José Antonio Fernández Cabrero, nuevo hermano mayor de la Macarena

Ya hay fumata blanca. Después de una intensísima jornada electoral, con enormes colas adentrándose por la calle San Luis, el entorno de la Basílica fue ganando en intensidad a medida que caía la noche. A eso de las diez de la noche, los nervios estaban a flor de piel en el Atrio. Unos nervios difíciles de controlar, hasta el punto que determinadas sonrisas y expresiones contrariada, hacían presagiar lo que había ocurrido, pese a que la incertidumbre no terminó por quedar erradicada cuando a las 23:24 se abrieron las puertas del hogar de la Esperanza para desvelar la sentencia. La Asamblea de hermanos de una de las hermandades más poderosas del universo cofrade, símbolo inequívoco de la Semana Santa de Sevilla, se había pronunciado. 

Y lo ha hecho a favor de José Antonio Fernández Cabrero, hasta ahora diputado de Acción Social de la corporación de San Gil que se ha impuesto a Santiago Álvarez, teniente de hermano mayor en la junta de gobierno saliente, recabando el apoyo mayoritario preceptivo para suceder a Manuel García. Fernández Cabrero, que ha atendido a los medios nada más conocerse el veredicto, ha obtenido 2058 votos frente a los 1732 de Santiago Álvarez, de un total de 3839 votos emitidos, con 35 en blanco y 14 nulos. Se da la curiosa circunstancia de que es la primera vez que se impone en un Cabildo de esta índole un candidato que no era teniente de hermano mayor o un hermano mayor que se presentase a la reelección.

El nuevo hermano mayor fue durante 7 años costalero del palio, ha servido como Oficial de Junta de Gobierno 16 años; como Fiscal, con José Luis de Pablo-Romero, como Consiliario de Formación y Apostolado con Joaquín Sainz de la Maza, y como Consiliario de Asistencia Social con Manolo García.

Ha participado activamente con la Juventud Macarena y con la Formación de los Macarenos. Ha sido Delegado de Costaleros, redactor del Boletín de la Hermandad, fundador de la Coral Polifónica y de la Banda Infantil de la Centuria Macarena. El resto del tiempo, ha sido un macareno más, participando en los cultos y haciendo la Estación de Penitencia como nazareno. Ha compaginado su colaboración macarena con un intensa etapa profesional como directivo de la compañía Mapfre. Actualmente está prejubilado.

Fernández Cabrero, que afirma que aprendió de sus “mayores macarenos a amar una hermandad grande desde la humildad, una hermandad universal desde el barrio; una hermandad líder desde la amabilidad; una hermandad moderna desde la tradición”, pone de manifiesto que es obligación de los macarenos “conservar todo lo que recibimos de nuestros mayores, a adaptarlo a los tiempos y a mejorarlo en lo posible para que las generaciones macarenas del futuro puedan disfrutar de una hermandad grande y universal”, razón por la cual su candidatura “comparte un modelo de hermandad de puertas abiertas para el Hermano, donde nadie sobra y todos son necesarios, ya que el futuro depende de la suma de los esfuerzos de todos los macarenos”.

En este sentido, Fernández Cabrera subraya que “respetaremos, defenderemos y fomentaremos la más escrupulosa tradición, referida a todos los valores devocionales, patrimoniales, artísticos, culturales y formales”. Adicionalmente forma parte de sus prioridades “ordenar y catalizar la proyección internacional que ha alcanzado la devoción a Nuestra Madre, la Santísima Virgen de la Esperanza, potenciar la integración, participación y unidad de los hermanos entre sí, así como en los diversos grupos y colectivos, mantener y mejorar el patrimonio artístico y musical, tanto el material como el inmaterial, incrementar los recursos externos (aportaciones, donativos, patrocinios y subvenciones) destinados, especialmente, a la Asistencia Social, a través de una Comisión de Hermanos encargada de la captación de recursos de particulares, instituciones públicas y privadas, así como de elaboración de propuestas de convenios de colaboración para tal fin y elevar al Cabildo General, una vez transcurrido el primer año, una propuesta de reforma del Reglamento Interno de Asistencia Social y del Reglamento de Régimen Interno sobre los Cultos Externos para que se incluyan los nuevos criterios de actuación, además de un Reglamento para la Formación”.

El candidato hace hincapié en un aspecto que considera esencial para el funcionamiento de la corporación, la unidad. En este sentido afirma que sus esfuerzos “se centrarán en borrar y evitar situaciones y actitudes poco ejemplarizantes, potenciando la unión entre todos los hermanos y el valor de la unidad como un bien común, actuando en todo momento con generosidad, consideración y respeto hacia todos los hermanos”, añadiendo que “la hermandad estará siempre dispuesta a prestar ayuda moral o material, tanto a los propios hermanos necesitados como a otras personas o instituciones que la demanden, siendo sensibles a las nuevas situaciones de pobreza y necesidad de nuestra sociedad”. Y es que según Fernández Cabrera “la Asistencia Social ha sido, y es, una de las señas de identidad de la hermandad de la Macarena. Es motivo de orgullo, pues, destacar la importancia y atención que nuestra hermandad ha venido siempre dedicando a esta materia, reconociendo en este apartado la abnegada labor de cuantos Oficiales de Junta responsables de Asistencia Social nos han precedido”, enfatizando que “se pretende buscar la transparencia del sistema informando oportunamente a los hermanos de las actuaciones realizadas por cada área así como el destino de los fondos”.

