Sevilla se acaba de volver a teñir de luto por el fallecimiento de uno de sus personajes más ilustres Antonio Joaquín Dubé de Luque, institución, historia e insignia de la Semana Santa de Sevilla. Una noticia que ha inundado de consternación a cofrades de los cuatro puntos cardinales de la geografía cofrade.
Una vida al servicio de las cofradías
El 23 de diciembre de 1943 nacía en Sevilla el insigne escultor Antonio Dubé de Luque. Ya con corta edad nacieron en él los impulsos artísticos infundidos por su padre, bebiendo además de la enseñanza artística de los pintores Juan Miguel Sánchez, Eduardo Acosta y Miguel Pérez Aguilera, así como del escultor Manuel Echegoyán. Aunque estudió pintura en la Escuela de Bellas Artes de Sevilla, su inquietud le llevaba más allá del lienzo, descubriendo en la gubia la tercera dimensión del arte.
Sus primeros trabajos recayeron en la restauración del anterior grupo escultórico de La Cena de Sevilla y el retallado y modelado de la Virgen de la Soledad en 1968, titular de la hermandad de los Servitas de Sevilla, labor que también le fue encomendada para las dolorosas de la Candelaria y de los Ángeles, igualmente de Sevilla.

Dentro de su obra, hay unos ojos en Sevilla a los que Dubé supo dar el color del cielo hispalense en primavera, ese mismo tono del traje de los seises que bailan ante la Inmaculada Concepción de María. Esa mirada da vida y fe a un barrio que crece junto a su cofradía, y no es otra que la de Santa María de Consolación, Madre de la Iglesia, titular mariana de la sevillana hermandad de la Sed que tallara en 1969.
«A la imagen de la Virgen hay que hablarle, mientras que cuando se está componiendo la imagen de Cristo, lo que se espera es que sea Él quien hable y que diga cómo quiere ser interpretado», afirmó una vez Dubé de Luque. En todas sus tallas cristíferas encontramos un sentimiento común que da un carácter único a su obra. Es esa mirada que enfoca hacia el interior del alma, trascendental momento que conjuga el pensamiento de un futuro alentador con el dolor de su presente: la Pasión.

Quería a sus obras como hijos, añorando aquellas que envíaba lejos y que probablemente no volviese a ver, aunque las seguía por los medios de comunicación y las redes sociales. La competencia no le preocupaba en absoluto puesto que, según palabras del autor, en esto no hay maestría, la experiencia es un grado siempre que se mantenga la misma inquietud e ilusión del que está comenzando.
La obra de Antonio Dubé traspasa la escultura religiosa. También en pintura ha realizado retratos, bodegones, paisajes, miniados y cartelería. En este ámbito, destaca el lienzo que presidió el altar erigido en Sevilla en 1982 para la beatificación de Sor Ángela de la Cruz.
Pero su obra también pasa por haber sido cartelista en la Coronación Canónica de la Virgen de la Encarnación y en el XXV aniversario fundacional de la hermandad de la Sed de Sevilla. También ha realizado la portada de boletines de la hermandad servita, de la que es hermano. Pero el más célebre de todos estos encargos fue la elaboración del cartel de la Semana Santa de 2012 de Sevilla. También pintó el cartel de la Esperanza de Triana de 2014. Ha diseñado igualmente una urna para el Cristo Yacente del Santo Entierro
de Sevilla, así como pasos de misterio, palio y enseres, destacando el manto de la Virgen de la Soledad de los Servitas en 2003.
De este modo, su amplio currículum artístico se extiende por toda Andalucía, Extremadura, Cataluña o las Islas Canarias, llegando incluso a las Américas, donde realizó para Ecuador una copia de la Virgen de la Esperanza Macarena. Entre otros premios y distinciones, en 2016 recibió el Olivo de Plata de la hermandad de la Redención de Sevilla. “Tengo muchas ganas de seguir trabajando”, tal y como sentenció en una entrevista en Pasión en Sevilla la pasada Cuaresma de 2017.
Algunas de sus obras son:
– Virgen de la Paz (1974), hermandad de la Borriquilla (Granada).– Jesús del Gran Poder (1977), hermandad del Gran Poder (San Fernando).– Virgen de Lágrimas y Favores (1981), Reales Cofradías Fusionadas (Málaga).– Señor de los Reyes (1987), hermandad de la Vera Cruz (Córdoba); -en la fotografía-.– María Santísima de la Alegría (1988), titular de la hermandad del Resucitado (Écija); -en la fotografía-.– Nuestro Padre Jesús Divino Salvador en su Prendimiento (1990), Hermandad del Prendimiento (Córdoba).– Nazareno de la Santa Faz (1988), hermandad de la Santa Faz (Córdoba).– Virgen de las Maravillas (1997), Asociación de las Maravillas (Sevilla).– Bautismo de Jesús (2000), grupo escultórico que procesiona en la Semana Santa de Cuenca.– Esperanza Macarena, titular de la hermandad de la Macarena (Almería).– Santa Ángela de la Cruz, hermandad de los Gitanos (Sevilla).
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