«Sí es necesario y entendemos que esto es una irregularidad (que lo es), si queremos, le pediremos amparo al Nuncio. Que él pueda conocer todo y vea si esto es normal. Es una vergüenza lo que está pasando»
La candidata a hermana mayor en las elecciones del Carmen de Puerta Nueva, suspendidas, vía «decretazo», por el delegado diocesano para Hermandades y Cofradías de Córdoba, Pedro Soldado, ha atendido a Gente de Paz para valorar la situación y puntualizar algunas de las afirmaciones proferidas por el sacerdote. Cuestionada acerca de si hay un intento de hacer dimitir al hermano mayor de la Salud de Puerta Nueva, Rosario es tajante, asegurando que «sí, es lo que quieren. No tengo duda alguna, lo han manifestado en muchos momentos».
Ahondando sobre este asunto, ha puesto de manifiesto su temor de que se intente disolver a la Salud, incidiendo en que «ellos quieren hacer daño a la hermandad, así lo han demostrado en todo momento que es lo que quieren y eso no es de ser cristianos. Quiero pensar que la Iglesia jamás llegaría a eso pero si se ciñen a lo que la Junta del Carmen dice y hace en todo momento eso es lo que quieren. Todo lo que sea Pro Hermandad de la Salud es malo» y añadiendo su convencimiento de que «si se pregunta en Córdoba lo que se piensa de la Pro Hermandad y en la Parroquia, solo se dicen cosas positivas. No paran de trabajar por los titulares y empezar algo desde cero es mucho más complicado«.
Y en relación con el hecho de que con la decisión del Delegado de Hermandades se ponga en peligro la existencia de la Hermandad del Carmen de Puerta Nueva, Rosario Morales explica que «se pone en peligro totalmente«, toda vez que «se van a quedar los quince que componen esa junta, no hay nadie más, esa es la realidad, lo demás que quieran decir es humo y quien quiera que lo compre. Todos sabemos la realidad de la Hermandad y no va a quedar nadie». Morales es muy contundente al afirmar que «esto ha sido una vergüenza y así lo piensan todos los hermanos. Digo esto porque he recibido muchas llamadas de apoyo y están indignados, todo el mundo sabe la verdad de todo lo que hay y eso nadie lo va a tapar y ahora menos. Saldrá todo a la luz, qué pena de nuestra Hermandad en la incertidumbre que seguirá viviendo».
Rosario se pronuncia también sobre la situación en la que queda el párroco del Carmen cuya situación queda «muy mal, no se merece esto. Su labor pastoral y parroquial es estupenda. Todos los parroquianos lo queremos y seguimos sus pasos pero se han reído de él. Los primeros, la iglesia, después, la junta del Carmen». Todo ello antes de mostrar su apoyo incondicional al sacerdote indicando que «ojalá siga muchos años con nosotros porque lucha por todo, tiene la parroquia viva y en él sí que vemos lo que el señor quiere para nosotros».
Sobre el decreto y las acusaciones
Entrando en materia sobre lo que opina sobre el decreto y las acusaciones que en él se vierten, Rosario es nuevamente muy contundente subrayando que es «una vergüenza, es todo falso. No puedo creer que un sacerdote redacte ese decreto y diga esas barbaridades. Qué daño hace a la iglesia». Añade, además, que el decreto es «de vergüenza y hacen el ridículo. La Iglesia es mucho más que todo esto. Esto que pasa y promueve este sacerdote no es iglesia ni de ser cristiano, los cristianos no pueden actuar con este mal», y se pregunta «¿qué opinaría el Señor?»
Rosario reconoce que, a la vista del decreto, se está planteando acudir a otras instancias superiores. En este sentido afirma que «lo pensamos. Ellos, la junta del Carmen, llegó a decir que iría al Papa. Imagínense» y expone que «es triste, pero se está estudiando la legalidad de todo esto. También de procedimientos iniciados y ejecutados por la iglesia anteriormente que para nada han estado bien. Sí es necesario y entendemos que esto es una irregularidad (que lo es), si queremos, le pediremos amparo al Nuncio. Que él pueda conocer todo y vea si esto es normal. Es una vergüenza lo que está pasando».
La candidata añade que «parece irrisorio, somos conocedores de toda la problemática que ha sucedido estos años en el seno de la Hermandad de la Virgen del Carmen, sabemos de irregularidades y sin duda para nada esto es culpa de la Salud de Puerta Nueva» y pregunta: «¿Quiere contar qué ha pasado realmente en el Carmen estos años y que la iglesia ha tapado?». Adicionalmente subraya que «aquí no ha pasado nada nunca con la Salud de Puerta Nueva. Ya lo dije, el problema con la Salud no es parroquial, ni de Córdoba. El problema lo tiene la junta de gobierno (del Carmen), esos diez con envidias e intereses personales. A todo lo que hace la Salud, he vivido como la junta del Carmen se reía y hablaba siempre mal de ellos. Solo hay envidia y maldad». Y asegura que «han ido al juzgado por otros temas que no me competen, han ido contra un hermano y ellos sí se han saltado al obispo y a todos».
Cuestionada sobre si piensa que no se ha obrado como se tenía que hacer y si puede haber tenido miedo la iglesia por algún motivo, Rosario Morales entiende que «efectivamente, solo se ha mirado por unos y a los demás como si nada. Todos mienten menos ellos pero todo el mundo sabe la verdad, que no paran ni han parado de mentir. Han ido a por mi, a por mi candidatura, a por la Salud, a por el párroco. A por todo el que no fueran ellos. ¿Miedo? ¿a qué?… pero, visto lo visto, pues cualquiera sabe lo que la junta les dirá a unos y otros».
Rosario Morales aporta, sin reservas su opinión acerca de la actuación, en todo este asunto del Vicario de la Ciudad, declarando que es «muy mala. Nos recibió muy malamente, no nos atendió debidamente. Muy mal, no ha actuado bien, solo ha mirado por los mismos, nada de imparcialidad y de escuchar a los hermanos». En este contexto, añade que no ha recibido ninguna llamada de Pedro Soldado: «ninguna, por desgracia no, pero debería». Rosario concluye su reflexión afirmando que la iglesia queda muy mal en este asunto ya que «hay mucho que se creen que está tapado y no es así. Lo sabe todo el mundo. Tengo mucho en mi mano de forma de actuar de esa junta de gobierno y que desmentiría absolutamente todo lo que dicen».





