La ciudad de Córdoba vivirá el próximo 2 de abril el Pregón oficial de la Semana Santa de 2022, que a buen seguro puede calificarse como uno de los más esperados de la historia, a tenor de lo sucedido durante los dos últimos años. Será Rafael Fernández quien pronunciará tal pregón, algo que debía haber ocurrido en 2020 y ha venido haciéndose esperar hasta ahora.
Cordobés del barrio de Santiago, cofrade desde joven de la Hermandad de la Soledad y del Rescatado. Aunque su faceta más mediática sea la de reportero del programa de Canal Sur Radio “Paso a Paso” y creador del espacio “La Taberna”, no son menos conocidos sus méritos como músico, escritor y orador. Así, cabe destacar su Exaltación por el XXV Aniversario de la Bendición de la Virgen de la Estrella, la publicación de sus libros “Kofrade” y “Vocabulario Cofradiero”; y en otro orden artístico, su participación en el Coro de Ópera de Córdoba, la dirección del Coro de su Hermandad de la Soledad, y diversas composiciones musicales a los Titulares de las Hermandades de la Estrella, Caído, Prendimiento, Rescatado y la propia Soledad.
«Un pregón es un anuncio de algo que viene y lo que viene, lo que vuelve, es muy grande. Algo muy deseado durante tres años»
- ¿Quién es Rafael Fernández?
Soy un cordobés, que trabaja en la Seguridad Social, padre de dos hijas, cofrade desde niño, que canta en el Coro de Ópera y en el de su hermandad. Que disfruta con su trabajo en la radio en Semana Santa. Que le gusta hacer senderismo por el campo y que intenta ser feliz cada día viendo la vida con una pizca de ironía.
- ¿Cómo nace su amor a la Semana Santa?
Mi amor por la Semana Santa comienza a los pies de Jesús Rescatado, cuando mis padres me llevaban los viernes a su capilla. El me hizo cofrade. Sus pies descalzos, su mirada… ahí empezó todo.
- ¿Es consciente de la expectación que tiene su Pregón entre los cofrades?
Lo entiendo. Un pregón es un anuncio de algo que viene y lo que viene, lo que vuelve, es muy grande. Algo muy deseado durante tres años. Y sobre todo, tras dos duros años de una inesperada pandemia que ha dejado mucho dolor y sufrimiento en muchos hogares, hospitales y Residencias de ancianos.
«Espero que agrade a la mayoría de los cofrades. A todos ya sabemos que no. Tampoco me quita el sueño no contentar a todo el mundo»
- Entiendo que tendría su pregón ya casi impreso hace dos años… ¿Ha cambiado mucho en estos 24 meses?
El pregón es un ente vivo que en este caso pasó de la tremenda ilusión al desencanto. Después llegó a contagiarse con el virus y recobró la esperanza con la llegada de la vacuna. Ha soñado, ha sufrido, ha crecido… y ahora, con la madurez de dos años y medio, está inquieto por pisar el escenario del Gran Teatro y contar esos sentimientos que se han ido acumulando todo este tiempo.
- ¿Qué le pide a los cofrades el pregonero de este año tan especial?
Que sean inquietos, que no sean conformistas. Sobre todos los jóvenes. Que sean capaces siempre de mirar atrás y valorar y querer lo que hicieron por la Semana Santa nuestros mayores. A ellos se les debe que nosotros estemos a punto de vivir otra Semana Santa histórica y apasionante. Y que estamos para servir, que no se nos olvide nunca. Y que hay que estar siempre atentos a la realidad, tanto dentro de nuestra cofradía, como fuera de ella.
«El pregón llegó a contagiarse con el virus y recobró la esperanza con la llegada de la vacuna»
- ¿Innovará en su pregón? ¿Cree que hay margen para innovar?
Mi intención no es innovar. La palabra ha sido el elemento fundamental de un pregón desde 1945. Y debe seguir siendo. Ahora bien. Todos los pregones son únicos, porque sus pregoneros lo son. Y este tendrá la personalidad de Rafael Fernández. Su forma de ver la Semana Santa y que espero que agrade a la mayoría de los cofrades. A todos ya sabemos que no. Tampoco me quita el sueño no contentar a todo el mundo.
- ¿Qué no se pierde Rafael Fernández -la persona, no el periodista- por nada?
Procuro que en Semana Santa no se me escape nada. La ilusión de los niños de esclavina. La lágrima que cae de una abuela en silencio. Del crujir de un canasto. El ver un palio como se va de largo. Pero sobre todo, el Viernes Santo, encontrarme con Ella. Con la Soledad. Antes en Santiago, ahora en Guadalupe, en silencio o con música.
- ¿Qué le sobra a la Semana Santa de Córdoba?
Le sobran los personalismos. Los que no saben los que significa el servicio. Los que son incapaces y lo pretenden encubrir con la mentira. Falta formación, para saber lo que es realmente importante en una cofradía… rendirle culto a sus Titulares y estar siempre atento a las necesidades de sus hermanos y feligreses. Lo demás es accesorio.
«-A la Semana Santa- le sobran los personalismos. Los que no saben los que significa el servicio»
- ¿Ha aprendido la Córdoba cofrade a aceptar la crítica?
La crítica es un análisis razonado de una realidad y sabemos que no siempre es así. Que se critica sin fundamento, por hacer daño en ocasiones, incluso a la cofradía que dice amar. Pero en general, no aceptamos con naturalidad una crítica y si es constructiva, debería servirnos para mejorar como cofrades.
- Un lugar en Semana Santa…
La calle Escultor Juan de Mesa o del poyo. Es como estar en el paraíso en Semana Santa.
- Una marcha…
Me quedo con Saeta Cordobesa.
- Un sueño por cumplir.
«En general, no aceptamos con naturalidad una crítica y si es constructiva, debería servirnos para mejorar como cofrades»
Saber transmitir lo que llevo guardando estos dos años. Si soy capaz de emocionar el 2 de abril… sueño cumplido.
- Rafael, diga lo que le salga del corazón en este momento. Suya es la palabra.
Sigo teniendo la misma ilusión por la llegada de un Domingo de Ramos que la que tenía cuando vestía mi esclavina. Estoy deseando volver a ser ese niño, nervioso, inquieto… mirando por la ventana el día más esperado… el más soñado. Ya está cerca.





