Sevilla

Fernández Cabrero desmiente la información sobre el traslado de los restos de Queipo de Llano

El Hermano Mayor de la Macarena José Antonio Fernández Cabrero ha desmentido la información que circula en las últimas horas en virtud de la cual la corporación de San Gil propondrá a la familia del general el traslado de los restos al columbario que la hermandad tiene previsto construir antes de final de año. Un extremo (la construcción del columbario) que ha subrayado que nada tiene que ver con el hecho de que un traslado de estas características se pueda producir, como habían asegurado múltiples informaciones como la publicada en este medio, haciéndose eco de una información de agencia difundida por EFE.

La información publicada concreta que la Hermandad de la Macarena ha decidido mover ficha para terminar con la polémica recurrente de la presencia de los restos del general Queipo de Llano en la tumba habilitada en el interior de la Basílica de la Macarena proponiendo a los herederos del militar la retirada de sus restos del interior de las naves del templo tras el anuncio perpetrado por la Junta de Andalucía acerca de la creación de un comité técnico que emitirá un dictamen “preceptivo y vinculante”. Así lo ha afirmado la Hermandad Macarena en un comunicado remitido a los medios en el que deja meridianamente clara su posición en estos momentos.

Previsiblemente, los restos del general serán trasladados a un columbario que la hermandad tiene previsto construir antes de final de año. Sin embargo, Fernández Cabrero aclara que la construcción del columbario es un proyecto de su equipo de gobierno, y como tal fue incluido en su candidatura, si bien no existe decisión aún acerca ni de las fechas ni sobre el emplazamiento definitivo en el que será erigido. Una decisión que, en todo caso, debe pasar por un acuerdo con los familiares del militar, según el propio Fernández Cabrero ha subrayado. En resumidas cuentas: La Macarena no tiene nada decidido aún acerca de un hipotético traslado de los restos de Queipo de Llano, desautorizando las declaraciones recogidas por la Agencia EFE (que se sepa aún no se encuentra en manos podemitas), citando fuentes del arzobispado de Sevilla.

La citada información, que ha sido ampliamente difundida por multitud de medios de ámbito nacional, explica que la Macarena habría estimado oportuno cortar de raíz una polémica que tiene permanentemente en el punto de mira a la corporación sevillana con esta iniciativa que pretende trasladar los restos y evita de este modo una imposición por parte del Gobierno andaluz. Cabe recordar que la polémica surge por la aplicación de la Ley de Memoria Histórica, aprobada durante el gobierno del José Luís Rodríguez Zapatero que prohíbe “elementos contrarios a la memoria democrática” en edificios privados “con proyección pública” y que Queipo de Llano, de quien el hermano mayor ha afirmado que “yo no puedo coger los restos sin darles una salida digna”, está enterrado en la desde 1951 por haber propiciado su construcción.

A finales de julio de 2016 el pleno del Ayuntamiento hispalense aprobaba una moción promovida por IU, condenando el golpe de estado militar del 18 de julio de 1936, repudiando al general Queipo de Llano a cuenta de los fusilamientos perpetrados bajo su mando y rechazando que sus restos sigan enterrados en la basílica de la Macarena, al constituir “una clara ofensa para los familiares de las víctimas del franquismo y para los demócratas”. La moción fue aprobada de forma unánime en todos sus puntos, salvo el relativo a la petición de que la basílica de la Macarena deje de albergar la tumba de Queipo de Llano, un punto que contó con el voto contrario del PP y la abstención de Ciudadanos.

Después de dicho acuerdo, el Gobierno local socialista anunciaba el envío de cartas a la hermandad de la Macarena y el Arzobispado, informando a tales entidades del contenido de las leyes estatal y autonómica de memoria histórica y las obligaciones que de ellas derivan para las entidades privadas. El alcalde, Juan Espadas, matizaba eso sí que los “contactos” institucionales con el Arzobispado y la hermandad de la Macarena estaban destinados a la materialización del mencionado acuerdo plenario por la vía del diálogo y el consenso.