La formación cordobesa volverá a poner sus sones a una de las tradiciones más arraigadas de la localidad, en virtud de la renovación del compromiso que mantiene con la hermandad
La Banda de Música María Santísima de la Esperanza de Córdoba volverá a acompañar musicalmente a Nuestra Señora de Villaviciosa Coronada durante la procesión que cada año protagoniza la venerada imagen entre su ermita y la parroquia de la localidad cordobesa. La renovación del acuerdo entre ambas entidades permitirá que esta estampa vuelva a repetirse el próximo 7 de septiembre, fecha marcada en el calendario devocional, religioso y tradicional de la población serrana.
De este modo, la formación musical cordobesa será nuevamente la encargada de acompañar a la Virgen cuando abandone su santuario para dirigirse en procesión hasta la Parroquia de Villaviciosa, donde permanecerá hasta la celebración del primer domingo de octubre, siguiendo una tradición profundamente arraigada, transmitida de generación en generación y convertida en uno de los acontecimientos más esperados por los vecinos, fieles y devotos de la localidad.
Un repertorio marcado por las marchas de gloria y la tradición cordobesa
La banda afrontará esta nueva cita con un repertorio especialmente seleccionado para la ocasión, en el que tendrán un protagonismo destacado las marchas de gloria, las composiciones de inspiración cordobesa y las piezas de carácter eucarístico, configurando un acompañamiento musical plenamente acorde con el significado espiritual, litúrgico y popular de esta celebración.
La continuidad de esta vinculación ha sido anunciada por la propia Banda de la Esperanza a través de sus canales oficiales, confirmando así la prolongación de una relación que se ha consolidado con el paso de los años y que ha permitido establecer una estrecha conexión entre la corporación musical y la histórica devoción a la Virgen de Villaviciosa Coronada.
Una unión consolidada entre ambas entidades
La renovación de este compromiso permitirá que las calles de la localidad vuelvan a llenarse del característico estilo interpretativo de una formación considerada entre las más reconocidas del panorama musical cofrade cordobés. La banda destaca especialmente por el cuidado de su repertorio, por la calidad de sus interpretaciones y por una línea musical en la que la tradición, la elegancia sonora y la sensibilidad procesional ocupan un lugar protagonista.
La colaboración entre ambas instituciones ha favorecido la creación de una relación estable que volverá a materializarse durante una de las jornadas más significativas para los devotos de Nuestra Señora de Villaviciosa Coronada, una celebración que cada año congrega a numerosos fieles, peregrinos y vecinos en torno a una de las advocaciones marianas con mayor arraigo en la sierra cordobesa.
Una devoción ligada a la historia entre Portugal y Córdoba
La tradición sitúa el origen de esta advocación mariana en la localidad portuguesa de Vila Viçosa, situada en el fértil y frondoso Alentejo portugués, donde la imagen habría aparecido durante la segunda mitad del siglo XIV. Según la leyenda, tras el progresivo declive de su culto en tierras portuguesas, un vaquero llamado Hernando trasladó la imagen hasta territorio cordobés, iniciando así una historia devocional que ha perdurado durante siglos.
La venerada talla quedó establecida en la ermita de la sierra de las Gamonosas, enclave en torno al cual surgiría posteriormente la población de Villaviciosa de Córdoba, que acabaría tomando su nombre de la propia Virgen. Con el paso del tiempo, la devoción alcanzó una extraordinaria relevancia, hasta el punto de que tanto el Cabildo Catedralicio como el Cabildo Municipal de Córdoba compartieron su patronato, reflejo de la importancia alcanzada por esta advocación dentro de la historia religiosa cordobesa.
Una historia marcada por numerosos traslados y una coronación canónica
La estrecha vinculación entre Córdoba y la Virgen de Villaviciosa quedó reflejada en los numerosos desplazamientos realizados entre la sierra y la capital, siendo trasladada en veintidós ocasiones desde un lugar a otro a lo largo de los siglos. Finalmente, la imagen quedó entronizada de forma definitiva en 1698 en la Santa Iglesia Catedral de Córdoba, donde continúa ocupando un lugar destacado dentro del patrimonio devocional de la diócesis.
Por su parte, en la localidad serrana se venera desde 1763 una copia de la imagen original, que ha mantenido viva la devoción de generaciones de villaviciosanos y ha contribuido a preservar una tradición profundamente enraizada en la identidad del municipio. Esta reproducción fue objeto de coronación canónica en 1988, consolidando definitivamente una devoción que continúa siendo uno de los principales referentes espirituales, culturales e identitarios de la población.





