Francisco Carbonero capataz del palio de la Virgen de la Salud

Hace años que comenzó a cuajarse un sueño en el mismísimo corazón del barrio del Naranjo. Un sueño maravilloso que tiene como objetivo poder derramar por las calles de la ciudad de San Rafael la belleza inconmensurable de la dolorosa de Miguel Ángel González Jurado. Un sueño que se ha ido materializando a medida que la Corporación del Martes Santo ha ido construyendo el que será el altar itinerante en el que la Virgen de la Salud derramará su gracia infinita bajo la Luna de Nisan. Elementos entre los que se encuentran los varales provisionales adquiridos hace unos meses a la Hermandad de la Borriquita de Alcalá de Guadaira mientras se ejecutan los que están llamados a ser definitivos diseñados por Julio Ferreira y ejecutados por Manuel Valera además de la candelería, también de carácter provisional, las jarras y violeteros que sí serán definitivos y está ejecutando el propio Valera, el frontal de la bambalina bordado y la corona diseñada por Ferreira así como la toca diseñada por el propio Ferreira y Manuel Jiménez que está bordando Francisco Mira. Elementos todos ellos que permiten vislumbrar en un horizonte cada vez más cercano la maravillosa silueta del paso de palio de Nuestra Señora de la Salud convirtiendo en realidad los sueños de tantos cofrades cordobeses.

Un sueño que se alimentó de manera definitiva con la creación de la cuadrilla para el paso de palio de la preciosa dolorosa que se iniciara el pasado mes de septiembre. Un llamamiento que se convirtió en un éxito sin precedentes siendo capaz de congregar los hombres suficientes para que tres cuadrillas completas acompañarán al Santísimo Cristo de la Agonía desde la Santa Iglesia Catedral de vuelta a su barrio el pasado Martes Santo. Cabe recordar en este sentido que Jesús López Mata, capataz del paso de misterio de la corporación puso de manifiesto desde el primer momento el firme convencimiento por parte de la Hermandad de que el objetivo era construir una sola cuadrilla para la cofradía. Y así fue.

Este martes la Hermandad de la Agonía ha vuelto a dar un nuevo paso en este sendero histórico que viene desarrollando a lo largo de los últimos tiempos y que culminará cuando el palio de la Reina del Naranjo atraviese el próximo Martes Santo las puertas de la Santa Iglesia Catedral para sanar a Córdoba entera, con el nombramiento del capataz del paso de palio de la Virgen, Francisco Carbonero. Carbonero cuenta con una dilatada trayectoria en el mundo del costal. Comienza como costalero en 1993 bajo el Señor de La Agonía a las ordenes de Manolo Orozco. Posteriormente ejerce de costalero de la Nazarena desde el 92 durante 15 años, labor que complementa con la de costalero de La Paz desde el 93 al 98 con Rafael Muñoz. Además desarrolla su trabajo como costalero de Las Lagrimas desde 2006 hasta 2009 y bajo el Cristo de La Agonía durante 13 años hasta que pasa en 2004 a pertenecer al equipo de capataces hasta el año pasado. Es capataz de la Sacramental de Santa Victoria, Corpus del Naranjo desde 2004 y de Nuestra Señora de Luna desde 2016. Sin lugar a dudas se trata de un merecido premio a una dilatada trayectoria y a toda una vida al servicio de las cofradías.