Este domingo, en Gente de Paz, entrevistamos a Sarai Herrera, cofrade cordobesa y vocal artística de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, implicada directamente en la organización del Vía Crucis Magno que se celebrará el próximo mes de octubre. En esta conversación abordamos el significado de esta convocatoria histórica, la responsabilidad que implica su preparación y el papel que juegan las distintas hermandades participantes en un acontecimiento único.
-¿Cómo se gestó la idea de convocar un Vía Crucis Magno en Córdoba para el mes de octubre?
La idea partió teniendo muy presente la efeméride que celebramos en este año 2025, de la mano del 600º aniversario de la introducción del rezo del Vía Crucis por parte del beato Álvaro. No podemos olvidar cómo, a través de Córdoba, esta práctica piadosa se introdujo en Occidente. Y en este sentido, Córdoba debe reivindicar su aportación. Es un hito fundamental en la historia de la cristiandad que convierte a nuestra diócesis en todo un referente internacional. Hablamos del precedente más antiguo de nuestra Semana Santa y, por tanto, creemos que un Magno Vía Crucis es un acto de suficiente entidad para su conmemoración.
«La idea es que toda la diócesis participe de este acontecimiento histórico para la piedad popular»
-¿Qué criterios se han seguido para elegir a las hermandades que participarán y a las imágenes titulares que estarán presentes?
En primer lugar, ha primado un criterio iconográfico. Hay que tener en cuenta que se ha planteado un vía crucis en un doble formato. De un lado, el que tradicionalmente corresponde al beato Álvaro. Por otra parte, el del San Juan Pablo II. Por tanto, en la elección se han tenido en cuenta que los sagrados titulares y las correspondientes escenas procesionales correspondieran a estas iconografías. Obviamente, también se ha tenido en cuenta un criterio de representatividad territorial, con el objeto de que la práctica totalidad de las comarcas y diversos pueblos estén presentes. La idea es que toda la diócesis participe de este acontecimiento histórico para la piedad popular.
«Hablamos del precedente más antiguo de nuestra Semana Santa»
-¿Qué papel ha jugado la Agrupación de Cofradías en la coordinación con el Obispado y el Ayuntamiento?
La idea surgió de la Agrupación de Cofradías que es la entidad organizadora. En su día, contando con la total adhesión de Pedro Soldado, nuestro consiliario y delegado diocesano de hermandades, transmitimos el proyecto a don Demetrio que lo acogió con ilusión. Este mismo apoyo ha sido mostrado por monseñor Jesús Fernández desde su incorporación a nuestra diócesis. Es obvio que para un evento de esta proyección la Agrupación necesita de la implicación de otras entidades. Por lo que, desde el minuto primero, Cabildo Catedral, Ayuntamiento, Diputación o Junta de Andalucía han tendido su mano para materializarlo.
-¿Cuáles han sido los principales retos logísticos o administrativos que ha supuesto la organización de un evento de esta magnitud?
La logística de un tipo de acto de estas características es muy compleja. Supone todo un despliegue de recursos humanos, técnicos y económicos. Los retos son muchos, desde asignar templos a las hermandades procedentes de la provincia, trazar los itinerarios, definir la cobertura de seguridad y asistencia. Pero dada la experiencia que ya tiene la Agrupación en eventos de esta naturaleza, y con el apoyo de todos los agentes implicados, trabajaremos para que el resultado sea perfecto.

«En la selección de imágenes ha primado un criterio iconográfico. Obviamente, también se ha tenido en cuenta un criterio de representatividad territorial»
-¿Cómo ha sido todo el proceso de organizar la carrera oficial de este acto?
Aunque esta cuestión no resulte de mi competencia de manera específica, si te puedo comentar que no es sencillo definir la carrera oficial y dar cabida a las miles de sillas que la conforman. Además, se ha variado el recorrido común respecto al habitual de Semana Santa.
-Como cofrade, ¿qué ha supuesto para ti implicarte directamente en la organización de este Vía Crucis Magno?
Parto de la experiencia previa que tuve en el año 2019 como comisaria de la Magna Nazarena “Por tu cruz redimiste al mundo”. Obviamente, desde un punto de vista funcional, participar en la organización de un evento de estas características resulta una tarea añadida al día a día. Pero también es un orgullo contribuir, junto a mis compañeros de la junta de gobierno de la Agrupación de Hermandades y Cofradías, a desarrollar un evento histórico que va a constituir un nuevo hito en la historia devocional de Córdoba. Cada uno de mis compañeros, en su ámbito de trabajo y bajo la coordinación de nuestro presidente Manuel Murillo, está haciendo una labor impresionante.
