La Santa Cruz de Salud y Esperanza dedicará su salida a sensibilizar sobre las enfermedades raras

El cortejo recorrerá las calles el 19 de septiembre dentro de la Obra Social «Kyrie Eleison», con la participación de familias afectadas

La Santa Cruz del G.F. de Salud y Esperanza realizará el próximo 19 de septiembre su tradicional salida procesional anual desde el Oratorio situado en la Plaza de Nuestra Señora de la Salud y Esperanza. La convocatoria adquirirá en esta ocasión una dimensión especialmente significativa al estar dedicada a visibilizar la realidad de las enfermedades raras y las circunstancias que afrontan diariamente las personas afectadas y sus familias.

La iniciativa se desarrollará en el marco de la Obra Social «Kyrie Eleison» de Salud y Esperanza y contará con la participación activa de los costaleros, todos ellos pertenecientes al Grupo Joven de la entidad, así como de los integrantes del cortejo. La salida procesional se convertirá así en un espacio de concienciación, encuentro y fraternidad, sumando a la expresión pública de fe y devoción una dimensión de compromiso social.

Las familias, protagonistas de la jornada

Durante el recorrido se sucederán diferentes signos y gestos destinados a dar visibilidad a esta causa, llevando a las calles un mensaje de sensibilización ante una realidad que afecta a miles de familias. De manera especial, la salida contará con la presencia y participación de familias de niños y niñas afectados por enfermedades raras, que podrán compartir sus historias, necesidades y esperanzas.

La propuesta parte de una realidad marcada, en numerosas ocasiones, por la soledad, la falta de información, las dificultades administrativas y la ausencia de espacios cercanos de encuentro y acompañamiento. Aunque son numerosas las asociaciones y entidades especializadas que desarrollan una labor fundamental en este ámbito, Salud y Esperanza pretende contribuir a generar una red próxima que complemente ese trabajo desde la cercanía.

Tres líneas de actuación de «Kyrie Eleison»

Actualmente, la Obra Social «Kyrie Eleison» estructura su actividad en torno a tres grandes líneas: bolsa de trabajo y consolidación laboral; economato social; y atención temprana, asistencia, acompañamiento e intervención con familias de niños y niñas con patologías catalogadas como enfermedades raras.

Dentro de esta última área se plantea la creación de un espacio destinado al encuentro, la información, el acompañamiento y la sensibilización, siempre desde la coordinación y colaboración con las entidades y profesionales especializados que ya trabajan en este ámbito.

El proyecto busca conformar una red de apoyo social para las personas con enfermedades raras y sus familias, favoreciendo la visibilidad de estas patologías, el encuentro y la convivencia entre familias, la orientación básica sobre recursos y derechos, el desarrollo de actividades de acompañamiento y convivencia y la captación de recursos económicos que permitan garantizar la continuidad de la iniciativa.

Un proyecto con cuatro programas y un equipo multidisciplinar

La iniciativa estará estructurada en cuatro programas de actuación, cuya ejecución correrá a cargo de un equipo multidisciplinar integrado por profesionales de la propia entidad. En él se encuentran juristas, psicólogos, personal sanitario especializado en el área de cuidados paliativos, fisioterapeutas y antropólogos.

Todos ellos pondrán sus conocimientos y experiencia al servicio de un objetivo común: acompañar a las familias, escuchar sus necesidades y contribuir a mejorar su día a día, facilitándoles herramientas y recursos desde una perspectiva integral y profundamente humana.

Fe que también se convierte en servicio

La salida procesional del próximo 19 de septiembre trascenderá así el ámbito estrictamente cultual para convertirse también en una manifestación de compromiso social y una llamada a la sensibilización. La Santa Cruz llevará a las calles el mensaje de quienes conviven con enfermedades raras y de sus familias, haciendo de su recorrido un espacio para conocer, acompañar y compartir.

Porque también en el caminar de una cofradía existe lugar para servir, acompañar y tender la mano. Salud y Esperanza quiere que, durante esta jornada, la Santa Cruz sea precisamente eso: un testimonio de esperanza para quienes afrontan la realidad de una enfermedad rara y para todas las familias que caminan junto a ellos.