Galería | Buena Muerte de San Julián, preludio del Domingo de Ramos

Sevilla se citó anoche con el crucificado de Castillo que habita en San Julián. El Vía Crucis volvió a recordarnos el nuevo tiempo que estamos por vivir. Un acto que es una cita ineludible para los cofrades. El recorrido tradicional dejó bellas estampas, cada año nuevas, pero de sabor añejo.
Hoy, tal y como recogen las Reglas, el crucificado ha estado expuesto ante los fieles en su sede canónica, culminando uno de los actos centrales de los hermanos de La Hiniesta, quienes ya sueñan con el azul que pintará la ciudad en la mañana en la que todos somos niños.