La procesión del Cachorro en Roma, que tendrá lugar el próximo 17 de mayo, podría verse afectada por un imponderable del que se desconocen las consecuencias. El mismo no es otro que un posible fallecimiento del Papa Francisco, cuyo estado de salud es cada vez más preocupante.
La oficina de prensa de la Santa Sede comunicaba este viernes que el Sumo Pontífice ingresaba en el Policlínico Agostino Gemelli de Roma para realizar algunas pruebas médicas y continuar en ambiente hospitalario su tratamiento para la bronquitis.
En ese estado de la situación y con 88 años de edad, un posible fallecimiento del Papa en las próximas semanas o antes de la fecha de la procesión, en la que participarán el Cachorro y la Esperanza de Málaga, podría complicar mucho el evento.
Podría darse la circunstancia de que a mediados de mayo se estuviese celebrando el cónclave, por lo que la actividad pública de la curia romana, prácticamente, se paralizaría. De manera que la celebración de la procesión sería, como poco, bastante complicada.
A esa contingencia habría que sumar la importante inversión que se ha realizado. La celebración cuenta con la colaboración de la Junta de Andalucía, Ayuntamiento de Málaga, Ayuntamiento de Sevilla, Diputación de Málaga-Turismo Costa del Sol, Fundación Unicaja y Fundación Cajasol. Lo que da la medida del desembolso que supone, por no hablar de los hermanos que se desplazarán a la ciudad eterna.
La procesión contará con la participación de unos 300 cirios de la cofradía sevillana, a los que hay que sumarle otros 300 de María Santísima de la Esperanza de Málaga.





