La Asociación de fieles de Nuestro Padre Jesús de la Humildad, más conocida como “La Espiga”, ha firmado recientemente la donación del titular cristífero a la Parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles y Santa Ángela de la Cruz, requisito indispensable para que la Asociación de fieles desemboque en hermandad, no sin antes pasar por ser Agrupación parroquial.
Recientemente también se ha celebrado la salida en procesión del Santísimo Sacramento, en unas andas cedidas por la corporación del Valle. El cortejo transitó por Calle Cueva de la Pileta, Cueva del Gato y Cueva de Menga. Asistieron además los niños y niñas que han realizado la primera comunión mientras que el párroco, Adrián Sanabria, iba tras la custodia. Durante el recorrido se levantaron tres altares, no faltando las referencias al Sagrado Corazón de Jesús. Previamente se realizó el triduo en honor del Santísimo, los días 19, 20 y 21 de junio.
Además, los miembros de la junta de gobierno de la Asociación, así como el sacerdote Adrián Sarmiento se citaron con Marcelino Manzano, delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, quien recibió una memoria de todas las actividades realizadas hasta la fecha, realizando este una lectura de los documentos entregados. Finalmente, Marcelino felicitó a los asistentes por el trabajo realizado, así como por la colaboración con Cáritas.
Y, aunque todavía quedarán años hasta que “La Espiga” pueda acompañar al Santísimo Sacramento durante la procesión del jueves, esta ha estado presente de manera indirecta. Así pudieron observarse varios enseres en el altar principal del Ayuntamiento de Sevilla, que cada año se encarga de montar la corporación de la Hiniesta. En este caso, se trató de los cuatro faroles del paso de Nuestro Señor de la Humildad, las velinas y dos angelitos con faroles, que se situaron a ambos lados de una imagen de la Inmaculada Concepción.






