Diálogos Cofrades con Alejandro Aguilar | María Gómez, Vocal de Juventud de la Agrupación de Hermandades y Cofradías: «La música cofrade puede “enganchar” a muchos jóvenes por atracción a primera vista, pero también reconocen que es un medio que les acerca a Dios»

María Gómez asumió hace unos meses la vocalía de Juventud en la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba con ilusión, compromiso y el firme propósito de dar voz a una generación que muchas veces ha estado en segundo plano. Consciente de los desafíos que afronta la juventud dentro del ámbito cofrade, en esta entrevista hace balance de sus primeros meses de gestión y ofrece su visión sobre el estado actual de la juventud cofrade, sus carencias, fortalezas y posibilidades de futuro.

-¿Cómo surgió tu incorporación a la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba?

Surgió a raíz de una llamada de Manuel Murillo, que presentaba candidatura. Tenía buenas referencias de mí y decidió contactarme para reunirse conmigo y ofrecerme la vocalía de Juventud.

¿Cuál crees que es hoy el principal reto que afronta la juventud cofrade en la ciudad?

El principal reto para la juventud es estar presente y comprometerse. Vemos en los grupos jóvenes un número notable de chicos y chicas, aunque es más importante tener presencia y trabajar que contar con un grupo joven muy numeroso que no se haga notar.

-¿Existe suficiente representación juvenil en las juntas de gobierno de nuestras hermandades?

Sí, por supuesto. Cada vez es más notoria la presencia de jóvenes en las juntas de gobierno; no sólo ocupando el puesto de vocal de juventud, sino en otros cargos. Sin embargo, el compromiso es mutuo y hay que seguir las líneas iniciadas.

-¿Cómo valoras la participación de los jóvenes en los cultos y no solo en la estación de penitencia? ¿Crees que la formación cofrade está siendo adecuada para los más jóvenes?

Creo que los jóvenes se involucran todo lo posible en la asistencia a sus cultos, no sólo a los propios de sus cofradías, sino representando en invitaciones a cultos de otras hermandades. Por otra parte, la formación cofrade veo que debe cobrar más peso. Precisamente, uno de mis objetivos en la vocalía es hacer formaciones cofrades y católicas junto a la vocalía de Evangelización de la Agrupación, puesto que es un punto que muchas veces pasa desapercibido y debemos priorizarlo.

-¿Qué papel debe jugar la música cofrade entre los jóvenes: atracción estética o medio de evangelización?

La música cofrade puede “enganchar” a muchos jóvenes por atracción a primera vista, pero también reconocen que es un medio que les acerca a Dios, les emociona y despierta su fe. Además, una vez que muchos jóvenes se incorporan a una banda, también impulsan el sentido de hermandad con la unión entre sus miembros.

-¿Cómo puede una hermandad evitar que el joven cofrade se limite a vestirse el día de la salida y se desvincule el resto del año?

Invitándole a hacer y ser vida activa de la Hermandad y digo HERMANDAD con mayúscula.

Esto se consigue integrándolos en los diferentes actos y actividades que tienen lugar a lo largo del curso y tratándoles como uno más desde el primer momento.

No es fácil ser joven y creyente hoy en día. ¿Qué papel juegan las cofradías como espacio de testimonio cristiano dentro de los jóvenes?

Las cofradías suponen una zona donde los jóvenes pueden verse reflejados en otros jóvenes que, como ellos, comparten fe y devoción. Además, cuentan con el respaldo de los mayores, de los que aprenden su testimonio y experiencia para recorrer su camino en la actualidad.

-A veces se piensa que las cofradías son cosa de mayores, con estructuras rígidas. ¿Está cambiando eso desde dentro? ¿Hasta qué punto puede innovar la juventud sin romper con lo esencial?

En general, sí que está cambiando. Los jóvenes han aprendido de los mayores y mantienen esa esencia, pero tienen una actitud y una visión actual que se refleja en renovación.

-¿Qué iniciativas concretas has impulsado desde tu vocalía para unir a los jóvenes? ¿Qué balance haces de estos meses de mandato?

En febrero realizamos una convivencia con la Diócesis Asidonia-Jerez, donde conté con el apoyo de la gran mayoría de grupos jóvenes. En esa ocasión, éramos anfitriones del encuentro y debíamos interrelacionarnos, no sólo los jóvenes de Córdoba, sino arropar a los jóvenes que nos visitaban desde Jerez y hacerles sentir en su casa. Y así fue, sólo tenían buenas palabras hacia los jóvenes de Córdoba y su cálida acogida.

En estos meses, no sólo los vocales de juventud sino los propios miembros de los grupos jóvenes se han mostrado cercanos y colaboradores hacia mí desde el primer momento. Más adelante, seguiré impulsando las convivencias entre grupos jóvenes; estoy convencida que serán fructíferas.

¿Cómo has vivido tu primera Semana Santa desde la responsabilidad que ocupas y con qué momento te quedarías?

Sin duda ha sido una Semana Santa diferente, pero es precioso vivir su gestión desde dentro y ver de primera mano el trabajo de tantas personas y colectivos que encaja a la perfección. Personalmente, me quedaría con el Domingo de Ramos y el Domingo de Resurrección. En el primero sentía inquietud sobre cómo se desarrollaría la Semana, y en el último vi con emoción cómo culminaba el esfuerzo que nuestro equipo llevaba realizando.

-Somos conscientes de la importante labor que se te ha encomendado por parte del presidente de la Agrupación. ¿Qué sueñas para el futuro de la juventud cofrade en Córdoba?

Recuerdo leer en los últimos meses unas palabras del papa Francisco animando a los jóvenes a “hacer ruido”. Pues justo eso, la juventud cofrade debe hacerse notar y comprometerse en sus distintas hermandades sin olvidarse del sentido espiritual, sí somos cofrades, pero también cristianos.