Además, para garantizar los recursos necesarios que permitan desarrollar las actuaciones previstas, “se ha previsto elevar del 10% al 15% el porcentaje mínimo que, según la Regla XXXVI, debe destinarse a la Asistencia Social, con independencia de cuantas acciones de captación de recursos externos se realicen por parte de ésta. Este incremento está referido a donaciones, aportaciones en bienes y servicios y patrocinios para actuaciones de la Asistencia Social. Se ha previsto contar con un grupo de colaboradores dedicados a este fin junto a la suscripción de convenios de colaboración con empresas e instituciones públicas y privadas, así como el reconocimiento público a estas entidades. Asimismo se estudiará obtener la oportuna acreditación de Entidad Solidaria para optar a Programas de ayuda social”.

En relación con el patrimonio artístico y musical, así como los ornamentos de culto, “serán cuidados al máximo para otorgar mayor esplendor si cabe a nuestros cultos. Para ello, las Priostías de la Esperanza y del Rosario trabajarán de manera coordinada con el Consiliario de Cultos para que todo lo estético esté al servicio del sentido litúrgico y cultual sin renunciar al estilo macareno que nos caracteriza”. Además el candidato especifica tener “la voluntad de transformar el atrio en una prolongación de la Basílica para aumentar el número de hermanos y devotos en nuestros cultos. Para ello, esta Junta de Gobierno se compromete a estudiar soluciones técnicas (instalación de pantallas y audio) para posibilitar a todos los hermanos y devotos que no pueden acceder por imposibilidad espacial a las Funciones en honor de Nuestros Sagrados Titulares su participación activa en dichos cultos”. Igualmente propone la creación de una Escolanía orientada a la celebración de los cultos de la hermandad.

Otros de los ejes argumentales de su programa lo constituye la formación, que “además de uno de los fines primordiales que marcan las Reglas de nuestra hermandad, es una necesidad de primer orden para el hermano y una exigencia de la sociedad en la que se desenvuelve”. En este sentido explica que “aspiraremos a una formación que enriquezca al hermano en valores, tanto humanos como espirituales”. También merece una atención especial para el candidato la comunicación que, en su opinión, “requiere de un tratamiento profesional que estará recogido en un Plan General de Comunicación de la hermandad de la Macarena, que abordará la comunicación interna y externa, la comunicación digital y las redes sociales, la identidad visual corporativa, así como las relaciones públicas y el protocolo”. Todo ello orientado a “conseguir una mayor cercanía con el hermano, reduciendo la distancia que pudiera existir con la Junta de Gobierno y fomentando al mismo tiempo, de forma ordenada, mecanismos de participación para integrar al máximo número de hermanos en el quehacer de nuestra hermandad”.

El voluntariado va a constituir la primera apuesta de participación de esta Junta de Gobierno, “desarrollándose el Cuerpo de Voluntarios, abierto a todos, que, con su correspondiente regulación sobre compromisos, requerimientos, formación y reconocimientos, atenderá de forma organizada las múltiples tareas de la Hermandad en materia de Asistencia Social, Formación, Cultos y otras actividades. Esta vinculación va más allá de la vida, por eso también esta Junta de Gobierno asume la voluntad de hacer un columbario en las dependencias de la Basílica para los hermanos”. También los hermanos más jóvenes serán objeto de atención prioritaria por parte de la Junta de Gobierno “ya que representan no solo el futuro de la hermandad y de la Iglesia, sino su presente en medio de una sociedad cada vez más secularizada y necesitada de los valores cristianos y del compromiso. Para ello, abordaremos el impulso de la Juventud Macarena con una intensificación de la formación de sus miembros y la ampliación de las actividades que desarrollan los jóvenes macarenos desde una actitud de compromiso y servicio a la hermandad”.

“De igual forma, esta Junta de Gobierno pretende ampliar el inventario patrimonial de la hermandad añadiéndole aspectos que hasta ahora no tenían esa consideración: patrimonio musical (marchas procesionales, música de culto, saetas y protección del sonido de la Centuria Macarena), patrimonio literario y periodístico, material audiovisual y fotográfico, memoria oral y universalidad de la devoción macarena. El archivo de la Hermandad será de atención prioritaria para nuestra Junta de Gobierno. En este sentido, se intensificarán los trabajos de digitalización y de catalogación de los fondos documentales de nuestra Hermandad, añadiendo a éstos documentos digitales y electrónicos para los que hasta ahora no existen criterios de catalogación ni protocolos. Además se procederá a la selección y depuración de documentos, así como la restauración de algunos fondos que presentan un estado de deterioro preocupante. Llevar a cabo la ejecución de las obras de la Casa de Hermandad”.