«La idea surgió de la Agrupación de Cofradías que es la entidad organizadora. En su día, contando con la total adhesión de Pedro Soldado, nuestro consiliario y delegado diocesano de hermandades, transmitimos el proyecto a don Demetrio que lo acogió con ilusión»
-¿Qué momento crees que será más emotivo o simbólico dentro de la jornada?
Creo que todas las hermandades vivirán intensamente su participación en este Magno Vía Crucis, pero quizás las corporaciones que vienen de la provincia tendrán unas vivencias especiales. Por vez primera llegan a Córdoba, y a su Catedral, el corazón de su diócesis. En lo personal, disfrutaré de manera especial con la participación del Rescatado y de la Paz y Esperanza.
-¿Cuál es la tarea más difícil que estás teniendo durante estos preparativos?
En verdad no hay tarea sencilla y cualquier labor requiere una gestión y una atención. Ya hemos presentado el cartel de Rafael Laureano y que ha supuesto un seguimiento del proceso creativo. Estamos también centrados en la distribución de los pasos en el espacio catedralicio -labor que no resulta sencilla teniendo en cuenta su singularidad-, en la coordinación del catálogo o en la creación de un programa cultural que enriquezca este acontecimiento histórico.
«Dada la experiencia que ya tiene la Agrupación en eventos de esta naturaleza, y con el apoyo de todos los agentes implicados, trabajaremos para que el resultado sea perfecto»
-¿Cómo está siendo la respuesta de las hermandades y de los hermanos ante esta convocatoria extraordinaria?
Muy positiva. Creo que todas las corporaciones son muy conscientes de la trascendencia del acto y de la relevancia que conmemoramos a través de él. En este sentido, las verdaderas protagonistas son ellas, nuestras hermandades, las que se han implicado desde primer momento y se han sumado a la iniciativa.
-¿Qué impacto esperáis que tenga el evento en la ciudad, tanto a nivel espiritual como turístico o económico?
Estoy segura que la celebración del Magno Vía Crucis va a conllevar abundantes frutos espirituales para toda la diócesis. Obviamente el acto también cuenta con una dimensión cultural y turística, y por tanto, económica. El turismo religioso se encuentra plenamente en boga. Si atendemos, por ejemplo, a las estadísticas de “Por tu cruz redimiste al mundo”, hablamos de un impacto económico que se cifró en 5,5 millones de euros. Las expectativas que tenemos son muy positivas y siguen esa línea.

«En lo personal, disfrutaré de manera especial con la participación del Rescatado y de la Paz y Esperanza»
-¿Qué tipo de dispositivo de seguridad y servicios (sanitarios, limpieza, movilidad…) se ha previsto para ese día?
Imagínate la ingente tarea que supone la coordinación de todos los servicios y agentes implicados. Se espera la asistencia de muchísimos cordobeses y personas procedentes de nuestra provincia y de otras muchas localidades españolas. En ese aspecto, al igual que cada Semana Santa, es fundamental la implicación del Ayuntamiento, de las fuerzas y cuerpos de seguridad, del soporte sanitario y, obviamente, del inmenso trabajo de coordinación que se realiza desde el CECOP.
-¿Crees que este tipo de actos extraordinarios refuerzan la unión entre las hermandades?
Desde luego que sí, así lo pienso tras mi experiencia en la Magna Nazarena. Hubo un clima de convivencia y de encuentro entre las diferentes hermandades participantes. Un ambiente muy bonito que te permite conocer otras realidades y ese aspecto siempre resulta enriquecedor.
-¿Qué huella esperas que deje este Vía Crucis Magno en la historia cofrade reciente de Córdoba?
Fundamentalmente espero que se revalorice la figura del beato Álvaro de Córdoba, su aportación a la historia de la piedad popular y de la cristiandad. Y que las hermandades y los cofrades nos consideremos parte de ese inmenso legado, con todo lo que ello supone.
«Las verdaderas protagonistas son ellas, nuestras hermandades, las que se han implicado desde primer momento y se han sumado a la iniciativa»
-¿Puede abrir la puerta a otros actos conjuntos o eventos extraordinarios en años venideros?
Quien sabe. Creo que Córdoba y su Agrupación de Hermandades y Cofradías tienen ya el suficiente bagaje para organizar cualquier evento de estas características, como se ha demostrado a lo largo de su trayectoria.
-¿Qué mensaje te gustaría dejar a los cofrades de Córdoba ante este Vía Crucis Magno?
Que disfruten y participen activamente de él y de todas las iniciativas religiosas y culturales que va a conllevar. Y cómo no, que sean conscientes de la importancia de la figura del beato Álvaro y de la aportación que se realizó desde Córdoba a la historia de la cristiandad occidental.





