Feliciano Fernández presenta una candidatura para “abrir la Hermandad” y propone una ventana permanente para contemplar a la Esperanza de Triana

Más de 500 hermanos y simpatizantes abarrotaron el Teatro del Colegio Salesianos San Pedro durante la presentación oficial de la candidatura de Feliciano Fernández a hermano mayor de la Hermandad de la Esperanza de Triana, en un acto marcado por la elevada participación, la carga emocional y la exposición de un proyecto centrado en una hermandad “abierta, participativa y centrada en el hermano”.

La convocatoria completó el aforo disponible y contó además con retransmisión en directo para aquellos hermanos que no pudieron asistir presencialmente, en una cita que convirtió al colegio trianero en el epicentro del debate sobre el futuro inmediato de una de las corporaciones más emblemáticas de la Semana Santa de Sevilla.

Un proyecto centrado en “abrir la Hermandad”

El candidato articuló su intervención a través de un formato de entrevista cercano y dinámico, desgranando las líneas maestras de una candidatura que, según explicó, nace de la convicción compartida por numerosos hermanos de que el actual ciclo de la corporación “está acabado” y de que ha llegado “el momento de trabajar por una nueva etapa centrada en el hermano”.

Durante su intervención, Feliciano Fernández realizó además un recorrido profundamente personal por su vinculación con la hermandad. Nacido en la calle Alfarería, bautizado en San Jacinto “a los pies de la Virgen” y poseedor del número 61 de la nómina de hermanos, evocó una Esperanza de Triana “que era una familia, donde todos nos conocíamos”, recordando igualmente el esfuerzo y la entrega de sus padres en una época en la que la corporación carecía de los recursos actuales.

Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con el recuerdo dedicado a su padre, a quien definió como uno de sus grandes referentes personales y cofrades. Fernández rememoró la imagen de éste ejerciendo como fiscal de paso y pronunciando la frase “abrid paso, que la Virgen tiene que seguir adelante”, unas palabras que ya utilizó en su pregón universitario y que terminaron provocando la emoción visible del candidato durante el acto.

Transparencia, participación y protagonismo del hermano

Entre los ejes fundamentales del proyecto presentado, Fernández defendió la construcción de una hermandad “abierta, transparente y participativa”, insistiendo en la necesidad de que todos los hermanos “se sientan cómodos y escuchados” dentro de la vida corporativa.

En este sentido, apostó por incrementar la participación de los hermanos en las grandes decisiones patrimoniales e institucionales, defendiendo que los proyectos de mayor relevancia deban ser sometidos previamente a la aprobación del Cabildo General.

El candidato incidió igualmente en la importancia de reforzar la transparencia económica y la comunicación interna, comprometiéndose a ampliar los horarios de exposición de cuentas y a recuperar herramientas informativas tradicionales que, según afirmó, muchos hermanos “echan de menos”.

Dentro de este apartado destacó el denominado Buzón de la Esperanza, una iniciativa impulsada por la propia candidatura a través de la cual se han recibido cerca de 400 propuestas y sugerencias procedentes “de toda España e incluso de Filipinas”, reflejando así el alcance devocional y sentimental de la corporación trianera.

Una ventana permanente para contemplar a la Esperanza de Triana

El anuncio más celebrado de la noche fue, sin duda, la propuesta de instalar una ventana permanente en la Capilla de los Marineros, protegida mediante cristales blindados, que permita contemplar el rostro de la Virgen de la Esperanza a cualquier hora del día y de la noche.

La iniciativa fue presentada como una respuesta a las “urgencias espirituales” de numerosos devotos y hermanos que sienten la necesidad de acudir a la Virgen en cualquier momento, independientemente del horario de apertura habitual del templo.

La Virgen es una urgencia espiritual para muchísima gente”, afirmó Fernández durante su intervención, vinculando esta idea al episodio relatado por el periodista José Antonio Rodríguez en su pregón de Semana Santa.

