El hermano mayor de la Merced analiza la actualidad de la cofradía, hace balance de su mandato y reflexiona sobre la posible entrada de otra cofradía en el Lunes Santo
Con más de tres décadas en junta de gobierno a sus espaldas y hermano mayor en dos etapas, Pablo Jiménez es uno de los mayores conocedores de la Hermandad de la Merced. Y no solo de su idiosincrasia, sus necesidades y lo que tiene por delante, sino que en su conversación se desprende un dominio de la mayor parte de los estamentos que afectan a una cofradía.
En la siguiente entrevista, Jiménez analiza la actualidad de la cofradía, hace balance de su mandato y reflexiona sobre la posible entrada de otra cofradía en el Lunes Santo. No se lo pierdan, porque, como diría Marc Vidal, les interesa.
-¿En qué momento está la Hermandad de la Merced?
Pienso que en un momento bastante bueno. Estoy llegando a la conclusión de mi mandato y la semana pasada, que tuvimos cabildo precisamente, animaba a los hermanos a ello, a que alguno diera el paso adelante, porque la verdad es que creo que nos encontramos en un momento óptimo. La hermandad está en un momento bueno a nivel administrativo, que es importante también. A nivel económico la hermandad genera recursos y los emplea en lo que puede emplearlos. No se endeuda en cosas que no va a poder pagar. Y a la vista está que estamos creciendo en hermanos, estamos creciendo en cortejo, con lo cual creo que el momento es bastante bueno.
-Has dicho que animabas a los hermanos ¿No vas a seguir?
En principio mi idea es que no. (La decisión) no está tomada al 100%, pero en principio no me gustaría seguir.
“La verdad es que creo que nos encontramos en un momento óptimo”
-¿Y qué balance haces de estos cuatro años?
El balance es positivo, bastante positivo. Ten en cuenta que yo salí de hermano mayor en el año 2021, estábamos aún con los últimos coletazos de la pandemia, costó arrancar en todos los colectivos. Costó bastante arrancar. Pero nos marcamos unos objetivos -todos evidentemente no se han podido cumplir, porque hay circunstancias que te lo impiden o por otros motivos- y lo primordial que teníamos en el proyecto de la junta de gobierno era la restauración tanto del Señor como de la Virgen, que eran prioritarios, los hemos llevado a cabo. Con lo cual, ya dije que solamente con cumplir esos objetivos de la restauración de los dos titulares, ya era más que importante. Y se ha conseguido, además de otras cosas.
-¿Cómo han sido esos procesos? ¿Cómo los habéis vivido?
El hacerlo con una profesional como Ana Infante, la verdad que nos ha dado mucha tranquilidad. Yo no soy experto en Arte, pero nos hemos intentado rodear de personas licenciadas en Historia del Arte, que tienen algo más de acercamiento a este mundo.

Y sabíamos que con Ana el trabajo iba a ser bueno. A ello lo que sí le añado es el sentir tan religioso que tiene Ana. Ella nos decía, no os preocupéis, que tanto a la Virgen -en su momento- como al Señor, no les va a faltar una oración todas las noches antes de irnos a dormir. Y estoy seguro que Ana lo ha hecho porque, además, es de unas convicciones religiosas muy profundas y hemos estado muy tranquilos y el resultado creo que ha sido bastante bueno.
-Hace muy poquitos meses regresó el Señor, cómo recuerdas ese día.
Muy bonito, porque los que estamos acostumbrados a venir casi a diario a la hermandad, a la parroquia a hacer la visita, pues claro, te encontrabas un poco huérfano. Es lógico. Lo vivimos con mucha emoción, como siempre, cuando además ves que la gente le tiene tanto cariño, tanto fervor a una imagen, a tu imagen, a la imagen de tu hermandad, la verdad es que te sientes muy feliz.
“En su día el primer palio que tuvo tanto la Virgen antigua como la actual fue blanco. No es un invento, ni muchísimo menos”
-Y de estos cuatro años, ¿cuál es el momento que te ha producido más satisfacción?
Las dos restauraciones de las imágenes. En la vida de hermandad hay muchísimos momentos que te llenan de satisfacción, otros no tanto, porque está claro, como en la vida misma, que hay momentos más amargos y momentos muy felices, que son muchísimos. Pero en estos cuatro años, la restauración tanto del Señor como de la Virgen, porque era necesaria. El contribuir a preservar el patrimonio, el que nos han dejado a nosotros y el que nosotros vamos a dejar a otras personas, creo que es bastante importante.

