La Asunción de Jódar acompañará a San Pedro de Estepa el Martes Santo de 2027

La formación jiennense, considerada una de las grandes referencias de la música de cornetas y tambores en la geografía cofrade, pondrá sus sones tras el titular de la corporación estepeña

La Banda de Cornetas y Tambores de la Asunción de Jódar será la encargada de acompañar musicalmente al titular de la Hermandad de San Pedro de Estepa durante el Martes Santo de 2027, después del acuerdo alcanzado entre la formación jiennense y la corporación estepeña. Se trata de una incorporación de notable relevancia para el acompañamiento musical de la jornada, dado el prestigio y la reconocida trayectoria que atesora la formación de Jódar dentro del panorama cofrade.

La Asunción de Jódar se ha consolidado con el paso del tiempo como una de las formaciones de cornetas y tambores de mayor consideración de toda la geografía cofrade, destacando por la personalidad de su propuesta musical y por una trayectoria que la ha situado entre las bandas de referencia de su género. Su presencia en Estepa permitirá escuchar en la calle el particular lenguaje de una formación ampliamente reconocida dentro de la música procesional.

La banda ha expresado su agradecimiento a la junta de gobierno de la Hermandad de San Pedro por el trato dispensado y por la confianza depositada en sus músicos para acompañar a la corporación durante su salida procesional. El acuerdo supone, por tanto, la unión de una formación de especial relieve en el ámbito musical cofrade con una hermandad de profunda personalidad devocional e histórica.

Una hermandad con sede en la Iglesia de la Asunción

La corporación ostenta oficialmente el título de Pontificia y Real Hermandad de San Pedro Apóstol, Santo Cristo de las Penas y María Santísima de los Dolores. Se trata de una asociación pública de fieles constituida en persona jurídica pública eclesiástica en virtud de su Decreto de Erección Canónica.

La Hermandad está integrada fundamentalmente por laicos, aunque sus reglas contemplan también la pertenencia de clérigos y religiosos de ambos sexos. Su funcionamiento se encuentra sometido al derecho universal de la Iglesia, a las Normas Diocesanas de Hermandades y Cofradías de 8 de diciembre de 1997, a las disposiciones que legítimamente se promulguen en adelante y a sus propias Reglas y Reglamento de Régimen Interno.

La sede canónica se encuentra en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, perteneciente a la Parroquia de Santa María, Mayor y Matriz de Estepa, mientras que la corporación dispone de Casa de Hermandad propia en el número 23 de la calle Castillejos.

El arrepentimiento de San Pedro como eje de su iconografía

La imagen de San Pedro constituye uno de los principales referentes devocionales de la Hermandad. La representación escogida para el culto se centra en uno de los episodios más significativos de la vida del Apóstol: sus tres negaciones de Cristo y el arrepentimiento posterior.

La escena adquirió una especial trascendencia durante la Contrarreforma, al presentar el arrepentimiento y la penitencia como manifestaciones esenciales para la salvación del pecador. La talla muestra a San Pedro arrodillado y sumido en el llanto, con las manos juntas y el rostro elevado hacia las alturas, en una expresión de profundo pesar y súplica.

Junto al Apóstol aparece el gallo, elemento que recuerda las negaciones y que forma parte de una tradición iconográfica ampliamente extendida. La imagen es de vestir, aunque se encuentra enteramente tallada, y su autoría permanece sin determinar, habiéndose relacionado probablemente con la escuela antequerana y atribuido también al círculo de Pedro de Mena o a Lázaro Pérez Castellano, dentro de una cronología situada a finales del siglo XVII.

Los relatos evangélicos y la imagen del arrepentimiento

La representación encuentra su fundamento en los relatos de los cuatro evangelistas. Mateo, Marcos y Lucas coinciden en recoger el arrepentimiento de Pedro después de sus negaciones y el llanto que siguió al recuerdo de las palabras pronunciadas por Jesús.

Marcos introduce además el detalle de que el gallo cantaría dos veces antes de que Pedro hubiera negado tres veces a Cristo. El Evangelio de Juan desarrolla con mayor amplitud la sucesión de las negaciones, aunque finaliza el episodio con el tercer rechazo y el inmediato canto del gallo, sin referirse en este pasaje al llanto posterior.

Un paso barroco para una escena de profunda carga simbólica

El conjunto procesional se asienta sobre un paso barroco realizado en Sevilla en 1981 por el tallista Antonio Díaz Fernández. En las esquinas aparecen los cuatro evangelistas, tallados por Luis Ortega Bru, incorporando al conjunto escultórico nuevos elementos de carácter religioso.

El paso es portado por 30 costaleros, que serán los encargados de llevar por las calles de Estepa la representación del Apóstol arrepentido durante el Martes Santo.

Será tras este conjunto donde, en 2027, resonarán las cornetas y tambores de la Asunción de Jódar, una formación cuyo nombre se ha ganado un lugar propio entre las grandes referencias de su género y cuya personalidad musical aportará al recorrido procesional de San Pedro la fuerza, la identidad y el sello de una de las bandas más reconocidas del panorama cofrade.