Entrevista | Jesús Campos: “Si pinchamos, pinchan todos, porque somos los primeros que entramos en carrera oficial”

El Hermano Mayor del Perdón hace balance, durante la siguiente entrevista, de sus dos años de manto al frente de la cofradía del Miércoles Santo

Está en el ecuador de su mandato. Dos años en los que el Hermano Mayor del Perdón, Jesús Campos, ha tomado el testigo que, durante los ocho anteriores, inició Fernando Castro. Ambos fueron de la mano y decisivos para la cofradía de San Roque: entonces, con Castro al mando, Campos se ocupó -nada más y nada menos- de potenciar de forma brillante el culto y la estación de penitencia.

Ahora nos recibe en la sede de Camino de los Sastres, un local donde todos los viernes hay reunión, tertulia, alegría y, sobre todo, vida de hermandad, que es la que posibilita que los proyectos (el proyecto) continúe unívoco, decidido, adelante.

Eso lo demuestra “el incremento de hermanos y nazarenos. Es una de las cosas que se pueden ver. Y han llegado por muchos factores y es una de las cosas por las que estoy muy contento”, comienza señalando Campos. 

Hermandad

Ello para recordar que, “cuando me presenté a Hermano Mayor lo hice con tres pilares fundamentales”. Uno consistía en que “la hermandad estuviera abierta a los hermanos y con un contacto al cien por cien, que no fuera una palabra”. Y es que, tras haber pasado por diversas dependencias (casas de hermandad), Campos “tenía súper claro”, que necesitaban un “punto” de reunión, ya que “una cofradía tiene que estar abierta y viva para los hermanos, y de ahí surgió esta sede social, donde estamos actividades todo el año y es un complemento que viene muy bien a la hermandad”.

“Una cofradía tiene que estar abierta y viva para los hermanos”

Formación

“Te abre un punto de encuentro con los jóvenes”, recalca Campos en un aspecto que se potencia durante todo el año y, de forma más intensa, durante el tiempo de Cuaresma. “Tengo un grupo joven muy bueno y activo”, remarca.

Al hilo de ello, el Hermano Mayor del Perdón recuerda sus ocho años en la junta de Castro y hace hincapié en que “hay que hacer cultos evangelizadores. Se ha seguido en la misma línea y profundizamos en los cultos (en el mandato actual), es fundamental que llene”. Lo que otorga “una perspectiva muy distinta”. 

Obra social

Una de las características que hacen especial al Perdón es el templo de San Roque, anexo a la residencia de mayores San Juan de la Cruz. Unas personas que, confiesa Campos, “son muy especiales para nosotros y estamos con ellos todos los domingos en misa. Hacemos actividades con ellos y nos comprometemos. Y nos gustaría hacer más cosas todavía”.

“Se puede decir que la hermandad se está abriendo más al pueblo de Córdoba y Córdoba está conociendo más al Perdón”

Otras actividades

En ese apartado, para el máximo responsable del Perdón destaca que “hemos dado un paso adelante y hemos salido a la calle”, poniendo como ejemplos las celebraciones de la zambombá, la Fiesta de la Primavera, etc.”. Por lo que “se puede decir que la hermandad se está abriendo más al pueblo de Córdoba y Córdoba está conociendo más al Perdón”. Y, de camino, se muestra muy orgulloso de la respuesta de los hermanos, no solo en estos, sino en cada acto que realizan en cada acto.

Patrimonio

“En dos años hemos hecho muchas cosas”, expresa Campos, que pone como muestras que se ha seguido aumentado el ajuar de los titulares (enriquecimiento de la corona, broches, encajes), además de dalmáticas, Palermos, ciriales, etc. Y, “si Dios quiere, vamos a terminar con los respiraderos del palio”, destacando la gran labor que está realizando Jesús Iglesias. Y deja caer que habrá más fases a partir de 2026, a expensas de lo que decidan los hermanos. “Lo que no quiero es que el palio se quede estancado, tiene que continuar”, subraya.

“Lo que no quiero es que el palio se quede estancado, tiene que continuar”

Itinerario

Sobre el cambio de recorrido, el Hermano Mayor insiste en que “hay que cuidar al nazareno. La Judería es muy bonita, pero al final te está viendo una persona”. por lo que abunda en que “hay que cuidar el patrimonio humano (incluye al costalero) esto tiene que ser fundamental”. 

En consecuencia, ese mimo se está viendo recompensado en el aumento de nazarenos y de la venta de túnicas en propiedad y “ese esfuerzo tengo que recompensarlo. Y si tenemos que cambiar el recorrido, se hace”. Ante lo que insiste en que se planteó a los hermanos y les pareció correcto, ya que él se lo propone todo.

Respecto al supuesto de que entrara una séptima cofradía (la de la Presentación al Pueblo de Cañero) al Miércoles Santo, Campos abunda en que “hay que empatizar y ponerse en el lugar de los demás. Lo que no podemos hacer las cofradías antiguas es ponerle zacandillas a las nuevas”. Pero asevera que no sabe nada al respecto. Y precisa que en el Perdón tienen “mucha responsabiliadad, porque si pinchamos, pinchan todos, porque somos los primeros que entramos en carrera oficial”.