-Y como hermano mayor, ¿qué es lo que más te ha sorprendido?
Sorprenderme, si te digo la verdad, nada, porque no es la primera vez. Ya fui hermano mayor en el año 98. Tenía 26 años, o sea que hoy en día ni podría presentarme con las reglas actuales. Es verdad que de hace veintitantos años ahora ha cambiado todo mucho, pero sorprenderme no me ha sorprendido nada, porque además, ten en cuenta que desde el año 90, con 18 años, entré en junta de gobierno y he estado con todos los hermanos mayores que ha habido en la hermandad desde esa época. Con unos he estado más tiempo, con otros menos, por las circunstancias que hayan sido, pero creo que tenía un conocimiento bastante a fondo de lo que es la hermandad. Con lo cual, sorprenderme, te digo que no me ha sorprendido nada (risas). Las cosas peores ya sabes que pueden suceder, pero en la balanza hay muchísimos más momentos satisfactorios, muchos más.
-Has dicho desde el año 90, has tenido 35 años para ver la evolución tanto de la hermandad como de la Semana Santa, ¿cómo la analizas?
En estos 35 años han sucedido muchas cosas. Recuerdo el simple hecho de donde nos encontramos ahora mismo, fíjate la casa que podemos disfrutar. Antes teníamos unas pequeñas dependencias donde íbamos acumulando todo poco a poco, como podíamos. En su momento, la hermandad dijo, oye, estamos creciendo, queremos crecer en patrimonio, pero tendremos que tener un lugar donde poder guardar las cosas, poder preservarlas. Simplemente con esto (la casa de hermandad), imagínate la magnitud que ha tomado.

Después, la cofradía, creo que a nivel cultual prepara unos cultos bastante importantes durante todo el año, en los cuales hay bastante asistencia también. La vida de hermandad te diría que sigue igual, porque la conocí siendo una hermandad muy activa, con muchísima gente, y sigue siéndolo.
“Somos los únicos en la Semana Santa de Córdoba que tenemos dos imágenes de Francisco Buiza y los únicos que tenemos un paso de Antonio Martín”
Los pasos no son los que teníamos hace 30 años. El paso del Señor dio un cambio radical; tenemos un palio bordado que antes no lo teníamos; y, poco a poco, vamos creciendo.
-Ya que has dicho palio, hace unos días ya se anunciaba el nuevo, ¿en qué va a consistir el proyecto?
Es un proyecto que iniciamos en el año 2015. Cuando la hermandad ya se planteó hacer los respiraderos nuevos. Evidentemente teníamos que dotar al paso de unas medidas un poquito más grandes de las que teníamos, ya que era un poquito estrecho. Eso conllevaba también que el palio había que agrandarlo. Durante ese verano, del 2015 al 2016, que ya se fue preparando el diseño del respiradero y demás, pues acordamos también con Jesús Rosado agrandar el palio.
Y en esas reuniones que tuvimos también con Fray Ricardo -nuestro recordado Fray Ricardo-, ya se le comentó a Ricardo la idea que tenía la hermandad de poder dotar a la Virgen como se representa iconográficamente la Virgen de la Merced. Ya llevaba haciéndose en el paso durante varios años, que creo que está más que consolidado con su saya blanca y su manto blanco.

