En directo | Fumata blanca en el Vaticano: la Iglesia ya tiene nuevo papa

El cónclave culmina con éxito en su segunda jornada y el mundo católico aguarda el anuncio del nombre del nuevo pontífice

A las 18:05 horas, una espesa columna de humo blanco emergió de la chimenea de la Capilla Sixtina, anunciando al mundo que la Iglesia Católica ha elegido a su nuevo Santo Padre. Con este gesto cargado de simbolismo y tradición, concluye el cónclave iniciado el pasado miércoles, que se ha prolongado durante dos jornadas de intensas deliberaciones.

El sonido jubiloso de las campanas de la Basílica de San Pedro confirmó lo que miles de fieles congregados en la plaza ya habían intuido: el Sucesor de Pedro ha sido elegido, aunque su identidad permanece en secreto hasta que sea proclamado públicamente por el cardenal protodiácono desde el balcón central de la logia vaticana.

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Un consenso alcanzado en tiempo breve

La elección se ha resuelto con relativa celeridad, tras un total de cuatro votaciones distribuidas en dos días. Una señal clara de que, pese a las profundas diferencias internas que han marcado este cónclave —entre partidarios de una continuidad pastoral y aperturista frente a quienes defienden una línea más conservadora y doctrinal—, los cardenales han encontrado una figura capaz de aunar voluntades y proyectar un mensaje de unidad y renovación para la Iglesia.

Este resultado contrasta con los augurios más pesimistas que preveían una prolongación del proceso hasta cinco jornadas. La elección de hoy refleja, por tanto, una voluntad de convergencia y pragmatismo entre los purpurados.

El mundo, en vilo a la espera del Habemus Papam

Con la confirmación de la fumata blanca, toda la atención se centra ahora en el interior del Palacio Apostólico, donde el papa electo se encuentra rezando en la Capilla del Lagrimeo antes de revestirse con las vestiduras papales. En breves instantes, el cardenal protodiácono —previsiblemente el francés Dominique Mamberti, decano del orden de los diáconos— comparecerá ante el mundo para pronunciar el tradicional anuncio: “Annuntio vobis gaudium magnum: habemus Papam.”

Mientras tanto, una ola de entusiasmo ha recorrido la Plaza de San Pedro, donde decenas de miles de fieles, peregrinos y turistas se han fundido en aplausos y cánticos al contemplar la histórica señal. “He llorado al ver el humo blanco. Este momento siempre conmueve, sin importar cuántas veces lo vivas”, declaró Juan Carlos Moreno, sacerdote colombiano que sigue el cónclave desde Roma.

Una nueva etapa para la Iglesia universal

Concluye así una etapa de sede vacante y se abre un nuevo capítulo en la milenaria historia de la Iglesia. Resta conocer quién es el elegido y qué nombre pontificio ha escogido, gesto que ya en sí mismo ofrecerá pistas sobre el rumbo que desea imprimir a su pontificado. El mundo entero espera ya la apertura del balcón que marcará el comienzo de una nueva era para los más de 1.400 millones de católicos. La Iglesia ya tiene papa. Falta solo conocer su rostro y su voz.