La noticia del fallecimiento de Mons. Lorenzo López-Cubero Giménez ha sido recibida con profundo pesar en el seno de la ciudad de Córdoba, donde su figura siempre fue considerada un referente del compromiso religioso y cofrade. El Rvdmo. Mons. D. Lorenzo López-Cubero Giménez, Protonotario Apostólico Supernumerario y Canónigo emérito de la Santa Iglesia Catedral de Córdoba, falleció hoy, 13 de enero de 2026, a los 92 años de edad, rodeado de fe y recogimiento, habiendo recibido los Santos Sacramentos y la Bendición Apostólica, signos de una vida entregada al servicio de Dios y de la comunidad.
Su trayectoria se caracterizó por una dedicación incansable al desarrollo espiritual de los fieles y en concreto a la dimensión organizativa de las hermandades cordobesas, donde su labor fue determinante. Fue Mons. Lorenzo quien impulsó la adaptación de las reglas de múltiples cofradías al estatuto marco, consolidando la armonía entre la tradición y la normativa contemporánea. Su visión, rectitud y sabiduría pastoral dejaron una huella imborrable en la vida religiosa y cofrade de la ciudad, convirtiéndolo en un referente insustituible para sacerdotes, hermanos y fieles por igual.
La capilla ardiente se ha instalado en el Tanatorio de las Quemadas, brindando a la comunidad la oportunidad de despedirse y expresar su gratitud y afecto hacia un hombre cuya vida estuvo marcada por la entrega, la piedad y la responsabilidad. La misa exequial por su descanso eterno se celebrará mañana, miércoles 14 de enero, a las 16:00 horas, en la Santa Iglesia Catedral de Córdoba, un espacio que él recorrió y sirvió con devoción a lo largo de décadas, y donde será recordado como un guía espiritual de notable integridad y carisma.
El Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de Córdoba, junto con el Excmo. Cabildo Catedral, los sacerdotes de la diócesis y los familiares del difunto, han hecho un llamamiento a la oración por su alma, evocando las palabras del Evangelio: “Yo soy el Buen Pastor que da la vida por sus ovejas” (Jn 10,11). Al mismo tiempo, los que lo conocieron reconocen su fidelidad con el eco de la exhortación: “Siervo bueno y fiel, pasa al banquete de tu Señor”, un mensaje que resume la entrega total de su existencia al servicio del Señor y de la comunidad.
La memoria de Mons. Lorenzo López-Cubero Giménez permanecerá viva en Córdoba, no solo como protagonista de la historia cofrade, sino también como símbolo de rectitud, compromiso y espiritualidad. Su legado continúa inspirando a nuevas generaciones de sacerdotes y cofrades, consolidando la armonía entre fe, tradición y modernidad que él supo cultivar con firmeza y ternura a lo largo de toda su vida.