Y la idea de la hermandad era volver, porque en su día el primer palio que tuvo tanto la Virgen antigua como la actual fue blanco. No es un invento, ni muchísimo menos, sino es volver a los orígenes de la creación de la hermandad. Y además con un color que está totalmente relacionado con la Orden y con la Virgen de la Merced.
-Entiendo que va a sorprender.
Esperemos que sea para bien. Es cierto que palios blancos no hay muchos. Pero nosotros siempre decimos que tenemos un palio que es muy característico y muy nuestro. Porque evidentemente en cualquier palio en que los motivos sean florales, casi que cualquier dolorosa podría ir. El nuestro es muy particular, todos lo sabéis. El mero hecho de los escudos, las cadenas, solamente podría estar destinado para una Virgen de la Merced, la de Córdoba o la de cualquier otro sitio. Si a eso le añadimos el color, creo que va a dotar a la hermandad de una personalidad bastante importante.
-Una personalidad que se complementa, desde mi punto de vista, con uno de los mejores pasos de misterio de Córdoba. Tú también has vivido todo ese proceso.
La verdad que sí. Tuve esa suerte cuando se pensó en cambiar el paso del Señor. Y ahí la hermandad sí que fue muy paciente. Un hermano de la cofradía nos llevó hasta Antonio Martín Fernández. Y claro, desde que lo visitamos, tuvimos muy claro que queríamos que fuera él quien hiciera el paso. Antonio ya era mayor. Nos dijo que teníamos que esperar un par de años o tres, porque tenía otros trabajos. Creo que a la vez que el nuestro nuestro terminó el del Huerto de Granada y el de la Hermandad de la Palma de Cádiz, si no mal recuerdo.

Pero la hermandad, creo que hizo bien en esperar, porque teníamos muy claro que queríamos que fuera él. Y bueno, el resultado creo que todos lo podéis comprobar. Creemos que es un gran paso de misterio y por suerte único, único en Córdoba de Martín, no que sea el mejor. Somos los únicos en la Semana Santa de Córdoba que tenemos dos imágenes de Francisco Buiza y los únicos que tenemos un paso de Antonio Martín.
-Decías al principio que habéis subido tanto en el cortejo como en el número de hermanos ¿Cuánto habéis crecido?
A fecha 31 de diciembre, pues 1020, más o menos. En Cuaresma del año pasado llegamos ya por primera vez a los mil hermanos. Pienso que es una cifra bastante importante. Y en cortejo, pues estamos creciendo.
Nos cuesta crecer. La verdad que es así, y te lo explico. Al tener un recorrido tan largo como el nuestro, eso hace que de un año para otro se te caigan muchos, no hermanos, porque muchos dejan de salir al año siguiente, pero se mantienen como hermanos. Pero sí que sufrimos bajas de un año para otro. No cabe duda que es un recorrido duro. Es cierto que en el reparto del año siguiente se reponen esas caídas y siempre se incrementa en un poquito, pero no son números espectaculares. Desde el cambio de carrera oficial a la Catedral, en el año 2017, la hermandad pensaba que íbamos a mermar en el número de nazarenos, porque evidentemente suponía un cambio importante, y desde entonces no hemos dejado de crecer.

Te hablo de cortejo con canastillas incluidos, o sea, lo que son acólitos, nazarenos cubiertos y canastillas. En 2017 estaríamos en 310, 315. El año pasado, si hubiéramos salido, hubiéramos puesto unos 460. Y creo que este año, si la cosa va como pensamos, podemos estar acercándonos a los 500, porque estamos fomentando, potenciando mucho la túnica en propiedad. No lo hemos hecho aun obligatorio, se hará con el tiempo, está claro que hay que hacerlo, pero la estamos potenciando mucho a través de correo electrónico, de WhatsApp, de redes sociales y la respuesta de los hermanos está siendo bastante satisfactoria.
El año pasado nos sorprendió la cantidad de hermanos y nuevos hermanos que vinieron a hacerse su túnica y este año, desde el mes de septiembre, no hemos parado de recibir solicitudes y de tomar medidas y de entregar túnicas. Y si la cosa va como pensamos, creo que podemos estar más cerca de los 500. No digo que lleguemos, pero vamos a estar cerca.
“El año pasado nos sorprendió la cantidad de hermanos y nuevos hermanos que vinieron a hacerse su túnica y este año, desde el mes de septiembre, no hemos parado de recibir solicitudes”
-¿Qué handicap tiene para una hermandad como la Merced, que está lejos de la Catedral, este recorrido de los últimos ocho años?
Pues lo que tú has dicho, la distancia. Lo que pasa es que sí es cierto que, de momento, creo que atinamos en una idea que es lo que nos ha ido muy bien. La Hermandad de la Merced, cuando la carrera oficial era en el centro, andaba más o menos rápido, pero no era como el andar que llevamos hoy en día. Cuando se aprobó el cambio, nos suponía estar en la calle cerca de 12 horas. Tuvimos que ponernos a trabajar y ver de qué forma podíamos acortar ese tiempo de estar en la calle y que el nazareno estuviera el menor tiempo posible parado.