Madrugá y Sábado Santo

En ese apartado, el dirigente del Perdón apunta a “varios factores”. Aquí “te hablo como Jesús Campos, no como hermano mayor. Y son varias cosas: el cordobés de a pie demanda una Madrugá y habría que escuchar primero ¿hay esa oferta o son cuatro iluminados? Para que haya Madrugá hay que decírselo a varias hermandades y, para que accedan, lo que abre las puertas es don dinero. Hipotéticamente, sacan el dinero y dicen, venga vete a la Madrugá. Se van y la gente, como mínimo, quiere tomarse un café, si es en la Noche Blanca del Flamenco y, como mucho, les permiten una hora más de cierre (a la hostelería). No queremos que hagan botellón, pero no hay nada abierto ¿Es viable?”. Eso le lleva a concluir que, “si el pueblo no lo pide, no dinero para que se ejecute y vamos a tener las calles solas, qué sentido tiene esta Madrugá”.

“Creo que todas estas hermandades y prohermandades nuevas, sí las agrupamos en un Sábado Santo, lo veo más viable”

Al hilo de dicha reflexión, la posibilidad más factible para Campos es retrasar los horarios de la tarde, para llegar hasta la Buena Muerte. A lo que agrega que “es muy penoso” lo que sucedió con la Madrugá en los ’90, poniendo de ejemplo lo que le sucedió a la Hermandad de la Merced y mostrando su deseo de que no le.vuelva a pasar a ninguna cofradía más. Y sentencia: “las hermandades no están hechas para estar solas en las calles, sino para hacer protestación pública de fe”.

“Creo que todas estas hermandades y prohermandades nuevas, sí las agrupamos en un Sábado Santo, lo veo más viable”, valora Campos y defiende que “debemos crear hábitos nuevos y en un día que está vacío”. “Ahora, esto es solo mi opinión, ellas tendrán su idea de un día determinado”.

Carrera oficial

Acerca de las modificaciones en el recorrido común, el Hermano Mayor del Perdón reflexiona que, “por fin estamos en la Santa Iglesia Catedral y es un acierto tremendo. El depurar y ser autocríticos nos viene a todos estupendamente. No yo no soy costalero, pero el tramo donde está el palco de autoridades mata a los costaleros. Nunca nos acordamos que debajo de los pasos hay personas”. 

Tras ver positivamente la ampliación de los puntos de relevo, la modificación de los palcos y el añadido de sillas en la Ribera, Campos vuelve al tramo del palco de autoridades para proponer que “se podría poner una tarima y que lo pongan todo recto. Que es viable, no lo sé. Hay que estudiarlo, verlo”.

“Nunca estuvo en mi planteamiento de vida cristiana ser hermano mayor”

Evolución personal

“Ha sido tremenda”, reconoce Campos sobre todo el proceso que ha vivido desde que, hace una década comenzó acompañando a Fernando Castro en la junta de gobierno de la cofradía del Miércoles Santo y de la que ahora es el máximo representante. “Ser hermano mayor es muy distinto” y “nunca estuvo en mi planteamiento de vida cristiana ser hermano mayor”, pero “cuando llegó todo el mundo (mi mujer la primera) me dijo que era mi momento. Depositaron en mí mucha confianza”. Y recalca que “de lo más contento que estoy es de mi junta de gobierno, que es muy buena y que me da su apoyo al cien por cien. Son importantísimos y, gracias a ellos, vamos consiguiendo todo esto”. A lo que agrega el papel de los hermanos que colaboran y dan su respuesta a la gestión del trabajo realizado y, “gracias a a Dios, la dan”.

Cambio de sede

“Estupendo”. Así define el cambio de local social Campos, para recordar que “estaos presentes en todas las actividades de la parroquia (de la Trinidad). Pertenecemos y estamos en La Trinidad, que no se olvide la gente”.

Taller de bordado

Campos explica en este apartado, que comenzó con una veintena de personas que, dirigidas por el bordador José Luis Guerra, “empezaron de cero”, a excepción de un par de ellas. Ante lo que subraya el trabajo constante que realizan cada lunes. Así, Campos señala que el primer año fue de aprendizaje y, a partir del segundo, las miras ya están puestas en “objetivos tangibles”, con miras a que “veamos estrenos realizados por nuestro taller”.

“Pertenecemos y estamos en La Trinidad, que no se olvide la gente”

Reelección

“No lo sé. Me quedan dos años por delante y me gusta terminar proyectos”, reconoce, pero matiza que “quedan dos años y no sé si me volveré a presentar”. Eso sí, Campos confiesa que “estos dos años se me han pasado volados”, aunque no esconde que “ha habido de todo, hemos tenido momentos como en una montaña rusa”.