Ya está el Cristo de los Desamparados sobre el paso de San Bernardo

Ya está sobre el paso del del Santísimo Cristo de la Salud de la Hermandad de San Bernardo el Cristo de los Desamparados para la salida extraordinaria prevista para el próximo 10 de junio, que se celebrará con motivo del 400 aniversario de la hechura de la imagen. Una salida extraordinaria en el que el magnífico crucificado procesionará acompañado por la Oliva de Salteras, protagonizando una salida extraordinaria histórica que dirigirá todas las miradas hacia Sevilla. El cortejo se pondrá en la calle a partir de las 19:30 y discurrirá por las calles Rioja, Velázquez, O’Donnell, Campana, Sierpes, Cerrajería, Cuna, plaza del Salvador, Manuel Cortina, Francisco Bruna, Granada, Plaza Nueva, Méndez Núñez, Plaza de la Magdalena para regresar al convento de la calle Rioja a las 23:30. 

Esta espléndida imagen de Cristo Crucificado, obra de Juan Martínez Montañés, se encuentra en la Iglesia del Santo Ángel de Sevilla. El tema del Crucificado es uno de los mejores tratados por este genial artista, donde alcanza el máximo de su acierto iconográfico, como en el Crucificado (Clemencia o de los Cálices, del Auxilio –Lima-, del retablo de Santiponce, el de los Desamparados, el de Santa Clara, y otros), donde ahonda tanto, que es difícil superar artística y sacramente sus interpretaciones, perfectas eclesialmente, según la mente de Trento y la Contrarreforma (José Hernández Díaz)”.

Así lo explica Fernando Gª Gutierrez, Delegado Diocesano del Patrimonio Artístico de la Archidiócesis de Sevilla en la web de la institución, que añade que “el mismo Prof. Hernández Díaz asegura que fue tallado por Montañés en 1617. Llega a compararlo artísticamente con el Cristo de la Clemencia o de los Cálices de la Catedral de Sevilla, aunque el de la Clemencia es un Crucificado todavía antes de morir, y el de los Desamparados está ya muerto con la llaga del costado abierta. En ambos casos queda patente la inefable iconografía de Cristo en la cruz, realizada con una maestría incomparable”.

El propio García Gutiérrez asegura que “esta imagen de Cristo crucificado es también un paradigma de lo que sería la mejor iconografía del Corazón de Jesús: Un Crucificado con el corazón abierto, del que mana agua y la sangre como símbolos de los sacramentos de la Iglesia, y que es la mejor manifestación del amor de Dios a los hombres. El Cristo de los Desamparados está, sin duda, entre los mejores Crucificados de la Escuela Sevillana de Escultura del siglo XVII”.