De momento, creo que hemos dado un poquito en la tecla, porque el primer año, el 2017, cuando los hermanos llegaban aquí, a la casa de hermandad, nos decían que había sido el mejor año con diferencia. La cofradía lleva un ritmo continuo durante todo el Lunes Santo, no tenemos parones excesivos. El ir los primeros y no tener a nadie delante en ningún momento del recorrido te permite llevar tu ritmo también. Entonces, creo que esa es la cuestión indispensable para que todo vaya marchando como va.
-La hermandad tiene una banda, que es Coronación, que este curso ha iniciado un nuevo proyecto ¿En qué momento está la banda?
La banda está en un momento, como tú bien dices, de cambio. En junio de este año, va a hacer 29 años continuados. Creo que se merece más que un respeto por parte de la Cordoba cofrade. Respeto que no siempre se tiene, no solo a las bandas, sino a muchísimas otras entidades.

Como todo en esta vida, hay ciclos. Sabíamos que este momento podía llegar, porque ya había algunas personas, incluso algunas que llevaban desde la creación de la banda, que iban diciendo que era ya el momento de retirarse. Quizás la pandemia lo retrasó un poco, pero sabíamos que iba a llegar.
Es cierto que este año ha habido salida de algunos músicos con peso en la banda. Ha tenido que entrar gente no nueva, sino que ocupaban otras voces, y han tenido que tomar unas responsabilidades que antes no tenían. Con lo cual eso va a llevar un tiempo de adaptación. La banda tiene muchísimos músicos, está trabajando muchísimo, y pienso que vamos a disfrutar este año con ellos.
“La banda está en un momento, como tú bien dices, de cambio. En junio de este año, va a hacer 29 años continuados. Creo que se merece más que un respeto por parte de la Cordoba cofrade”
-¿Qué retos tiene por delante la Hermandad de la Merced?
A mí no me gusta utilizar la palabra retos. Mira, tenemos por delante… fíjate si es importante. Tenemos el año que viene, el 2026, el 50 aniversario de la Virgen. Tenemos el 2028, el 50 aniversario del Señor. Y tenemos el 2031, el 75 aniversario de la Hermandad. Ya solamente con eso tenemos para estar entretenidos.
–Hace muy poquitos días se conoció que la Virgen iría a la Catedral el 14 de septiembre. Va a ser en parihuela, con lo cual descartamos en principio que utilice el paso de palio y descartamos en principio la idea de la salida extraordinaria. ¿La descartamos para esa fecha o la descartamos para 2026?
En el mes de junio de este año va a haber un proceso electoral. Entonces, no sabemos. Ojalá haya alguien que se presente. No obstante, nosotros hemos empezado a trabajar por lo que pudiera ocurrir. Si no hay una candidatura, no sé nuestro director espiritual y consiliario qué es lo que decidirá. Pero aún así, aunque llegara un hermano mayor nuevo, tanto lo que es la Diputación de Cultos, de Cultura, están trabajando en elaborar una serie de actos, por lo menos para que ellos tengan una base. Salida extraordinaria, la verdad que no es una cosa que siempre está en el aire. No te voy a decir que sea mentira, pero no nos hemos sentado a decir, mira, pues vamos a hacer esto o cualquier otra cosa. Estamos ahora mismo boceteando un año de actos y si tiene que llegar, pues llegará. Pero no es una cosa que ahora mismo tengamos como un fin inmediato.
– ¿Sueñas con ver a la Merced coronada?
Mi respuesta es muy clara ¿A quién no le gustaría ver coronada a la imagen que le reza? Te lo dije en otra ocasión ¿A quién no le gustaría? Tú lo has podido comprobar (por Guillermo), creo que tú no (por Blas) ¿A quién no le gustaría? Pero da un poco de vértigo. Nosotros ahora mismo estamos inmersos en la remodelación completa del paso de palio y ahora mismo, a bote pronto, no es una cosa que entre entre nuestros planes.

