“Comencé ensayando en la Cuaresma como costalero del Señor, ni la cuadrilla ni yo nos imaginábamos lo que iba a ocurrir en las siguientes semanas”
Entre los numerosos protagonistas de la entrega semanal de Cofrades 24/7, uno de ellos fue el capataz de la Santa Faz de Córdoba, Antonio Cano. Este desveló lo que sintió el primer año que se puso al frente del misterio.
“Estoy segurísimo de que el Señor, cuando di los tres golpes en el martillo, me ayudó”, comenzó desvelando, para agregar que, “a los dos (Antonio Ramírez y él) y al equipo nos ayudó de manera especial el Señor”.
Eso sí, el capataz aseguró que “me sentí con una responsabilidad enorme, con un pellizco. Además, nuestro recorrido pasa por Deanes, por estrechuras y por primera vez fuera. Pero todo fue bastante, bastante bien: la cuadrilla, la cofradía”.
Disfrutar
Asimismo, Cano repasó que, “entonces era Lágrimas de San Fernando la agrupación que venía con nosotros y recuerdo, al salir de la Trinidad que íbamos hacia la Judería y, en un segundo o dos, le dije, Antonio creía que no iba a disfrutar nada -por la responsabilidad-, pero aunque sean estos dos o tres segundos que pudimos mirarle la cara al Señor ya hemos disfrutado”.
Al hilo de lo que el titular del martillo del Nazareno de la Trinidad precisó: “Entiéndeme lo que quiero decir con disfrutar, disfrutas, pero con esa responsabilidad enorme”.
Y concluyó que “fueron sentimientos muy bonitos, pero de mucha responsabilidad y un honor enorme ponerse al frente de la imagen, de tu devoción desde pequeñito”.





