Escándalo en Sevilla Este: La paz social en Consuelo y Esperanza estalla por los aires por la decisión del párroco de prescindir del 50% de la directiva que denuncia un «trato vejatorio y humillante»

El párroco de la Parroquia de la Asunción de Sevilla Manuel García Valero, a la sazón presidente de la Asociación Parroquial de Nuestro Padre Jesús del Consuelo y Santa María del Rosario y Esperanza de Sevilla Este ha decidido remodelar de manera drástica la directiva de la Asociación de manera sorpresiva, sin ofrecer explicación alguna al respecto. Todo ha estallado este miércoles en una reunión en la que el presidente ha comunicado su determinación que consiste en prescindir de personas muy significativas en la etapa pre parroquial de la Asociación e incorporar al equipo de gobierno a personas que ni tan siquiera son hermanos de la misma.

Lejos de guardar silencio, los miembros expulsados de su cargo que se han autodenominado la Junta Exiliada en un comunicado emitido al efecto han querido salir al paso de las noticias publicadas para desvelar que en la tarde del 14 de junio estaba prevista una reunión con los oficiales de la Comisión Directiva para afrontar la Asamblea General de Cuentas para el cierre del curso 2022/23.

El comunicado incide en que el presidente y párroco, «haciendo uso del legítimo derecho que le concede la Autoridad Eclesiástica para la dirección y gestión de nuestra Fervorosa Asociación Parroquial, decidió unilateralmente excluir a más del 50% de los miembros de la Comisión Directiva». «Dicha decisión, completamente lícita -subraya la nota-, se llevó a cabo de unos modos inapropiados e irrespetuosos para con la dignidad de los miembros excluidos de la Comisión Directiva».

«El mismo dirigente -revela el comunicado -hizo a los dichos miembros excluidos presenciar una «toma de posesión» ante los Sagrados Titulares con los nuevos integrantes de la Comisión Directiva, siendo este acto humillante y denigratorio para los damnificados. Dicho acto se organizó a espaldas de estos, asistiendo a un episodio hiriente para los sentimientos de los mismos», explica la nota.

«El presidente, habida cuenta de que no está por la labor de dar explicaciones a los hermanos que, insistentemente, las están pidiendo por medios oficiales, obteniendo su silencio por respuesta, nos obliga a acudir a medios de comunicación públicos para que los hermanos sean informados, dado que las redes sociales de la corporación han pasado a su gestión directa», indica el comunicado.

Así mismo desvela que «la nueva Comisión Directiva elegida unilateralmente por el presidente está compuesta por personas pertenecientes al Consejo Parroquial. Muchas de ellas no pertenecen a nuestra corporación, no conocen ni la advocación de la Stma. Virgen, no tienen interés ninguno en la gestión de la asociación y en su día estuvieron en contra de nuestro ingreso en la iglesia cuando comenzamos el proceso junto a D. Antonio Rodríguez Babío».

«Ante el trato vejatorio y humillante resultado de la situación vivida, se dieron momentos de verdadera tensión que acabó con desafortunadas calificaciones hacia el presidente y la Comisión Directiva elegida unilateralmente por éste. Por estos actos pedimos disculpas públicamente, admitiendo que no fueron comportamientos propios de un seguidor de Cristo», enfatiza el comunicado que añade que «agradecemos a todos los hermanos del Consuelo que, desde que recibieron la noticia del nuevo nombramiento, se han puesto en contacto con nosotros para damos su apoyo y malestar con la decisión unilateral del Presidente».

«Animamos a todos ellos a que colaboren con la Comisión Directiva elegida unilateralmente por el Presidente para realzar aún más a nuestros Sagrados Titulares, que son la causa de nuestra alegría y de nuestro gozo», finaliza la nota. Un escándalo de proporciones bíblicas que el tiempo dirá como concluye.