Es cierto que el mes de septiembre los cultos de la Virgen nos desgastan mucho, afortunadamente. Y este año ha habido una asistencia bastante importante a todos los actos que se han desarrollado. Y mucha gente después me decía, oye, Pablo, ¿cuándo vais a coronar la Virgen? Pero lo curioso de todo esto es que me lo decía mucha gente que no es de la hermandad. O sea, me lo decían otros cofrades. Con lo cual, hombre, yo les agradezco inmensamente que ellos mismos se den cuenta de la devoción que la Virgen va cogiendo cuerpo, porque al fin y al cabo, coronar una Virgen, no es solo de sus hermanos, sino de todos los devotos que no tienen porqué ser tan solo del barrio ni de la hermandad. Es un reto importante. Que me gustaría verlo, ¿a quién no le gustaría? Pero tenemos que tener los pies en el suelo y si tiene que venir, vendrá.
Tampoco es una cosa que dependa solo de nosotros, porque la Hermandad puede someterlo a sus hermanos y que después, por parte del Obispado, te venga denegado. Es una cosa que no descarto que sea, pero no en un futuro inmediato. Tendrá que venir cuando tenga que venir.
“Cabida hay. Pero la que vaya a la tercera o la cuarta va a sufrir. Y a ver cuál es a la que le toca”
-¿Crees que hay hueco para La Presentación al pueblo de Cañero el Lunes Santo, que podría haber predisposición entre las hermandades del día para lograr su encaje?
Evidentemente el hueco está. Con lo cual cabida debe de tener. Se fue una cofradía con dos pasos y entraría una, en principio, con uno. O sea que cabida tiene seguro.
En el Lunes Santo hay una armonía tremenda entre todas las cofradías. Pero es muy particular. Muy particular porque hay cinco cofradías con un estilo, a mi parecer, muy definido. Estamos tanto la Hermandad de la Estrella como nosotros, que podemos tener un estilo muy parecido. Dos hermandades de barrio. De la Hermandad de la Sentencia no hay que hablar nada más, un estilo clásico. Y después tenemos la Hermandad del Vía Crucis y la de Ánimas, que tienen su propia personalidad también.
Nosotros siempre luchamos por intentar rascar algún minutillo en la entrada en carrera oficial, porque soy de las personas que piensan que una hermandad como la nuestra, a las dos de la mañana, un Lunes Santo, ya un Martes, no pinta nada en la calle. Pero tenemos que estar porque no nos queda otra. Entiendo que tanto Vía Crucis como Ánimas, por su forma, su idiosincrasia, se sienten más cómodos de noche. Entonces ahí estamos siempre en ese tira y afloja.

Poder entrar, puede entrar. El problema que surgiría es que nos vamos a encontrar tres hermandades que venimos de muy lejos. Y a ver quién es la que se pone la tercera (o la cuarta), porque la que se ponga la tercera va a sufrir. Porque se va a recoger a las tres o a las tres y pico de la mañana un Martes Santo. Eso es lo complicado. También es verdad que tampoco es tan fácil adelantar mucho la jornada. Primero, porque las de atrás no van a querer tanto. Y después, por ejemplo, nosotros todos los años intentamos cinco minutillos, pero no podemos adelantar media hora de un tirón. Nuestra intención sería salir muchísimo antes, pero de momento no podemos.
Entonces, cabida hay. Pero la que vaya a la tercera o la cuarta va a sufrir. Y a ver cuál es a la que le toca.





