Francisco Luis Castaño, Sony: «Se me encomendó crear una cuadrilla, hoy por hoy el Señor tiene dos cuadrillas y otras dos el palio, gracias no solo a mí, sino también al trabajo de sus miembros»

«Lo hago desde lo más profundo de mi corazón»: la carta de despedida de Francisco Luis Castaño tras su destitución como capataz del Nazareno

Tras la oficialidad de la destitución de Francisco Luis Castaño como Capataz General de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, el propio capataz ha querido expresar sus sentimientos y agradecimientos mediante una carta dirigida a la hermandad, en la que repasa su trayectoria y los lazos forjados durante años de servicio.

En el texto, Castaño comienza subrayando la sinceridad de sus palabras: «Son muchos los motivos que me han llevado a escribir estas letras, que nadie tenga duda que las hago desde lo más profundo de mi corazón, solo tengo palabras de agradecimiento a la hermandad y cofradía de nuestro padre Jesús Nazareno, María Santísima Nazarena, Beato Padre Cristóbal de Santa Catalina.»

El capataz continúa valorando la evolución de la corporación y el crecimiento personal que ha experimentado junto a ella: «Agradecimiento por tantos y tantos momentos vividos, juntos hemos crecido mucho en todos los aspectos de la vida, a nivel personal, y en lo cofrade, crecimiento reflejado en el buen momento que está la hermandad y cofradía.»

Castaño recuerda la confianza depositada en él por el hermano mayor Víctor Molina: «Gracias a Víctor Molina por ser el primer hermano mayor que confió en mí para poder ser capataz de Jesús Nazareno, inicios difíciles pero fructíferos, su apoyo incondicional hacia mi trabajo un camino lleno de ilusión, ilusión reflejada en el estado de las cuadrillas hoy por hoy.»

En la misiva también destaca su labor en la creación y consolidación de las cuadrillas de costaleros: «Se me encomendó un trabajo que era el de crear una cuadrilla, hoy por hoy el Señor tiene dos cuadrillas y otras dos en el palio, gracias no solo a mí, sino también al trabajo de los miembros de estas, su fraternidad, hacen sentirse como en casa, esto ha ayudado mucho en la confección de las cuadrillas que hoy en día dispone la hermandad.»

El capataz agradece igualmente a su equipo de auxiliares y a los hermanos de la corporación: «No me puedo olvidar de mi equipo de auxiliares, muchas gracias por tantos momentos vividos y de todo lo que me habéis tenido que aguantar, nuestro trabajo se ha basado en eso mismo, trabajo, y siempre buscando el bien para las cuadrillas y para la propia Hermandad… Muchas gracias a los hermanos de esta Hermandad por tantas y tantas muestras de cariño recibidas, que sin lugar a dudas se me quedará grabada en la retina, personas que me han hecho sentir como en casa.»

El reconocimiento a los costaleros es uno de los momentos más emotivos: «Sobre todo, muchas gracias a los costaleros de esta hermandad, personas que durante todos estos años hemos pasado grandes momentos juntos, también malos, pero los malos siempre solventados con el diálogo y el entendimiento sin dejar las herramientas que nos presta la Iglesia Católica para la buena convivencia de las personas que conforman las diversas instituciones de la Iglesia.»

Finalmente, Castaño transmite sus mejores deseos para el futuro de la hermandad y de sus costaleros: «Os deseo lo mejor del mundo, que sigáis en el camino de la hermandad, que sigáis creciendo como costaleros y que nunca dejéis de rezar con vuestro trabajo, por los Titulares y por todo lo que hemos trabajado juntos… Estoy seguro de que juntos seguiréis haciendo grande el oficio del costalero y espero que todos estéis en este bendito oficio debajo de las trabajaderas de Jesús Nazareno y María Santísima Nazarena.»

Con esta comunicación, Francisco Luis Castaño pone fin a su etapa al frente de las cuadrillas del Nazareno, dejando un testimonio de compromiso, gratitud y devoción que quedará como recuerdo de su legado en la hermandad.