Fernández Cabrero afirma que la Macarena no saldrá en procesión extraordinaria por el 425 aniversario fundacional de la cofradía

El hermano mayor de la Hermandad de la Macarena, José Antonio Fernández Cabrero, ha afirmado este lunes, en el programa radiofónico de Canal Sur Radio, El Llamador, que la Virgen de la Esperanza no saldrá en procesión extraordinaria en 2020, año en que se celebra el 425 aniversario fundacional de la cofradía, confirmando la intención que siempre evidenció desde que se manifestó al respecto durante la campaña electoral de 2017, que culminó con su elección como máximo responsable de la corporación de la Madrugá.

Una posición que, por tanto, en absoluto supone una novedad. Tanto es así que hace tan solo unos días, en el Cabildo Extraordinario celebrado en la Basílica, en el que se aprobó la construcción del Columbario, el hermano mayor ya explicó que no formaba parte de los planes de la Junta de Gobierno que la Virgen protagonizase una salida procesional extraordinaria de esta índole, a menos que existiera un clamor popular de los hermanos y que la intención del equipo de Gobierno de la Hermandad era que la Virgen no saliera, como ya había puesto de manifiesto en diversas ocasiones.

De hecho, en la mencionada campaña electoral, Cabrero anunció, entre sus propuestas más llamativas, la intención de abrir el camarín de la Virgen de la Esperanza todos los días de 2020, año en el que, como hemos subrayado, se celebra el 425º aniversario de la corporación, de modo que hermanos y devotos puedan estar cerca de la Santísima Virgen durante más tiempo. Sin embargo, dejó clara su posición acerca de una salida extraordinaria afirmando que “creemos que podemos celebrar el 425 aniversario de otra manera”, en contraposición a la propuesta de realizar una salida extraordinaria de la Virgen formulada por el otro candidato en liza, Santiago Álvarez. En este sentido, conviene recordar que la corporación de San Gil presentará, el próximo 21 de diciembre, el programa de actos concebidos para conmemorar esta importante efemérides que ha sido calificado por el propio hermano mayor como de “muy rico y plural”. Acontecimiento que coincidirá en el tiempo con el Centenario de la muerte de Joselito, que también ha generado un programa con un gran número de actividades previstas.

La historia de la Hermandad de la Macarena se remonta al año 1595, cuando el gremio de hortelanos fundó la cofradía de Nuestra Señora de la Esperanza en el desaparecido convento de San Basilio, ubicado en el barrio de Feria y perteneciente a la parroquia de Omnium Sanctorum, siendo aprobadas sus primeras reglas el 24 de noviembre del citado año por Rodrigo de Castro Osorio, cardenal-arzobispo de Sevilla.​

En 1613 solicitaron a Gonzalo de Campo, provisor general de la archidiócesis de Sevilla, realizar estación de penitencia, pero éste les autorizó solo para procesionar detrás del Cristo de la Hermandad de la Humildad, hecho que debió repetirse desde 1615 hasta 1622, aunque llevando estandarte y vestimenta propios. Realizó su primera estación de penitencia de manera independiente en la tarde del Viernes Santo de 1624, y en 1628 pasó a instalarse en la madrugada del mismo día,​ concertando con el escultor Pedro Nieto Montañés en 1630 la ejecución de un crucificado para incorporarlo a la procesión.​

En el año 1653 la cofradía se trasladó a la parroquia de San Gil, fusionándose con la cofradía de Nuestra Señora del Santo Rosario, que veneraba la Virgen del Rosario de la Macarena, y un año más tarde añadió nuevos capítulos a sus reglas, agregando la advocación de Jesús de la Sentencia,​ por lo que modificó su nombre, pasando a ser Cofradía de la Sentencia de muerte que dieron a Cristo Nuestro Redentor y Nuestra Señora de la Esperanza.

El mismo año se encargó al escultor Felipe Morales Nieto la ejecución de la imagen de Jesús de la Sentencia, y de las siete imágenes secundarias del misterio.​ Como acompañamiento del mismo se creó entre 1653 y 1657 la Centuria Romana de la Macarena,​ y ya en 1658 realizaba su estación de penitencia con los tres pasos: el Cristo de la Sentencia, el crucificado y la Virgen de la Esperanza.​

La Virgen de la Esperanza es fruto de las importantes reformas llevadas a cabo entre 1670 y 1680 por la Hermandad de la Macarena en su patrimonio artístico. Hasta el año 1654 la hermandad sólo procesionó una imagen de la Virgen y el Crucificado del escultor Pedro Nieto. ​Se desconoce el encargo para la realización de esta nueva obra para la hermandad, que puede datarse hacia 1680, y está atribuida al taller del escultor de sevilla Pedro Roldán.

Sin embargo, existe mucha controversia al respecto y entre los nombres que se han señalado para su autoría se encuentran Juan de Mesa, Benito de Hita y José Montes de Oca,​ además de la propia hija de Pedro Roldán, La Roldana, de forma especial.​ La primera restauración llevada a cabo en la imagen corresponde a la efectuada en marzo de 1881 por Emilio Pizarro de la Cruz, en la que se hizo un nuevo candelero y brazos, se le colocaron pestañas y lágrimas nuevas y se repararon diversos desperfectos del rostro; se le volvieron a colocar nuevas pestañas en 1883 en una intervención anónima.