La propuesta generó uno de los aplausos más prolongados de toda la presentación y se convirtió inmediatamente en el asunto más comentado de una noche marcada por la expectación y el debate sobre el futuro de la corporación.

Formación, acción social y atención a los hermanos

El candidato defendió además un ambicioso proyecto formativo ligado a la parroquia y especialmente orientado a niños y jóvenes, apostando por una estructura catequética continuada dentro de la vida de la hermandad.

Mi sueño es coger a un niño con 7 años en la catequesis de Comunión y acompañarlo hasta los treinta y tantos en la catequesis matrimonial”, señaló, explicando su intención de integrar actividades educativas, culturales y convivencias dentro de la dinámica cotidiana de la corporación.

En el ámbito asistencial, Fernández subrayó la importancia de continuar la labor desarrollada durante la Misión en el Polígono Sur, asegurando que “la semilla que dejó la Virgen ahora hay que regarla”, siempre en coordinación con las parroquias y la pastoral de la zona y “dejándonos guiar por sus párrocos”.

Asimismo, anunció el impulso del proyecto “Soleá, dame la mano”, concebido para acompañar a hermanos enfermos, mayores o en situación de soledad, acercando la presencia de la hermandad a quienes no pueden acudir a la Capilla de los Marineros.

Respecto al Centro de Apoyo Infantil, mostró igualmente su intención de ampliar recursos, contratar más terapeutas y abrir nuevas líneas de atención vinculadas al TDAH y a problemas derivados de la adicción a las pantallas, reforzando así la dimensión social y asistencial de la corporación.

Patrimonio, Madrugá y respaldo a las bandas de la Hermandad

En materia patrimonial, Fernández apostó por mantener el nivel de una “hermandad puntera”, avanzando el impulso del proyecto de ejecución del tercer manto procesional con vistas al futuro 50 aniversario de la coronación de la Virgen de la Esperanza.

El candidato defendió igualmente la necesidad de conservar y restaurar el patrimonio ya existente, mencionando actuaciones sobre el paso de palio, especialmente en elementos como los varales y las bambalinas, así como futuras intervenciones en el paso del Santísimo Cristo de las Tres Caídas.

Asimismo, insistió en que los grandes proyectos patrimoniales deban ser aprobados obligatoriamente en Cabildo General, anunciando además su intención de promover un reglamento de régimen interno que garantice esa participación activa de los hermanos en las decisiones de mayor trascendencia.

Sobre la estación de penitencia de la Madrugá, apostó por reforzar el diálogo entre hermandades y estudiar fórmulas organizativas que permitan mejorar la fluidez y comodidad de los nazarenos, planteando además posibles medidas para ampliar los tramos de la cofradía y facilitar espacios para los hermanos que llegan desde fuera de Sevilla.

Uno de los anuncios destacados de la noche estuvo relacionado con el futuro cincuentenario fundacional de la Banda del Santísimo Cristo de las Tres Caídas, que se celebrará en 2030. Fernández anunció que solicitará la Medalla de la Ciudad de Sevilla para una formación que, según afirmó, “lleva el nombre de Sevilla por todo el mundo”, proponiendo además la celebración de conciertos en lugares emblemáticos de la ciudad.

Del mismo modo, mostró su intención de “mimar” a la Banda de San Juan Evangelista con el objetivo de impulsar una nueva etapa de crecimiento para la formación juvenil vinculada a la hermandad.

Una noche de emoción, participación y debate sobre el futuro de Triana

La presentación concluyó con un mensaje de unidad y servicio a la hermandad, así como con el reconocimiento al trabajo desarrollado por los actuales equipos de capataces, camareras y comisión artística, apostando por mantener la continuidad “allí donde las cosas funcionan bien”.

Tras la finalización del acto, los asistentes compartieron un ágape en el patio del Colegio Salesianos San Pedro, prolongando una velada marcada por la elevada participación, la emoción y el intenso debate sobre el futuro de la Esperanza de Triana.