Además, con vistas a poner en valor el fondo documental de la hermandad, “se creará la fototeca y se organizarán exposiciones de cartelería, bocetos y proyectos, fotografías y otros documentos de interés expositivo. Por otro lado, se procederá al rediseño por parte de expertos de los contenidos museísticos del actual Museo de la Hermandad para buscar una mayor rentabilidad del mismo, la cual posibilitará desarrollar más proyectos y actuaciones en otras áreas, sobre todo en la Asistencia Social. Además esta Junta de Gobierno abordará la creación de la pinacoteca de la Hermandad y de una sala de exposiciones temporales propias y externas. Todo ello acompañado de campañas de promoción para que el Museo se integre en los circuitos turísticos de la ciudad y en los circuitos museísticos a nivel nacional”.

Uno de los aspectos más llamativos del programa de Fernández está orientado a la Estación de Penitencia para la cual afirma existir el compromiso de “elaborar un Estudio técnico para la reducción del número de horas de la cofradía en la calle”. Además los últimos incidentes graves ocurridos en la Madrugada de 2017, “que pusieron en peligro la integridad física de nuestros Hermanos participantes en la cofradía”, merecen una atención especial dentro de su proyecto. En este sentido, “abordaremos la elaboración de un Manual de Buenas Prácticas durante la Estación de Penitencia donde, entre otros aspectos, se recoja un Protocolo de Actuación para situaciones de este tipo. A este respecto, y buscando siempre una mayor seguridad del Hermano, realizaremos jornadas de formación para el nazareno, crearemos tramos específicos para niños de manera que estén mejor controlados para tranquilidad de sus padres e introduciremos mejoras organizativas en el magnífico equipo médico que acompaña la cofradía. En cuanto al recorrido, y siempre y cuando lo aconseje el Estudio técnico de reducción del horario al que nos comprometemos, nuestra Junta de Gobierno hará los esfuerzos necesarios de cesión frente a terceros en busca del bien común de todas las Hermandades de la Madrugada de Sevilla, evitando problemas derivados de los horarios e itinerarios. Estas decisiones para resolver un problema de índole superior al del itinerario siempre estarán supeditadas a que no supongan un maltrato a nuestro cuerpo de Hermanos nazarenos y a no alterar los principales hitos procesionales de nuestra Cofradía”.

Entre sus propuestas más llamativas destaca su intención de abrir el camarín de la Virgen de la Esperanza todos los días de 2020, año en el que se celebra el 425º aniversario de la corporación, de modo que hermanos y devotos puedan estar cerca de la Santísima Virgen durante más tiempo.  Por su parte, uno de los asuntos en los que ha sido más claro, en relación a su oponente y hermano, ha sido en el asunto del columbario del que ha preguntado en voz alta “¿levantar la Basílica para hacer una cripta columbario? Estamos engañando”, para concluir afirmando que “haré un columbario en el lugar adecuado y donde podamos ubicarlo”. Además ha hecho referencia de manera más o menos indirecta a otras propuestas del candidato Álvarez al subrayar que “creemos que podemos celebrar el 425 aniversario de otra manera”, en contraposición a la propuesta de realizar una salida extraordinaria de la Virgen formulada por Álvarez.

Otro de los temas más polémicos de la actualidad macarena, gira en torno a la presencia de los restos de Queipo de Llano en el interior de la Basílica. En este sentido, Fernández Cabrero ha sido muy claro al garantizar que “La Basílica es un lugar privado donde se da culto público. La hermandad en el asunto de Queipo tendrá que respetar la ley. En el asunto de Queipo de Llano me gustaría decirle a todos que comprender es perdonar” añadiendo además que “el Arzobispo nos dijo que arregláramos lo de Queipo”.

Fernández Cabrero ha profundizado, a lo largo de la campaña, en el aspecto social de la hermandad, tras afirmar que “debemos avanzar mucho más en el concepto de hermandad porque si no olvidaremos nuestro origen” y poner de manifiesto que “no se concibe una hermandad con 14000 hermanos sin que exista un responsable de comunicación”. En relación con este asunto y después de enfatizar que “el cuarto manto de la virgen es la pacificación de sus hermanos”, el candidato afirmaba que “si gano las elecciones, al día siguiente llamaré a Manolo García, Juan Ruiz, Joaquín Saenz de la Maza y Santiago Álvarez”. La labor asistencial es otra de las facetas a la que Fernández Cabrero ha dedicado su tiempo declarando que “cuando la hermandad de la Macarena acude a un gran proyecto la gente responde porque la sociedad sevillana es solidaria” y afirmando que “Cualquier hermandad que no afronte el problema de sus mayores de sus jóvenes está abocada al fracaso”.

Finalmente y respecto al asunto de la seguridad de la Madrugá, un asunto que está haciendo correr ríos de tinta en los últimos tiempos, Fernández Cabrero ha afirmado que “el problema de seguridad de la Madrugá no se arregla saliendo antes”, descartando cualquier opción en ese sentido, para ampliar afirmando que “los riesgos se analizan, se identifican y se reducen. Nunca se eliminan”. Toda una declaración de intenciones.

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