El Capirote, Opinión, Sevilla

Fondo poco común

Este 1 de julio el arzobispado presentaba el informe que contiene el ejercicio económico de pasado 2021. Entre las cuestiones que más han llamado la atención para algunos está el crecimiento observado. Es la bandera que enarbolan los seguidores de la curia, algunos de ellos casposos, que los hay en todos los ámbitos, también el Consejo de cofradías, faltaría más. De ello nos dimos cuenta cuando les faltó tiempo para escribir loando las bondades del equipo comandado por Paco Vélez que, deseosos de ser agasajados con pregones, se afanaron en escribir crónicas de las votaciones como si aquello resultase el Benidorm Fest. Por suerte el mundo capilleril de la ciudad los tiene más que calados y saben sin problema quiénes son.

Pero dejemos de lado las elecciones del Consejo y abordemos la aportación al Fondo Común Diocesano que como saben tiene lo de común porque todas aportan hacia una misma hucha pero no común en que todas aporten lo mismo. Porque hay que ver cómo algunas se sacan los colores ellas mismas cuando se pone de relieve su participación en dicho fondo. La suerte es que muchas tienen a sus dirigentes ya en la playa y ni se enterarán de cuánto ha contribuido su corporación.

Porque el Fondo Común Diocesano parece ser un objetivo olvidado para muchas hermandades, sobre todas para las que no ponen ni un céntimo. Pero no prejuzguemos, quizá no sepan que de ahí el dinero se encamina a multitud de fines. O lo mismo no saben ni que existe, que dentro de las opciones sería la más ventajosa, sobre todo de cara a la opinión pública. Porque eso de conocerlo y no echar una mano, ya me dirán.

Entre las hermandades que más han aportado está el Gran Poder, con 12.000 € y después tenemos la hermandad de San Pablo, con 9.525 €. Tras una de las grandes nos encontramos con la corporación del Lunes Santo, de barrio, humilde, que consigue crecer poco a poco y que nada más y nada menos se convierte en una de las que más aporta al citado fondo. Después nos vamos a Triana, con San Gonzalo y el Cachorro, para acabar contando en quinta posición con la Asunción de Cantillana, que colabora con 4.350 €. Es sin duda la que más aporta de las que se hallan fuera de la capital. Pero no queda aquí su colaboración. En cuanto a las aportaciones para el Seminario metropolitano la Asunción de Cantillana hizo entrega de 5.400 €, ocupando el segundo puesto junto con el Gran Poder, que entregó idéntica cantidad. La primera de ellas ha sido en esta ocasión la hermandad de la Caridad, con 9.000 €.

En la parte baja de la tabla están el Juncal, con 50 € y el Consejo de Hermandades y Cofradías de Alcalá de Guadaíra, que aporta 75,60 €, pero el hecho de situarlas las últimas de la fila no desmerece desde luego la contribución realizada. Porque serán las últimas de una lista de 126 hermandades pero, ¿dónde se encuentran las que restan para llegar a las más de seiscientas con las que cuenta la provincia de Sevilla? La cuestión es peor si acudimos a las aportaciones para el Seminario metropolitano. Entonces observamos que tan solo contribuyeron treinta y cinco hermandades.

Tras conocerse los datos pronto empezaron algunos a ensalzar la participación de las corporaciones en este asunto. Que si un 18% más que el año pasado, que participaron 126 en comparación con las 119 que lo hicieron en el ejercicio anterior o que la cantidad ha sido de 131.429 frente a los 107.407,11 de 2020. Poco énfasis se pone en que solo Sevilla capital tiene 125 hermandades y ya ves ustedes cuántas aparecen representadas. No serán buenos tiempos pero sin duda en épocas difíciles también es cuando más hay que arrimar el hombro. Esperemos que las aportaciones crezcan a pasos agigantados.