Fallece Sor Fátima Domínguez, histórica religiosa del convento de Santa Marta y estrechamente vinculada a la Hermandad de la Misericordia

La corporación cordobesa expresa su pesar por la muerte de la última religiosa con destino propio en el cenobio jerónimo, donde residió desde 1943 y desarrolló una vida consagrada a la oración, la penitencia y el servicio

La Hermandad Sacramental de los Santos Mártires y la Misericordia de Córdoba ha comunicado el fallecimiento de Sor Fátima Domínguez, O.S.H., ocurrido a los 99 años de edad, una noticia que ha causado una profunda conmoción entre los miembros de la corporación y entre quienes compartieron con ella décadas de vida religiosa en el histórico convento de Santa Marta de la capital cordobesa.

A través de un comunicado, la hermandad ha querido trasladar públicamente su profundo pesar por la pérdida de una religiosa cuya figura permanecía estrechamente ligada tanto a la comunidad jerónima como a la propia corporación, destacando especialmente su cercanía, generosidad y permanente disposición de servicio, cualidades que, según la entidad, permanecerán para siempre en la memoria y en el corazón de sus hermanos.

Más de ocho décadas de vida religiosa en Córdoba

Sor Fátima Domínguez llegó a Córdoba en 1943 y desde entonces desarrolló toda su vida religiosa en el convento de Santa Marta, donde permaneció hasta el momento de su fallecimiento. Durante más de ocho décadas estuvo dedicada a la oración, la penitencia y el trabajo, siguiendo fielmente el carisma propio de la Orden Jerónima.

A lo largo de esos años desempeñó diversas responsabilidades dentro de la comunidad religiosa, ejerciendo como madre sacristana, madre vicaria y madre priora, funciones que reflejan la confianza depositada en ella por sus hermanas de congregación y su prolongada dedicación al servicio del monasterio.

Una ferviente devota de los titulares de la Misericordia

La vinculación de Sor Fátima con la Hermandad de la Misericordia se intensificó a partir de 1985, año en el que las imágenes de la corporación llegaron al convento de Santa Marta. Desde entonces, la religiosa mantuvo una especial devoción hacia el Santísimo Cristo de la Misericordia y Nuestra Señora de las Lágrimas en su Desamparo, convirtiéndose en una figura muy querida y cercana para generaciones de hermanos.

La corporación ha destacado precisamente esa relación de afecto y colaboración constante que mantuvo con la hermandad durante décadas, subrayando el cariño con el que siempre acogió a quienes acudían al convento y su permanente disponibilidad para cuanto pudiera necesitar la entidad.

La última religiosa con destino propio en un convento fundado en 1464

Con su fallecimiento desaparece además la última religiosa con destino propio en el convento de Santa Marta, un cenobio de enorme relevancia histórica para la ciudad de Córdoba. El monasterio fue fundado en 1464 y ha permanecido abierto y en funcionamiento de forma ininterrumpida desde entonces, constituyendo uno de los testimonios más longevos de la vida contemplativa cordobesa.

La desaparición de Sor Fátima supone, por tanto, el final de una etapa especialmente significativa en la historia reciente de esta comunidad monástica, marcada por una dedicación constante a la vida religiosa y al servicio de la Iglesia.

Oraciones por su eterno descanso

Ante esta pérdida, la Hermandad de la Misericordia ha manifestado su confianza en los designios divinos y ha expresado su consuelo en la fe, mostrando la convicción de que el Santísimo Cristo de la Misericordia la ha acogido ya bajo la magnitud de su amor y misericordia.

La corporación ha concluido su mensaje elevando sus oraciones por el eterno descanso de la religiosa y pidiendo la intercesión de los Santos Mártires de Córdoba y de Nuestra Señora de las Lágrimas en su Desamparo, al tiempo que ha solicitado a todos sus hermanos que se unan en la oración por el alma de quien dedicó prácticamente toda su vida al servicio de Dios desde los muros del histórico convento de Santa Marta.