La Sangre recuperará la faraona en la indumentaria de sus hombres y mujeres de trono desde 2027

La Archicofradía del Miércoles Santo incorpora de nuevo este elemento tradicional de la Semana Santa malagueña, vinculado históricamente a las antiguas capuchas de los penitentes

La Archicofradía de la Sangre de Málaga ha aprobado la recuperación de la faraona dentro de la indumentaria de sus hombres y mujeres de trono a partir de la próxima Semana Santa. La decisión, adoptada por la Junta de Gobierno, permitirá reincorporar al cortejo un elemento característico de la estética cofrade malagueña y contribuirá a reforzar la personalidad de la Archicofradía durante su salida del Miércoles Santo.

Una prenda tradicional de los cortejos malagueños

La faraona es una toca o prenda de tela que se coloca sobre la cabeza y que forma parte de la indumentaria tradicional de las cofradías malagueñas, aunque su utilización no se encuentra extendida entre todas las hermandades. Su tonalidad suele guardar correspondencia con el resto de la túnica o el hábito utilizado por cada sección.

Su presencia no se limita a un único colectivo, puesto que tradicionalmente ha sido utilizada tanto por nazarenos, adultos y niños, como por los hombres de trono, formando parte de una estética propia que diferencia determinados cortejos de la Semana Santa de Málaga.

La recuperación anunciada por la Sangre se incorpora así a una tradición con raíces anteriores a la generalización de los actuales capirotes cónicos. Hasta finales del siglo XIX, este tipo de tocados tuvo una presencia significativa entre los penitentes malagueños, antes de que el capirote con su característica forma terminara imponiéndose como elemento habitual.

De las antiguas capuchas al capirote

En aquella etapa, los penitentes lucían capuchas o faraonas, mientras que los capirotes cónicos comenzaron posteriormente a extenderse en Málaga. Entre las primeras hermandades que adoptaron estos últimos se sitúan el Rescate y, posteriormente, la Esperanza, contribuyendo a la transformación de la indumentaria penitencial que acabaría configurando la imagen contemporánea de los cortejos.

La denominación de faraona está relacionada con una antigua asociación entre esta prenda y el mundo calé. Históricamente se extendió por Europa la creencia de que este pueblo procedía de Egipto, circunstancia que propició que los términos «gitano» y «egipcio» llegaran a emplearse como sinónimos. En ese contexto, el capillo que dejaba el rostro descubierto recibió el nombre de faraona, en una referencia a los turbantes que se atribuían a los antiguos habitantes de aquellas tierras.

La Sangre recupera un elemento de identidad

La Junta de Gobierno considera que la incorporación de esta prenda permitirá engrandecer el conjunto procesional y acentuar el carácter propio de la Archicofradía en las calles de Málaga. Su recuperación se producirá a partir de 2027, cuando los hombres y mujeres de trono volverán a incorporarla a su indumentaria.

La medida supone, de este modo, recuperar un componente de la tradición cofrade malagueña y devolverlo a la estética de la Sangre, integrándolo en la imagen que la Archicofradía ofrecerá cada Miércoles Santo durante su recorrido procesional.