que realicé, el Señor de la Salud de la Hermandad de la Borriquita de Coria del Río, a la que pertenezco como hermano.

Cristo de la Salud de la Borriquita de Coria del Río (Sevilla), obra de Darío Fernández Parra.

Aquel incipiente grupo parroquial que encargó el Señor hoy es Hermandad y desde entonces hemos tenido un vínculo estrecho.

Recientemente se ha conocido su designación por la Hermandad del Buen Fin para realizar las figuras secundarias del nuevo misterio. ¿Qué ha supuesto para usted? 

Para mí ha supuesto ser un encargo que he aceptado con mucha alegría, como ocurre en mi caso con el resto de trabajos que realizo, todos se hacen con muchísima ilusión.

Las Hermandades y resto de clientes vienen a mi estudio por lo que hago, y eso para mí ya me merece el máximo de los respetos.

En este caso, también ha sido así, por lo que les estoy muy agradecido a la Hermandad por poner en mis manos este proyecto tan ilusionante y complejo a la vez.

«(…) Estoy muy agradecido a la Hermandad por poner en mis manos este proyecto tan ilusionante y complejo a la vez»

• ¿Tiene ya algo definido sobre el proyecto? 

Todavía no, aunque ya lo estoy estudiando.

Antiguo misterio del Buen Fin con las figuras secundarias de Álvarez Duarte.

¿Este nuevo misterio seguirá el patrón del elaborado por Álvarez Duarte, o se parte de un proyecto totalmente nuevo? 

Se parte de un proyecto totalmente nuevo, es la idea que la Hermandad me traslada, aunque para no hacer coincidir el mismo patrón o similar, habría que darle un giro muy radical, es muy complejo, son pocas figuras y poco espacio.

• Entre su obra vemos Crucificados, Vírgenes Dolorosas, de Gloria, Niños Jesús, religiosos como la Imagen de Santa Ángela de la Cruz para el Santo Entierro de Arahal … ¿qué le queda por hacer después de 20 años de intensa labor escultórica? 

Espero que sea mucho y, como se suele decir, que la mejor obra esté por llegar, con esa filosofía e ilusión trabajo, es una búsqueda contante y cada día tengo la sensación de estar empezando, es lo que le da sentido a todo esto.  

• Al hilo de esa pregunta. ¿Qué le gustaría hacer? 

Especialmente las imágenes que más me gusta interpretar son las del Señor, y no lo he realizado, entre otras, como Nazareno, Flagelado, en la Piedad o Yacente.

De todas formas, al trabajar por encargo, el concepto creativo cambia totalmente de hacer lo que te gustaría a hacer lo que necesita y ansía un colectivo como puede ser una hermandad. Eso también tiene mucha belleza y le da mucho sentido a lo que hago.

«(…) Al trabajar por encargo, el concepto creativo cambia totalmente de hacer lo que te gustaría a hacer lo que necesita y ansía un colectivo como puede ser una hermandad»

Santa Ángela de la Cruz, talla de Darío Fernández.

• ¿Cómo le gustaría que le recordaran las futuras generaciones de imagineros? 

Nunca he pensado en lo que me preguntas. Pues como lo que soy, una persona muy ilusionada y entregada a la profesión al cien por cien, que es bastante inconformista, muy exigente y que busca que la obra sea auténtica y lo más creíble posible.